En el contexto actual, los equipos directivos y docentes enfrentan decisiones cada vez más complejas: cómo priorizar recursos, qué iniciativas impulsar y de qué manera asegurar que los esfuerzos impacten en los aprendizajes. Por ello, formarse en el uso de datos, evidencia y análisis técnico es clave para liderar procesos educativos sólidos, pertinentes y sostenibles en el tiempo.
El sistema educativo está en constante búsqueda de mejorar aprendizajes, reducir brechas y optimizar el uso de recursos. Para lograr estos objetivos, establecimientos educativos, instituciones públicas y privadas, llevan a cabo iniciativas, programas y proyectos implementados en escuelas, colegios y liceos. Sin embargo, estas acciones no siempre cuentan con información clara sobre su efectividad, su coherencia técnica o su potencial de impacto a mayor escala.
A raíz de esta realidad, surge la necesidad de fortalecer las capacidades de quienes toman decisiones en educación: directivos, equipos técnicos, profesionales de servicios educativos y organizaciones vinculadas al sistema escolar. Avanzar hacia una cultura de mejora requiere incorporar evidencia confiable y aunar criterios que permitan analizar, priorizar y sostener iniciativas educativas con mayor fundamento.
Un propósito compartido: decisiones educativas con sentido y sustento
Para concretar estos avances, educarchile en colaboración con Sumar Saberes -alianza público-privada que promueve una cultura de mejora educativa sustentada en evidencia-, publicó dos nuevos cursos que estarán disponibles hasta el 27 de febrero.
Ambos comparten una mirada común: promover una cultura de mejora educativa basada en evidencia, reflexión y análisis técnico. Más allá de los contenidos específicos, el objetivo transversal es que las y los profesionales de la educación desarrollen capacidades para comprender mejor los problemas educativos, analizar información relevante, distinguir iniciativas de mayor calidad y fundamentar decisiones pedagógicas, estratégicas y de gestión de recursos.
Los aprendizajes esperados no solo apuntan a lo técnico, sino también a fortalecer prácticas colaborativas, conversaciones informadas y procesos de toma de decisiones más conscientes, que contribuyan a mejoras reales y sostenibles en las comunidades educativas.
¿En qué consisten los cursos?
Estas oportunidades formativas responden a los desafíos planteados, aportando herramientas conceptuales y prácticas para tomar decisiones informadas, transparentes y orientadas al aprendizaje de todas y todos.
El curso Datos y evidencia para la mejora educativa, te invita a reflexionar sobre cómo los datos, las iniciativas y las prácticas basadas en evidencia pueden transformarse en aliados clave para la gestión y la toma de decisiones en las instituciones educativas. Como objetivo general, se busca promover el uso de la evidencia para fundamentar decisiones pedagógicas, estratégicas y de gestión de recursos en el sistema escolar. Además, podrás conocer criterios, fuentes y herramientas para analizar información disponible a nivel de sistema, territorio o establecimiento.
En tanto, el curso Análisis de iniciativas: solidez técnica y potencial de escala (disponible próximamente), está dirigido a fortalecer el rol de quienes, desde unidades técnicas, servicios educativos u organizaciones de la sociedad civil, deben analizar, priorizar o financiar iniciativas educativas en etapas tempranas de desarrollo.
A través de su ruta de aprendizaje, profundiza en el uso orientativo de los criterios de escalabilidad de Sumar Saberes, con foco en la dimensión técnica de las iniciativas, como una referencia analítica común que permita estructurar el análisis, distinguir niveles de desarrollo y comunicar decisiones de manera clara y argumentada.
Conoce más acerca de estos cursos revisando el webinar “Datos y evidencia para la mejora educativa”.