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Considerado como el exponente más destacado de la novela policial chilena, este puntarenense nacido en 1956 estudió Administración Pública en la Universidad de Chile, labor en la que se desempeña actualmente. En los inicios de su labor literaria publicó dos libros de poesía –género que aún practica- y luego algunos volúmenes de cuentos, aunque sin duda es su producción novelística la que le ha dado renombre. Díaz Eterovic también es un permanente colaborador en revistas literarias.
En 1987 aparece La ciudad está triste, su primera novela, que tiene como protagonista a Heredia, un detective bastante peculiar, cuyas grandes aficiones son la lectura –lo cual se refleja en su constante recurrencia a la cita de clásicos- y las carreras de caballos. Hombre escéptico, irónico, melancólico y rigurosamente consecuente, carece de universo familiar alguno siendo su más cercana compañía el gato Simenon, fiel interlocutor a la hora de resolver un caso.
Tanto la crítica como el mismo autor insertan su producción en el denominado ‘neopolicial latinoamericano’, género que recoge las características de la novela negra pero inserta en la realidad latinoamericana, y entre cuyos máximos exponentes encontramos autores como el mexicano Paco Ignacio Taibo y el uruguayo Osvaldo Soriano. En esta perspectiva, las novelas de Díaz Etérovic se ambientan en el Santiago taciturno y bohemio de la zona centro, donde adquieren relevancia barrios como Mapocho y algunos bares como ‘La Piojera’, el ‘Hotel City’ y ‘La Unión Chica’, lugares a los que es asiduo Heredia. Esta ambientación dice relación, por una parte, con el rescate de los barrios antiguos de la ciudad y por otra con el punto de vista crítico en relación a los avances de la modernidad y sus contradicciones manifiestas en la vida urbana.
De la obra de Díaz Eterovic y su relación con la realidad sociopolítica chilena, la crítica ha destacado el uso de argumentos que involucran a toda la comunidad al estar en general relacionados a casos donde ya sean los poderes económicos o bien los políticos tienen alguna importancia. De esta manera, el autor busca producir un grado de reflexión en el lector que supere la sola trama del libro, proponiendo una particular manera de crítica social y de reflexión sobre el presente y pasado del país.
Díaz Etérovic ha sido obtenido varios premios literarios tanto dentro como fuera del país: Premio del Consejo Nacional del Libro y la Lectura en 1995 y en los años 1982, 1994 y 1996 el Premio Municipal de Santiago. También ha sido finalista en el Premio Casa de las Américas, del Premio Dashiel Hammett de la Asociación Internacional de Escritores Policíacos asi como del Premio Planeta Argentina de Novela.
Bibliografía
- La ciudad está triste, Santiago. Editorial Sinfronteras, 1987
- Nadie sabe más que los muertos, Santiago, Planeta, 1993
- Ángeles y solitarios. Santiago, Planeta, 1995.
- Correr tras el viento. Santiago, Planeta, 1997
- Los siente hijos de Simenon. Santiago, Planeta, 2000
- Nunca enamores a un forastero. Santiago, Libros La Calabaza del diablo, 2001.
- El ojo del alma. Santiago, Lom, 2001
- El hombre que pregunta. Santiago, Lom, 2002
Fuente
http://www.letras.s5.com/archivodiazeterovic.htm
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