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Seudónimo de Carlos Díaz Loyola, quien nace en 1894 en el pueblo de Lincantén. Hijo de agricultores, Pablo comienza a publicar tempranamente en diversas revistas y periódicos. Tempranamente adhiere al movimiento anarquista internacional. En 1916 se casa con Luisa Anabalón, quien también es poeta y cuyo seudónimo es Winett de Rokha. En 1968 se suicida.
De Rokha es uno de los personajes más singulares de nuestra literatura, tanto por su peculiar carácter como por su indiscutido aporte literario. Radical en su pensamiento, el poeta ingresa en 1935 al partido Comunista, del que será expulsado tres años más tarde. El carácter absoluto de sus convicciones sociales y existenciales son parte importante de su poética, razón por la cual no tendrá la mejor recepción del público, en una época en que predomina el discurso intimista de algunos escritores fuertemente influenciados por el modernismo como Víctor Domingo Silva y Pedro Prado. Por el contrario, en ese tiempo el trabajo de Pablo de Rokha está fuertemente influenciado por el simbolismo francés, el pensamiento anarquista, y los filósofos alemanes Schopenhauer y Nietzsche, además de Freud. En este tiempo surge el que tal vez sea uno de sus textos más relevantes y conocidos como La escritura de Raimundo Contreras (1929).
La postura de de Rokha frente a la sociedad y frente a toda empresa que implicase algún rasgo de ‘capitalismo’ se demuestra en el hecho que nunca aceptó entregar sus textos a las empresas editoriales, encargándose él mismo de la edición y distribución de sus libros, pese a las consecuencias económicas y sociales que esto tenía. Famosas también son sus enemistades con otros poetas, en especial con Pablo Neruda, a quien acusaba de haber plagiado algunos de sus textos, situación sobre la que escribirá Neruda y yo.
Polémicas más, polémicas menos, la figura del escritor cada vez es más revalorada y no solo por su consecuencia social sino también por sus aportes literarios. De Rokha es uno de los primeros en asimilar la influencia de las vanguardias europeas: futurismo, dadaísmo, surrealismo y expresionismo dejan huella en textos como Los gemidos y Sudamérica. Además de esto, de Rokha desarticula las formas genéricas tradicionales mezclando distintos tipos de discurso, como el verso con textos históricos y otros derechamente panfletarios, de tal manera que crea un estilo propio que reflejará rasgos propiamente latinoamericanos. Su escritura es una mezcla de épica heroica y epopeya social cuyo fin último es poner sobre la escena y revalorar las tradiciones chilenas y del continente en general. La estética de Rokha no separa pensamiento de escritura: para él la poesía era una forma de acción y cambio social.
Bibliografía
- Sátira. Santiago, s.p.i., 1918.
- Los gemidos. Santiago, Editorial Cóndor, 1922.
- U (1926). Santiago, Lom, 2001.
- Heroísmo sin alegría Santiago: Klog Editor, 1927.
- Satanás. Santiago, s. Edit, 1927.
- Ecuación (Canto de la fórmula estética). Santiago, Klog Editor, 1929.
- Escritura de Raimundo Contreras. (1929) Santiago, Editorial Orbe, 1966.
- Jesucristo (1935). Santiago, Antares, 1936.
- Gran temperatura. Santiago, Ercilla, 1937.
- Morfología del espanto. Santiago, Multitud, 1942.
- Canto al ejército rojo. Santiago, Multitud, 1943.
- Cuarenta y un poetas jóvenes de Chile (1910 – 1942) (1942). Santiago. Lom, 2002.
- Interpretación dialéctica de América. Buenos Aires, Editorial Libertad, 1948.
- Arenga sobre el arte. Santiago, Editorial Multitud, 1949.
- Fuego negro. Santiago, Multitud, 1953.
- Neruda y yo. Santiago, Multitud, 1955.
- Idioma del mundo. Santiago, Multitud, 1958.
- Genio del pueblo. Santiago, Multitud, 1960.
- Acero de invierno. Santiago, Multitud, 1961.
- Estilo de masas. Santiago, Prensa Latinoamericana, 1965.
- Epopeya de las comidas y las bebidas de Chile. Canto del macho anciano. (1965). Santiago, Universitaria, 1998.
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