Desarrollo de las principales culturas chilenas precolombinas
Los pueblos que habitan en lo que hoy es el territorio chileno eran muy diversos. Para hablar de ellos se los suele clasificar con dos criterios, uno de acuerdo al tipo de actividades y otro dependiendo de la zona geográfica en que se localizan.
En relación al primer criterio, es posible dividirlos en dos grandes ramas, nómades y sedentarios. Entre los primeros se encuentran las bandas canoeras integradas por los changos, chonos, alacalufes y yaganes; y las bandas pedestres como los chiquillanes, pehuenches, pehuelches, poyas, tehuelches y onas. Estos grupos se organizan en bandas familiares de cazadores y recolectores especializados. Las canoeras se localizan en las planicies costeras, mientras que las pedestres, en la cordillera de Los Andes. Entre los sedentarios, se encuentran tanto pueblos agricultores incipientes como los picunches, mapuches y huilliches, y otros más avanzados, como los aymaras, atacameños y diaguitas. Estos grupos se ubican preferentemente en la depresión intermedia y practican la agricultura y la alfarería.
Desde un punto de vista geográfico, podemos dividirlos en aquellos que habitaron la zona norte, centro y sur. A pesar de que en la zona norte predomina el clima desértico, que dificulta la vida humana, se asientan allí varios grupos culturales, sometidos a la influencia del imperio incásico. Los changos, pueblo de pescadores que vive en el litoral norte, se organizan en bandas y al ir creciendo en número se dividen formando una nueva, y así sucesivamente. Con sus embarcaciones de madera o cuero, se dedican a buscar y a seguir los bancos de peces y moluscos. Los pueblos atacameños, se localizan en lo que hoy es la región de Antofagasta. Se dedican a la producción agrícola de maíz y papa, y al pastoreo de alpacas y llamas, posibilitada por el agua de los ríos Loa, Grande y Salado. Independientemente de las adversas condiciones climáticas, logran construir terrazas de cultivos y sistemas artificiales de regadío. Los kollas, ubicados en el sector cordillerano de las provincias de Chañaral y Copiapó, se abocan principalmente al pastoreo y en menor medida a la agricultura. Como la mayoría de los pueblos nortinos le rinden culto a la Pachamama o "madre tierra", actividad que en la actualidad se manifiesta de manera conjunta con algunas fiestas y ritos católicos. La cultura molle y los diaguitas se localizan en el Norte Chico, entre el valle del Huasco y en la zona de Coquimbo. Son pueblos de pastores y agricultores que alcanzan un gran desarrollo en la producción alfarera y de utensilios para moler semillas.
El pueblo más importante se localiza en la zona central. Son los mapuches o "gente de la tierra". Sin embargo bajo este nombre se han aglutinado distintos grupos humanos. Los pikunches, como su nombre lo indica viven más al norte al interior de la zona central, aproximadamente entre los ríos Choapa y el Cachapoal. Los mapuches propiamente tal, se localizan al sur entre los ríos Itata y Toltén. Posteriormente los españoles los obligan a retroceder hacia el sur del río Biobío, siendo uno de los pueblos que más se resiste al proceso de conquista y colonización. Organizados en grupos familiares, no cuentan con una unidad política. Cada núcleo se asocia a otro de acuerdo a sus necesidades. Los williches o "gente del sur", también hablan mapudungun, lengua asociada al pueblo mapuche, y habitan al sur del río Toltén y hasta el seno de Reloncaví. Los pehuenches o "gente de los pehuenes", se localizan al interior de la actual región de la Araucanía, en el sector cordillerano.
En la zona sur se ubican diversos pueblos, en su mayoría nómades canoeros y pedestres. Los selk´nam u onas, habitan las costas del estrecho de Magallanes en la Tierra del Fuego y subsisten de la caza y recolección de especies silvestres. Sus vecinos los yaganes, ocupan la región del canal Beagle e islas adyacentes, dedicándose a la pesca y caza de mamíferos marinos. Los tehuelches del sur, se sitúan al norte del estrecho de Magallanes, extendiéndose desde la cordillera de Los Andes hasta el océano Atlántico. Como grupos nómadas se dedican a la cacería y la recolección de frutos silvestres, al igual que los alacalufes. Desde la isla de Chiloé hacia el sur encontramos a los chonos, que igualmente utilizan los recursos marinos como principal sustento.
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