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Neruda y Gabriela Mistral

Se conocieron en Temuco en 1920. El se llamaba Neftalí Reyes, era un alumno de 16 años y se aprontaba a rebautizarse como Pablo Neruda. Ella ya era una poetisa reconocida, tenía 31 y se convertiría en la "señorita directora". Ninguno de los dos sabía entonces que se reencontrarían en Madrid.

Neruda dijo de ella: Gabriela tenía una sonrisa ancha y blanca en su rostro moreno por la sangre y la interperie. Reconocí su cara. Era la misma del palanquero Monge, sólo le faltaban las cicatrices. Era la misma sonrisa entre pícara y fraternal y los ojos que se fruncían, picados por la nieve o la luz de la pampa. Mistral dijo de él: Me hubiera muerto cerrándole la puerta de mi casa al amigo, al gran poeta y, por último, a un chileno perseguido y a quien en sus primeros pasos influí con lecturas que le seleccioné y que afirmaron su recio espíritu.

El encuentro de esos años fue recordado por Pablo Neruda como sigue:

- Por ese tiempo llegó a Temuco una señora alta, con vestidos muy largos y zapatos de taco bajo. Iba vestida de color arena. Era la directora del liceo. Venía de nuestra ciudad austral, de las nieves de Magallanes. Se llamaba Gabriela Mistral.

La vi muy pocas veces porque yo temía el contacto de los extraños a mi mundo. Además no hablaba, era enlutado, afilado y mudo.

Gabriela tenía una sonrisa ancha y blanca en su rostro moreno por la sangre y la interperie. Reconocí su cara. Era la misma del palanquero Monge, sólo le faltaban las cicatrices.

Era la misma sonrisa entre pícara y fraternal y los ojos que se fruncían, picados por la nieve o la luz de la pampa.

No me extrañó cuando entre sus ropas sacerdotales sacaba libros que me entregaba y que fui devorando.

Ella me hizo leer los primeros grandes nombres de la literatura rusa que tanta influencia tuvieron sobre mí.

(Este texto escrito en 1954, fue leído por Neruda en el Salón de Honor de la Universidad de Chile con ocasión del homenaje a sus cincuenta años de edad).

Respecto a Pablo Neruda, Mistral escribiría casi al final de sus días: "Una vez me prohibieron desde allá (Chile), y por orden de González Videla recibir en el consulado a Neruda. Qué poco me conocen. Me hubiera muerto cerrándole la puerta de mi casa al amigo, al gran poeta y, por último, a un chileno perseguido y a quien en sus primeros pasos influí con lecturas que le seleccioné y que afirmaron su recio espíritu.

Yo fui perseguida. Y cómo. También fui echada de revistas y diarios. Y lo serán muchos escritores que gritan las verdades. ¿Anonadarse o callar? ¡Semimuerte! Allá se persigue o se les hace sombra a los escritores mientras están vivos y son valientes. O se atreven a declarar sus ideas y sus anhelos".

Información

Técnica

Fecha de Modificación16/08/2005
Descripción BreveArtículo que incluye algunos escritos que hacen referencia al pensamiento del uno respecto del otro.
Sugerencia de uso educativoEl docente puede recomendar a los alumnos este artículo, en caso de que realicen lectura o alguna investigación sobre la obra de estos autores, o sobre la poesía chilena en general. Esta investigación puede ser de índole interpretativa, biográfica o histórica. El docente también puede escoger algún fragmento de texto y someterlo a análisis en clases, o bien convertirlo en ejercicio de comprensión lectora.
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IdiomaEspañol (ES)
Autoreducarchile
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NivelSectorUnidad o eje
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