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Cómo ayudar a nuestros hijos a aprender mejor

Para cumplir exitosamente con su función, la escuela necesita -sin lugar a dudas- el aporte de la familia: tanto para apoyar a los niños como para transmitirles valores y formarlos como personas responsables, honestas y solidarias. Este conjunto de orientaciones y sugerencias permitirá a las familias acompañar y ayudar a los niños a aprender mejor. La idea es que la familia reflexione sobre ellas y las ponga en práctica en la medida de sus posibilidades y costumbres.


 


 



Usted es el mejor ejemplo

Hay algunas actitudes que se enseñan mejor con el ejemplo. Entre ellas, el cuidado de la salud, la buena disposición para la convivencia y cómo aprender de los errores y usar todos los recursos disponibles para resolver los problemas. Es importante tener en cuenta que el doble discurso -decir una cosa y luego hacer otra- confunde a los niños y no favorece el aprendizaje.


Sí a la preguntas, sí a los errores porque de ellos se aprende

Nada es tan útil en la escuela como perderle el miedo y la vergüenza a preguntar. Enséñele a su hijo o hija que preguntar es importante y que equivocarse es parte indispensable del aprendizaje. Es fundamental apoyar a los niños tanto en sus fracasos tanto como en sus logros. Ningún error que cometa su hijo en la escuela es trágico: todas son oportunidades para avanzar.



Respetar los tiempos de cada niño

Cada etapa en el aprendizaje de los niños debe cumplirse con sus propios tiempos. El hecho de que un niño o una niña aprenda a leer después que otros no le impedirá convertirse en un buen lector.

Es fundamental respetar los tiempos propios de cada niño y acompañarlo, orientarlo y apoyarlo en cada etapa. Mostrarle que se preocupa por él, que le interesa lo que aprende en la escuela y que tiene confianza en su capacidad de aprender le ayudará a adquirir mayor seguridad en si mismo.


No sólo se aprende en la escuela

Los niños aprenden a través de diferentes experiencias, especialmente aquellas en las que pueden divertirse y experimentar con cosas nuevas. Por ello, es importante brindarles oportunidades para que vivan experiencias enriquecedoras, como por ejemplo, una visita a algún museo, al zoológico, a un espectáculo teatral, a un festival de música, un paseo por la ciudad o por la naturaleza. Otra posibilidad es visitar una librería o una biblioteca y ayudarlos a elegir libros que respondan a sus intereses o que les creen nuevos.


Leer de a dos

Muchos de los niños que logran un buen rendimiento en la escuela tienen algo en común: sus padres continuaron leyéndoles en voz alta una vez que ellos ya sabían leer por si solos. La experiencia de leer de a dos es rica en sí misma y, además, permite que los niños accedan a libros que quizás le resultarían demasiado complejos para leer por su cuenta. La lectura en voz alta compartida comunica a padres e hijos y facilita el diálogo.


Mirar juntos televisión

Para controlar la cantidad de horas y la calidad de los programas que miran los niños, una posibilidad es acordar con ellos los programas que verán y establecer un horario para ver la televisión que no supere las dos horas diarias. De vez en cuando, es recomendable mirar los programas con ellos, intercambiar opiniones y compartir impresiones.

Confiar en la tarea de los profesores

Una característica que distingue a los colegios exitosos es el respeto que sienten los alumnos por sus profesores. Ellos cumplen un rol clave en la educación de los niños, y por esto es importante que los padres los conozcan, tengan oportunidad de comunicarse y dialogar con ellos, y adquieran confianza en su trabajo. También es fundamental que los niños aprendan a respetar y valorar la labor de sus profesores.

Un lugar y un horario para estudiar

Es importante que su hijo o hija disponga de un lugar en la casa para estudiar que tenga buena luz, suficiente espacio para desplegar las carpetas y los libros y donde el televisor esté apagado. Es conveniente acordar con los niños un horario para hacer las tareas y estudiar todos los días, como por ejemplo, las primeras dos horas después de llegar de la escuela. De esta manera, les quedará tiempo libre para jugar, encontrarse con amigos o ver televisión. Esta rutina de estudio es uno de los mejores hábitos que seguramente su hijo o hija con el tiempo le agradecerá.


Los útiles siempre a mano

Los libros, diccionarios, manuales, mapas, útiles y otros materiales son de ayuda inestimable para el aprendizaje. Por ello, es fundamental que su hijo o hija los tenga siempre a mano. Para que cuente con más recursos para el estudio, algunas posibilidades son: formar de a poco la propia biblioteca familiar, hacerlo socio de una biblioteca pública u organizarse con otros padres para que los niños compartan distintos materiales.


Aprender con los compañeros

La relación con los compañeros es una fuente riquísima de aprendizaje. A través de los primeros juegos y dramatizaciones, los niños adquieren nociones básicas como la necesidad de sumarse, negociar y respetar las opiniones ajenas. Saber conformar equipos de estudio y de trabajo es una de las capacidades fundamentales que hoy demanda el mundo laboral y productivo y que comienza a formarse desde temprana edad.

Los padres pueden ayudar a sus hijos a desarrollar esta capacidad, enseñándoles a valorar las opiniones de otras personas, a compartir y a aprender con los demás. En un grupo todos pueden aportar, hay que permitir que cada uno dé lo mejor de sí mismo.

Algunas sugerencias para que estudien mejor

A medida que las personas adquieren experiencia en el estudio, van descubriendo sus propios "estilos de aprendizaje". Usted puede sugerirle a su hijo o hija algunas estrategias para que experimente con ellas y, de a poco, vaya descubriendo cuál es su mejor manera de estudiar y aprender.



El computador e Internet en la educación

El computador puede ser una excelente herramienta para el aprendizaje. Aplicaciones como los procesadores de texto, las planillas de cálculo, las bases de datos y los graficadores pueden servirle a su hijo o hija para editar trabajos, para armar buenas presentaciones y para organizar y archivar información.

Existe también una gran cantidad de materiales educativos multimediales -que combinan texto, imagen fija y en movimiento y sonido- que resultan sumamente atractivos para los niños y pueden servirles para estudiar con todos los sentidos.

Todos estos recursos son de gran utilidad para el estudio y muchos de ellos son los mismos que se utilizan en el mundo del trabajo. Por ello, es fundamental que los niños puedan familiarizarse con su uso.

Asimismo, Internet -que día a día conecta mayor cantidad de personas e instituciones en el mundo- puede ser un recurso de gran utilidad en la educación, entre otros motivos porque:

  • Usted es el mejor ejemplo
  • Sí a la preguntas, sí a los errores porque de ellos se aprende
  • Respetar los tiempos de cada niño
  • No sólo se aprende en la escuela
  • Leer de a dos
  • Mirar juntos televisión
  • Confiar en la tarea de los profesores
  • Un lugar y un horario para estudiar
  • Los útiles siempre a mano
  • Aprender con los compañeros
  • Algunas sugerencias para que estudien mejor
  • Cuando se lee para estudiar
  • El computador e Internet en la educación


  • Estudiar con todos los sentidos: Puede sugerirle que utilice métodos que apelen a los distintos sentidos, como subrayar con colores los textos, leer en voz alta, contar a otra persona lo estudiado o grabarlo en un casete y luego escucharlo, escribirlo con las propias palabras o hasta dramatizar una parte de lo leído si el contenido lo permite.


  • Realizar diferentes tipos de resúmenes: A muchas personas les resulta útil elaborar cuadros y distintos tipos de gráficos que permitan organizar y jerarquizar la información. Puede ayudar a su hijo a resumir lo estudiado en unas pocas palabras clave y a relacionarlas jerárquicamente entre sí con llaves o flechas. Luego puede sugerirle que explique oralmente el esquema realizado. Técnicas como éstas ayudan a reconstruir lo que se está estudiando y a comprender las relaciones entre conceptos.
  • asombra y entusiasma a los niños;
  • permite el acceso a diferentes materiales de estudio;
  • facilita el conocimiento de otras culturas y realidades;
  • acorta las distancias, permitiendo acceder fácilmente a personas y recursos lejanos;
  • permite la consulta a expertos o profesionales para investigar o resolver problemas.

Es conveniente que los padres que tienen computadores en sus casas se den un tiempo para conocer y conversar con los niños sobre cómo lo usan, los sitios web por los que habitualmente navegan y el tiempo diario que le dedican. El computador puede ser una buena oportunidad para dialogar con los niños y, por qué no, dejar que sean ellos los que enseñen a los adultos.

Información

Técnica

Fecha de Modificación04/05/2011
Descripción BreveArtículo que incluye las experiencias de algunos padres y apoderados en la enseñanza de los niños.
IdiomaEspañol (ES)
Autoreducarchile

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