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Juegos, desafíos y provocaciones

¡Ilumina la mente de tus alumnos! Haz del aprendizaje una experiencia creativa con estas entretenidas ideas para tus clases

¡Aprender también puede ser sinónimo de pasarlo bien! Los juegos y actividades le darán a tus alumnos el chispazo de creatividad y motivación que necesitan.

Para los niños, los juegos y las actividades pueden ser herramientas no sólo de gran diversión, sino también de efectivo estímulo creativo. Enseñar la dinastía de los faraones egipcios puede producir en tus alumnos gran curiosidad y asombro si les haces ver el aprendizaje a través de lo lúdico y de lo innovador. Prueba estas ideas en tus clases y úsalas también de inspiración para otras que creas se puedan adaptar mejor a tu grupo de curso.

Niño innovando 

El juego de las oposiciones

¡Cuéntanos tu innovación en el aula

Completa este formulario y cuéntanos cómo estimulas la creatividad de tus alumnos en tus clases. ¡Todas las ideas son bienvenidas!

Muchas veces no hay tal cosa como la “respuesta correcta”. Eso es lo que enseña la siguiente actividad, que potencia las habilidades creativas de los niños a través de un juego de palabras opuestas. Es simple: el jugador número 1 dice una palabra y el jugador número 2 da otra que se le oponga. Todo va bien cuando las palabras tienen antónimos claramente identificables (por ejemplo, “frío” y “calor o “blanco” y “negro”). Lo interesante y creativo viene cuando la oposición no es para nada clara (por ejemplo, la palabra “flor” o “espacio exterior”). En estos casos, los niños comenzarán a dar su opinión respecto de esa palabra que creen se opone a la que dijo el profesor o algún otro niño, y podrán debatir en un ambiente lúdico y de respeto.

¡Fallé!

Hagan un círculo (profesor y alumnos) y definan quién será "Dios". Que otra persona tome una pelota y proponga un tema general, por ejemplo, países de América. Inmediatamente, que esa persona tire la pelota a otro integrante del círculo que él decida, quién tendrá rápidamente que decir un país correspondiente al tema. Si lo responde correctamente, tirará la pelota a otro integrante del círculo y así sucesivamente; y si la respuesta es incorrecta o si se demora mucho en contestar, "Dios" lo hará saber mediante un silbato o algún sonido que acuerden se asocie al error. El que falló dirá en voz alta "¡Fallé!" y todos los demás lo felicitarán, abrazarán, vitorearán, entre otras manifestaciones de ánimo. Posteriormente, esta persona será la que proponga un nuevo tema y el juego se reinicia.


El diario mural de las locas ideas

Una fantástica manera de estimular la creatividad de los niños en el aula es que viertan sus ideas en un diario mural. Los alumnos pueden pegar en el panel todo lo que se les ocurra, siempre guiándose bajo las normas del respeto hacia los demás compañeros y hacia a ti. Cualquier cosa de ahí en adelante es posible: grandes ideas, sugerencias, dibujos, historias, poemas, fotografías, no importa lo locas o grandilocuentes que sean.
En un principio, puede ser que los alumnos no se atrevan o no sepan cómo usar el diario mural. Por esta razón, tú (quien también está llamado a poner tus grandes y locas ideas) puedes dar el primer paso y colgar algunas cosas interesantes que motiven la actividad.


Un juego en el que nadie pierde

Una clase sí puede hacerse menos competitiva y a la vez más creativa: junta a tus alumnos en grupos pequeños y ofréceles una temática a investigar. Por ejemplo, la vida de un personaje histórico. A cada niño se le encargará la investigación de una parte de la vida de este personaje (niñez, juventud, adultez y adultez mayor, por ejemplo), y a modo de rompecabezas, cada uno deberá aprender uno de estos ítems y enseñárselo a los demás integrantes del grupo. Esto motivará tanto la creatividad como el valor de la técnica de la colaboración.
La idea es que los juegos que estimulen la competitividad sean gradualmente reemplazados por actividades que promuevan el trabajo en equipo.

Pintura musical

Pídeles a los niños que tomen asiento y que escuchen las dos piezas musicales que les reproducirás. Mientras lo hacen, que dibujen y representen en el papel lo que vayan sintiendo. Puede ser música docta de algún compositor o un par de canciones instrumentales que te gusten. Recuérdales que son libres de dibujar lo que ellos quieran, lo que se les venga a la mente. Lo entretenido es que en una segunda etapa del juego, toda la clase compare sus trabajos (incluido tú) y hagan comentarios respecto de lo que dibujaron.
Según la experiencia de esta actividad en establecimientos educacionales, los participantes en su mayoría 1) coincidirán tanto en la verbalización de lo que la música les hizo sentir 2) como en los colores y la forma de los trazos que usaron en sus trabajos (a pesar de que los tópicos de los dibujos resulten diferentes). Y si las dos canciones evocan distintas sensaciones al escucharlas, 3) los niños se darán cuenta y dibujarán representaciones diferentes para cada una de ellas, acordes a las atmósferas de las melodías.

Niño pintando

El cambio

Que los alumnos se pongan en dos filas. Que el primero se enfrente al segundo y que el segundo observe detalladamente al primero. Acto seguido, el primero se girará para quedar de espalda al segundo y se le harán tres cambios a su apariencia. Cuando esto haya finalizado, se dará vuelta nuevamente hacia el segundo en la fila y éste último intentará descifrar qué es lo que ha cambiado en la persona que tiene al frente. La idea es que las posiciones vayan rotando, cosa que todos puedan ejercer los dos papeles.

¿Cuál es línea la más larga?

En un papel traza dos líneas paralelas de igual longitud. En los dos extremos de una de ellas traza nuevamente dos líneas en un ángulo recto (las dos de igual tamaño), eso sí más cortas que la línea principal, como si fueran el final de una flecha. En la otra línea, dibuja los mismos finales de flecha (también en ángulo recto) pero esta vez mirando en dirección contraria.

Muéstraselas a tus alumnos y pregúntales cuál es la línea más larga. Es muy probable que te indiquen que la que tiene los finales de flecha mirando hacia el centro de la línea principal es la más corta y que la que las tiene hacia afuera es la más larga. Posteriormente, pídeles que con una regla midan las líneas principales y se darán cuenta de que tienen la misma longitud. ¡Es sólo un efecto visual!

Haikugami

Elaboren aviones de papel y que un alumno escriba en una hoja de papel un verso corto. Después, que elabore un avioncito con la misma hoja y lo tire a otro compañero. Éste tendrá que repetir la acción anterior en este mismo avioncito y tirárselo posteriormente a otra persona. Cuando hayan conseguido tres versos, se tira el avioncito a una cuarta persona y éste leerá el poema haikú en voz alta.

¡Mira cuánto he crecido!

Un niño puede verse muy entusiasmado si ve que sus acciones lo han hecho crecer intelectualmente. Junto al alumno, puedes elaborar carpetas en donde vayan guardando trabajos desarrollados por él durante el año escolar que sean de su importancia, como por ejemplo, un escrito hecho al principio del año y otro al final, trabajos artísticos, la mejor evaluación de uno de sus ramos, entre otras cosas. La idea es que al final del año el niño se siente contigo y abran la carpeta. Él no necesitará que le digas cuánto avanzado, ya que por sí solo podrá darse cuenta del crecimiento que ha experimentado desde su primer trabajo artístico hasta el más reciente, o cómo ha mejorado el desempeño en sus evaluaciones. Cuando ellos mismos son los que se dan cuenta de estos avances surge una gran motivación para seguir progresando, experimentan una sensación de control sobre su aprendizaje y desarrollan un agudo y realista sistema de autoevaluación.

¿Es un cuadrado?

Dibuja trece círculos concéntricos, desde uno muy chico hasta uno muy grande (uno adentro de otro), y dentro de la figura resultante dibuja un cuadrado. Muéstrales a los alumnos cómo queda y pregúntales qué es lo que encuentran extraño.

Seguramente, la opinión predominante será que el cuadrado tiene todos sus lados ligeramente hacia adentro. ¿Tú qué les dirás? ¡Que otra ilusión óptica a jugado con ellos! Pídeles que pongan una regla pegada a los lados del cuadrado y verán que las líneas son perfectamente rectas.

Los Expertos

Dile a tus alumnos que formen grupos de a tres y que cada uno de los integrantes se especialice en un tema específico. Acuerden temas que sean del interés de los niños y que sean entretenidos para ellos (temas lúdicos). Posteriormente, que dos de los alumnos les hagan preguntas al "experto" (el alumno restante) sobre el tema que investigó, durante noventa segundos, y que la dinámica se repita con todos los participantes del grupo. ¡Que todos tengan la oportunidad de ser "expertos" y "entrevistadores"!

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