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La búsqueda por los orígenes en el Colegio Forestal Quilacahuin

El Colegio Forestal Quilacahuin ingresó a la Red de Escuelas Líderes en 2011 con el proyecto “Planes y programas propios para la especialidad de agropecuaria”. Sin embargo, su proyecto estrella de hoy tiene que ver con la recuperación de sus raíces.

Quilacahuin. Del mapudungun “sitio de reuniones”. Reunión del presente y el pasado, unión de culturas y sentido de pertenencia a un lugar. Sin dudas, el nombre del Colegio Forestal Quilacahuin, conscientemente o no, habla mucho de su identidad y de su malla curricular.

Ubicado en la comuna rural de San Pablo, en la Región de Los Lagos, este establecimiento con índice de vulnerabilidad superior al 95%, decidió generar un plan y programas de estudio en las especialidades agropecuaria. La idea era sacar el máximo provecho del contexto y necesidad local de los estudiantes y hacerlos disfrutar de los módulos de agricultura y cultivo de abejas.

Así, en 2011 postularon a la Red de Escuelas Líderes con la iniciativa, bautizada de “Planes y programas propios para la especialidad de agropecuaria”. Al año siguiente, ingresaron a la iniciativa que es impulsada por la Fundación Chile, la Fundación Educacional Arauco, la Fundación Minera Escondida y El Mercurio.

Los resultados, según el coordinador académico Claudio Martínez, “no podrían ser mejores”: los estudiantes han aprendido a ser sus propios jefes, han innovado, han empezado a cultivar en sus propios terrenos.

Pero la valoración del lugar en el que está insertada la institución no quedaba solo ahí: también se evidenciaba en la apreciación de la comunidad indígena. Con un 73% de los estudiantes de origen mapuche, el colegio viene desarrollando, desde inicios de este milenio, un proyecto intercultural que cada vez toma más forma.

Después de la promulgación de la Ley Indígena, el Ministerio de Educación creó el programa de educación intercultural bilingüe, con el fomento de la cultura indígena. Ese fue el empujón necesario para que, a partir de 2002, el Colegio Forestal Quilacahuin celebrara el We Tripantu, el año nuevo mapuche.

Según Claudio, los primeros años en los que se realizaron esas tradiciones, la comunidad escolar -mayormente católica- las miraba como algo “más folklórico”, pero de a poco empezaron a comprender y respetar la dimensión espiritual de esos ritos.

Especialmente después que, en 2004, se instalaron en el colegio los planes de Enseñanza Intercultural Bilingüe (EIB) del Mineduc para los estudiantes de primero a sexto básico y los alumnos empezaron a aprender mapudungun y el concepto Wall Mapu (territorio circundante). Fue entonces que los niños que no eran mapuches pudieron entender más sobre los territorios que esos indígenas han habitado históricamente.

Desde entonces, tanto los estudiantes como los docentes han tomado como suyo el proyecto intercultural del colegio y su formación valórica-religiosa. “Hemos sido consecuentes con los que somos y velamos para que nuestras raíces perduren. Es nuestro deber que los alumnos del colegio egresen con el sello que los caracterice de manera diferente a cualquier otro establecimiento y que se sientan orgullosos de ser mapuches”, comenta Doris Curín, inspectora general del Colegio Forestal Quilacahuin.

Efectivamente, cada vez el establecimiento incorpora más la cultura mapuche. En 2012, realizaron la ceremonia de inauguración de un museo indígena, con decenas de fotografías, además de objetos propios de la cultura huilliche con la finalidad reconstruir la historia del sector. Ese mismo año, instalaron en el patio del colegio un tronco escalonado clavado en la tierra, rodeado de ramas de canelo: el Rewe, lugar de espiritualidad mapuche que simboliza la conexión con el cosmos.

Con el altar formado, machis y monjas se unieron para enseñar a los estudiantes la transversalidad de la espiritualidad católica y mapuche. Actualmente, los alumnos tienen tan incorporada la importancia de lo ancestral, que en las clases de historia han ido al cementerio mapuche a buscar personas con sus apellidos, sus antepasados, y, en la ceremonia de licenciatura del año pasado, varios alumnos fueron vestidos con sus atuendos mapuches.

Todas esas actividades han sido presentadas por el coordinador Claudio y su equipo de docentes en los encuentros de la Red de Escuelas Líderes. “Es ahí donde exponemos nuestra visión de mundo, pero también salimos de nuestra burbuja, abrimos nuestros horizontes, conocemos otras realidades y lugares que nos potencian”, dice Claudio.

Y los potencian para seguir haciendo del establecimiento Quilacahuin efectivamente un sitio de reuniones. Tanto en la valoración del espacio rural como de lo que representa ser mapuche.

Información

Técnica

Fecha de Modificación17/03/2017
Descripción BreveEl Colegio Forestal Quilacahuin ingresó a la Red de Escuelas Líderes en 2011 con el proyecto “Planes y programas propios para la especialidad de agropecuaria”. Sin embargo, su proyecto estrella de hoy tiene que ver con la recuperación de sus raíces.
IdiomaEspañol (ES)
AutorAmanda Marton

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