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La Guerra del Golfo Pérsico

La última gran batalla del siglo XX tuvo lugar en el Golfo Pérsico, región que suele identificarse como la “cuna de la civilización”. Esta conflagración terminó de demostrar que el mapa geopolítico de la Guerra Fría, librada entre EE.UU. y la URSS a partir del término de la II Guerra Mundial, había quedado obsoleto.

Pozos de petróleo ardiendo en Kuwait, tras ser incendiados por las tropas irakíes.

Saddam Hussein alienta a sus tropas.

Helicóptero AH 64 Apache, uno de los "big five" del ejército norteamericano.

En la foto grande de la derecha puede verse la ciudad de Bagdad bajo fuego, en los primeros días de la guerra.

cañón

logo de la escuela militarGrandes Batallas es una serie de artículos elaborados por docentes de la Escuela Militar del Libertador Bernardo O'Higgin

Durante el último tiempo, ya sea por las rivalidades entre los propios árabes, como por la intervención de potencias como la Unión Soviética, Alemania, Inglaterra, Francia o EE.UU., esa zona ha estado en constante ebullición, por lo que no es de extrañar que tengan lugar nuevos conflictos en el mediano plazo.

Invasión de Kuwait


El 2 de agosto de 1990, Kuwait fue invadido por el ejército de Irak. Las razones eran meramente económicas; el gobierno de Saddam Hussein buscaba recursos para la reconstrucción del país, así como eliminar la altísima deuda que mantenía con Kuwait.

Ciudad de Bagdad bajo fuegoLos EE.UU. pasaron rápidamente de una política de contención a una guerra, cuyo objetivo estratégico era la recuperación de Kuwait y la destrucción de la capacidad militar de Irak. En virtud de lo anterior, inició una agresiva ofensiva diplomática para involucrar a sus aliados, contener cualquier acción por parte de Israel y conseguir el apoyo de la URSS.

Mientras sus tropas eran agrupadas en Arabia Saudita, el gobierno norteamericano gestionaba una resolución de la ONU que autorizara el uso de la fuerza con vistas a expulsar a Irak de Kuwait. Gracias al esfuerzo diplomático, la Liga Árabe apoyó la intervención de una fuerza panárabe liderada por Arabia Saudita.

Al mismo tiempo, el general Norman Schwarzkopf, comandante del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), unidad conjunta de teatro dependiente del Comando de las Fuerzas Armadas con área jurisdiccional sobre Oriente Medio, África del Este y Asia Central, asumió el mando supremo de las fuerzas de la coalición, presentando las opciones militares, tras considerar qué tropas estaban disponibles, cuánto tiempo tardarían en ser desplegadas en la zona, así como las necesidades logísticas que se presentarían. Se dio inicio así a la operación “Escudo del Desierto”.

En tanto, Irak mantenía e incrementaba su despliegue estratégico, con 22 divisiones de Infantería, 6 divisiones de Infantería mecanizada, 9 divisiones blindadas y 4 divisiones de la Guardia Republicana. En total, 41 divisiones con alrededor de 1.000.000 de hombres.

Comienzo de las hostilidades

Mientras esto sucedía, el general Schwarzkopf ajustaba el plan estratégico, considerando una operación de envolvimiento a uno de los flancos del dispositivo iraquí, a fin de cortar la retirada hacia el oeste de las tropas de la Guardia Republicana que se encontraban en la profundidad del dispositivo.

La operación, bautizada como “Tormenta del Desierto”, tendría dos fases estratégicas claramente diferenciadas:

1.- Fase preparatoria, llevada a cabo del 16 de enero al 23 de febrero de 1991, la cual consideró, en lo general, lo siguiente:

  • En lo naval, buscó el aislamiento marítimo del teatro de operaciones para ejercer el dominio del mar en toda el área.
  • En lo aéreo, buscó obtener el control del aire, la destrucción de centros de mando y control, como asimismo la destrucción de instalaciones y fábricas de armas químicas, biológicas y (supuestamente) nucleares, conjuntamente con el resto de la industria militar en todo el territorio de Irak, destrucción de las defensas antiaéreas, de la aviación de combate y de las pistas aéreas, destrucción de las líneas de abastecimiento y las vías de comunicación desde Irak hacia el teatro de operaciones de Kuwait, a fin de incomunicar a las tropas en el área.
  • En lo terrestre, concluir el proceso de agrupamiento de las fuerzas aliadas, realizar el despliegue estratégico sin delatar el dispositivo y quedar en condiciones de iniciar la aproximación estratégica a la batalla.


2.- La fase ofensiva terrestre, llevada a cabo del 24 al 27 de febrero de 1991, consideró movimientos y acciones de las primeras unidades en la aproximación estratégica, con la intención de configurar una situación ventajosa para obtener la decisión y la realización de sucesivas batallas, la parte más importante de toda maniobra estratégica, buscando modificar la situación estratégica que permitiera la destrucción de las fuerzas adversarias

La operación comenzó el día 16 de enero de 1991, con una coordinada y efectiva ofensiva aérea de gran poder destructivo, en donde la precisión de impacto en los blancos fue lo más notable.

Las fuentes de información que utilizó el cuartel general del general Schwarzkopf consideraron el reconocimiento del territorio con satélites de observación y aviones de reconocimiento con y sin tripulantes, así como las redes de espionaje de los países integrantes de la coalición. Esto permitió identificar objetivos específicos con equipos de operaciones especiales, tales como unidades Ranger, equipos Delta, Unidades de Fuerzas Especiales, SAS Británicos (Special Air Service), equipos SEAL`s y comandos franceses.

El día 29 de enero, la V División de Infantería Mecanizada de Irak penetró en Arabia Saudita por un sector costero, ocupando la desierta ciudad de Jafyi a solo 10 km de la frontera con Kuwait. Con esta acción de fuerza, el ejército irakí pretendía ganar la iniciativa, forzando el comienzo adelantado de la ofensiva terrestre de las fuerzas de la colación y así entrar en combate antes de que estuviesen completamente preparados. Sin embargo, dos días después, tras solo doce horas de combate, fuerzas de Arabia Saudita y Qatar, apoyadas por medios de la 2ª División de Infantería de Marina acantonada en el sector, recuperaron la ciudad, convirtiéndose en la primera confrontación terrestre de envergadura.

Así fue como después de los últimos intentos de resolver el conflicto por vía diplomática, tanto por parte de la URSS como de los EE.UU. y la ONU, los aliados emprendieron lo que seria la ultima batalla del siglo con estrategias y tácticas convencionales, pero provistos de los más avanzados medios de combate.

El domingo 24 de febrero de 1991 se dio comienzo a la campaña terrestre denominada “Operation Desert Sabre” con la ofensiva del mayor y mejor ejercito aliado organizado después de la II Guerra Mundial, con aproximadamente 650.000 hombres en contra del ejército de Irak que contaba con aproximadamente 1.000.000 de hombres. En esta ofensiva estaba por mostrarse al mundo la capacidad de lo que se llamo “The Big Five” que no eran otros que el tanque M1A1 Abrams, el helicóptero UH 60 Black hawk, el helicóptero AH 64 Apache, el carro blindado transporte de personal Bradley y el misil antiaéreo Patriot.

Los ataques de la coalición empezaron por el frente este costero, a cargo de las fuerzas de infantería de marina y las divisiones panárabes, con el objetivo de “amarrar” el máximo de fuerzas iraquíes en ese sector, mientras en el extremo oeste del teatro de operaciones, el XVIII Cuerpo Aerotransportado empezaba un profundo envolvimiento a espaldas del dispositivo, a fin de alcanzar el río Eufrates y cortar la retirada del adversario. Esto se realizó mediante la combinación de unas rápidas y hábiles operaciones helitransportadas, con exitosos y profundos ataques de fuerzas de infantería mecanizada.

Por el centro del dispositivo, un potente VII Cuerpo Acorazado irrumpió a fin de atacar el flanco del dispositivo y enfrentar a las fuerzas blindadas iraquíes, especialmente las correspondientes a la Guardia Republicana, dándose grandes y rápidas batallas de tanques.

En la tarde del 28 de febrero de 1991, el Pdte. Bush anunció el cese de las operaciones y el término de la guerra, después de 6 semanas de empezada la operación “Tormenta del Desierto” y de 100 horas de iniciada la arrolladora campaña terrestre.

Esta conflagración confirmó que la guerra es un fenómeno político, aún cuando lo militar adquiere connotación o preeminencia durante su desarrollo. Por lo tanto, la fuerza militar está subordinada a la conducción del Estado en la consecución de sus objetivos políticos, quedando bajo la responsabilidad de los militares sólo en el momento de emplear el potencial bélico.

Hay que considerar como lecciones aprendidas que el factor sorpresa en el conflicto es importante, que los cambios en las doctrinas y asuntos militares debe estar en permanente revisión, que la transformación global de la defensa es un hecho innegable y que el papel del poder aéreo sigue siendo de la mayor importancia, aún cuando debe estar coordinado con el poder terrestre para ocupar y mantener el terreno. En buena medida, bajo dichos conceptos se agruparon y continúan agrupándose el grueso de las reflexiones sobre el carácter y la naturaleza de la guerra actual y sus formas futuras.

Finalmente, no está de más recordar que uno de los estrategas importantes  la Guerra del Golfo Pérsico fue nada menos que un general y filosofo chino llamado Sun Tzu, quien vivió en el siglo VI a.C., cuyas teorías recogidas en “El Arte de la Guerra” eran ampliamente estudiadas por el general Schwarzkopf, en particular, y por las fuerzas militares de EE.UU. en general.

Por Ramón Bascur


Bibliografia:

1.- CERTAIN VICTORY: THE US ARMY IN THE GULF WAR. Scales, Robert H. Jr., Washington: Office of the Chief of Staff, United States Army, 1993.
2.- LAS TRAMAS SECRETAS DE LA GUERRA DEL GOLFO, Pepa Badell y otros, Ediciones B, 1991
3.- DESPUÉS DE LA TORMENTA, Pepa Badell y otros, Ediciones B, 1992
4.- ARMAS Y SERVICIOS, Ejercito de Chile, Edición Nº 50
5.- BAGDAD:¿EL SANTUARIO URBANO DURANTE TORMENTA EN EL DESIERTO? William M. Arkin,  USARMY
6.- OPERACIÓN TORMENTA DEL DESIERTO, Coronel Pedro Orueta Cuevas, Artículo de CESIM, Ejército de Chile
7.- LA TORMENTA DEL DESIERTO COMO UN SÍMBOLO: Repercusiones de la guerra aérea en el desierto, Coronel Dennis M. Drew, USAF
8.- GUERRA DEL GOLFO, Pierre Salinger, Edic. la Tempestad, 1991
9.- LAS CLAVES DE LA GUERRA DEL GOLFO, Andrew Smith Serrano, Edic. ASESA, 1991
10.- LA II GUERRA DEL GOLFO (1991): ALGUNAS LECCIONES PARA LA III,  Rafael L. Bardají,  Ponencia presentada al Seminario Lecciones de los conflictos recientes, organizado por el Grupo de Estudios Estratégicos con la colaboración del Instituto Español de Estudios Estratégicos del Ministerio de Defensa, Madrid, 14 de noviembre de 2002


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Técnica

Descripción BreveLa última gran batalla del siglo XX tuvo lugar en el Golfo Pérsico, región que suele identificarse como la “cuna de la civilización”. Esta conflagración terminó de demostrar que el mapa geopolítico de la Guerra Fría, librada entre EE.UU. y la URSS a partir del término de la II Guerra Mundial, había quedado obsoleto.
IdiomaEspañol (ES)
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