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La batalla de Gettysburg

Este combate decidió el curso de la Guerra de Secesión norteamericana, y concentró la mayor cantidad de bajas de todo el conflicto.

El general George Gordon Meade (31 de diciembre, 1815 – 6 de November, 1872), el vencedor, junto a sus soldades, de la batalla de Gettysburg.

El general Robert Edward Lee (19 de enero, 1807 – 12 de octubre, 1870), ícono de las fuerzas secesionistas.

Este combate decidió el curso de la Guerra de Secesión norteamericana, y concentró la mayor cantidad de bajas de todo el conflicto.

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logo de la escuela militarGrandes Batallas es una serie de artículos elaborados por docentes de la Escuela Militar del Libertador Bernardo O'Higgins

Uno de los acontecimientos más relevantes en la historia de los Estados Unidos de Norteamérica durante el siglo XIX, fue la guerra civil ocurrida entre los años 1861 y 1865, enfrentando a los estados de la “Unión” y los “Confederados”. Entre las motivaciones que detonaron esta confrontación, se puede mencionar:

1. la tradición política de estados, arraigados en su concepción autonómica, frente a las acciones políticas generadas por el gobierno federal.
2. el dispar desarrollo económico entre la pujante zona industrial del norte, en plena concordancia con los influjos de la revolución industrial europea ícono PDF, y la tradición del trabajo agrícola prevaleciente en los estados del sur, donde se empleaba mano de obra esclava, especialmente en las plantaciones de algodón.

Si bien es cierto que la crisis se desató en 1861, esta fue la culminación de una serie de discusiones en las que las posturas de los representantes del norte y sur, estaban cada vez más alejadas. Finalmente, fue el estado de Carolina del Sur el que dio paso a la creación de los “Estados Confederados de América”, a los que también se incorporaron Louisiana, Texas, Alabama, Mississippi, Georgia y Florida. Posteriormente, se unieron a la causa confederada Virginia, Tennessee, Arkansas y Carolina del Norte.

El presidente Abraham Lincoln, como mandatario de los estados de la “Unión”, buscó mantener al país unido. Para ello utilizó, como bandera de lucha, la libertad de los esclavos. En ambos bandos se pensaba que la guerra sería de corta duración. Además, los estados fieles a la Unión consideraron que el importante desarrollo industrial que poseían sería suficiente argumento a la hora de llevar a cabo las acciones militares, un error de apreciación que quedó rápidamente demostrado tras los primeros enfrentamientos.

Las acciones militares, durante los dos primeros años de la guerra, favorecieron completamente a las armas confederadas, especialmente debido a que, tradicionalmente, la mayor parte de los jóvenes que entraban a las academias militares, como West Point, provenían de los estados sureños. Tal es el caso del oficial oriundo de Virginia, Robert E. Lee, quien tuvo una importante participación en la guerra.

Hacia 1863, las fuerzas de la Confederación habían rechazado exitosamente a las fuerzas de la Unión en sus intentos de penetrar en los estados del Sur. Los soldados de la Unión habían sido derrotados en Chancellorsville, a inicios de mayo, y un mes después, la ofensiva del ejército de Virginia, al mando del general Lee, redundó en un importante avance Confederado hacia Pennsylvania. Esta situación era preocupante para la Unión, ya que amenazaba directamente ciudades norteñas importantes, como Filadelfia, Baltimore y, sobre todo, Washington D.C.

A mediados de junio de 1863, el mando de las tropas federales (Unión) fue entregado al general George G. Meade, con la tarea de detener el avance de los confederados en el territorio del Norte. Esta labor era compleja, ya que el mando y liderazgo del general Lee había girado la balanza del conflicto a favor de los Confederados, que ya pensaban en emanciparse completamente de los Estados Unidos.

Así, el escenario, tal vez, para la principal acción militar de la guerra civil estadounidense, fue el poblado de Gettysburg (Pennsylvania). Las fuerzas que se enfrentaron allí ascendían a poco más de 158 mil hombres, de los cuales unos 83 mil eran soldados de la Unión y unos 75 mil, Confederados. El resultado sería trascendental en la resolución del conflicto de manera definitiva.

La batalla se inició el 1 de julio de 1863, cuando una parte de la infantería confederada avanzaba por la llanura, encontrándose con parte de la caballería de la unión y si bien es cierto que ninguno de los dos generales al mando deseaban entrar en acción en este lugar, la situación inicial de escaramuza pasó, rápidamente, a un ataque confederado a las posiciones federales. La caballería de la unión recibió refuerzos de la infantería, pero esta fue ampliamente superada por las tropas confederadas, debiendo retroceder hacia el poblado. Las líneas de las fuerzas federales fueron sobrepasadas en los flancos norte y oeste; el I y el XI cuerpo de las tropas de la unión recibieron un importante daño. 

En este primer movimiento, es posible reconocer la fuerza y la motivación de las tropas del general Lee, ya que tras unas siete horas de combate, lograron desalojar a los soldados de la Unión del poblado de Gettysburg, debiendo estos replegarse. El general Meade optó por establecer nuevas líneas de defensa en las afueras de la ciudad, retirando sus fuerzas de la manera más ordenada posible. El lugar escogido correspondió a las colinas de Cemetery Hill, Cemetery Ridge y Culp’s Hill, localidades que permitían un dispositivo de defensa similar a una herradura. Por su parte, el asedio de las fuerzas confederadas se hizo más estrecho al cabo del primer día de las acciones. Sólo en este día, las bajas de ambos bandos llegaron a cerca del 20% del total de la fuerza.

El segundo día de batalla fue aún más cruento, en la medida en que ambos mandos no cejaban en sus objetivos militares, tras haber tomado conciencia que dicho combate podría sellar el curso de la guerra. Mientras Lee permanecía a la ofensiva, Meade trataba de defenderse lo mejor posible.

La situación de las fuerzas federales era compleja. Prácticamente se encontraban flanqueadas por ambos costados, estando el XII Cuerpo en Cemetery Hill y el II Cuerpo, en Cemetery Ridge, al igual que el III Cuerpo. Los confederados concentraron su ataque, justamente, contra el III Cuerpo, utilizando para ello la I División confederada, pero su acción no fue exitosa, debido a errores en la estimación de las fuerzas. Pese a este hecho, los confederados iniciaron una nueva arremetida, en el sitio conocido como Little Round Top. Aquí, las tropas confederadas arremetieron en cinco ocasiones contra las defensas, produciéndose importantes bajas en las filas de los soldados federales, pero sin lograr tomar la posición. En esta acción se destacó el coronel J. Chamberlain, un profesor universitario, quien comandaba el 20° regimiento de voluntarios de Maine: tras la última arremetida confederada a sus posiciones, estando en inferioridad numérica y con escasas municiones, ordenó atacar con una carga de bayoneta, un movimiento inesperado que sorprendió a los soldados sureños, haciéndolos retroceder. Esta iniciativa se transformó en un ícono de la batalla de Gettysburg y de toda la guerra civil.

Llegada la noche del segundo día de las acciones, las fuerzas confederadas realizaron una serie de escaramuzas por el flanco derecho, donde estaban los puntos débiles de las defensas federales, con la intención de establecer una línea de ataque que dividiera a las fuerzas de la Unión. Finalmente lograron penetrar las defensas norteñas, obligando nuevamente a los federales, a costa de muchas bajas, a expulsarlos de la colina con las escasas fuerzas que les quedaban y con el apoyo de la artillería, durante las primeras horas del 3 de julio.

Pese a lo anterior, la acción definitiva estuvo concentrada en el tercer día de la batalla. El general Lee estaba decidido a tomar la posición, por lo que reanudó los ataques a los flancos derecho e izquierdo de los soldados de la Unión. Para lograr su objetivo, determinó concentrar su artillería en el centro de la línea defensiva del ejército federal. Pretendía de esta manera debilitar lo más posible a las fuerzas de la unión para, posteriormente, proceder a un demoledor ataque de infantería. Por su parte, el general Meade, con sus fuerzas agotadas y sin muchas municiones, comprendió sus intenciones, por lo que optó, en un primer momento, por no responder el fuego de artillería, lo que a la larga le otorgó una ventaja.

Una vez que los mandos sureños consideraron que las defensas federales estaban debilitadas, iniciaron una marcha por campo abierto. Para ello, se dispuso que el general confederado George Pickett avanzara en la denominada “Pickett’s charge”. La distancia que los separaba de la primera línea de defensa norteña era de aproximadamente un kilómetro y medio. Fue en esa distancia que la artillería y la fusilería de los soldados de la Unión descargaron todo su poder sobre los cerca de doce mil hombres del ejército confederado. Solo una pequeña parte de ellos logró llegar a las trincheras de las fuerzas federales, desde donde fueron fácilmente repelidos. Tras el fracaso de este ataque, el general Lee debió reconocer su derrota y se preparó para resistir la ofensiva de las fuerzas federales. Como esta no llegó de inmediato, dos días después iniciaba el retiro de la zona en dirección al sur, con importantes pérdidas de tropas, a lo que se sumó un deterioro de la moral de combate de sus agotados soldados. 

El general Meade no atacó inmediatamente, pese a que recibió órdenes del mando superior e, incluso, del presidente Lincoln, de perseguir al ejército confederado antes de que pudiese cruzar el río Potomac. A juicio de algunos historiadores militares, la reacción de Meade se relacionaba con el hecho que sus fuerzas estaban deterioradas y de que se conformaba con haber derrotado en Gettysburg al ejército sureño. Para otros estudiosos del tema, la acción estaría relacionada con el respeto que el militar federal sentía por Lee, lo que se tradujo en una reacción más lenta, para que el “caballero militar” pudiese regresar a Virginia.

Para finalizar, se debe establecer que la Batalla de Gettysburg, junto al éxito del general Grant en Vicksburg, el 4 de julio, determinó el nuevo curso de la guerra. Los soldados confederados perdieron la iniciativa y, por los siguientes dos años  de confrontación, sólo emprenderían acciones defensivas. En el campo de Gettysburg quedaron más de cincuenta mil hombres de ambos bandos, siendo considerada una de las acciones más cruentas de toda la guerra civil estadounidense.

Por Claudio Tapia Figueroa

Bibliografía

James Truslow Adams. (1945) “Historia de los Estados Unidos”. Volumen II, Buenos Aires, Editorial Poseidón. 

Jay Ulva. “The US Army War Collage to the Battle of Gettysburg”

Jacques Neré. (1965) “La guerra de secesión” Buenos Aires, EUDEBA.

Keinth Olson. (s/f) “Reseña de la historia de los Estados Unidos” Servicio Informativo y Cultural de los Estados Unidos de América. 

David Phillips (1996) “Crucial Land Battles” Nueva York, Metrobooks.

Willard Webb. (1967) “Momentos cruciales de la guerra de secesión”. Buenos Aires, Plaza&Janes.

Información

Técnica

Descripción BreveEste combate decidió el curso de la Guerra de Secesión norteamericana, y concentró la mayor cantidad de bajas de todo el conflicto.
IdiomaEspañol (ES)
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