Loading

compartir

Artículo

“Es clave haber estudiado en el colegio”

“Es clave haber estudiado en el colegio”, asegura Miguel Kiwi Tichauer, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2007. Para el doctor en física de la Universidad de Virginia, California, es vital que los estudiantes hayan aprendido las materias en el colegio.

Para el doctor en física de la Universidad de Virginia, California, es vital que los estudiantes hayan aprendido las materias en el colegio.

Estudió en el colegio Manuel de Salas de Ñuñoa, dio el Bachillerato e ingresó a Ingeniería Civil Mecánica en la Universidad Federico Santa María de Valparaíso en el año 1956. A la mitad de la carrera se dio cuenta que quería estudiar Física, pero tuvo que terminar sus estudios antes de irse a Estados Unidos a obtener el grado de Doctor en esa materia.

Hoy, convertido en académico de la Facultad de Física de la Universidad Católica, el profesor Kiwi recomienda a los jóvenes “tomar en serio” las materias que ven en el colegio, y afirma que una de las características que pueden ayudar a enfrentar la PSU es “la curiosidad, las ganas de entender el mundo”.

¿Cómo se preparó usted para ingresar a la universidad?
En ese tiempo tuve que rendir el Bachillerato (1956). Pero además di un examen de admisión exclusivo de la Universidad Federico Santa María. En esa prueba entraba sólo matemáticas y como a mí me gustaba esta área, fui a darlo. No había carrera de Física en ese momento, a excepción de la pedagogía en esa materia, así que postulé a Ingeniería Civil Mecánica. Me fue bastante bien. Además, fui un muy buen estudiante mientras era alumno secundario (del colegio Manuel de Salas). Por eso me bastó con lo que había visto en clases para rendir el Bachillerato. No me preparé específicamente para rendirlo.

¿Qué materia le costaba más mientras era estudiante secundario?
No recuerdo bien, aunque creo que castellano, aunque no fue algo en lo que haya tenido malas calificaciones. Simplemente me gustaba menos que las matemáticas. Por otra parte, a mi me gustaban mucho el álgebra y la geometría. Me entretenía desarrollar los ejercicios. Tomaba el libro y los resolvía.

¿Cómo le nació este gusto por las matemáticas?
No lo sé. Desde chico, siempre me gustaron y me siguen gustando. Además, mis padres veían con muy buenos ojos que yo estudiara harto cuando estaba en el colegio. Ya cuando crecí, y  mientras estudiaba en la universidad, me di cuenta que la Ingeniería no era lo mío. Alrededor del tercer año pensé en salirme de la carrera con intensiones serias de irme a Estados Unidos a estudiar Física (que en Chile no existía como carrera). Pero mis padres me aconsejaron terminar lo que ya había empezado. No es que la Ingeniería me desagradara -como hobbie todavía me encanta la mecánica, desarmar cosas y ver cómo funcionan-. El problema era que no la veía como algo para dedicarme el resto de mi vida.

¿Qué recomendaciones entregaría usted a los jóvenes que este año enfrentarán la PSU de matemáticas y el módulo de física?
Antes que todo, creo que la prueba tiene que reflejar lo que el estudiante logró en la enseñanza media. “Calentar” la PSU no me parece adecuado ni razonable si se hace a última hora. Me parece que eso implica engañar tanto al sistema como a uno mismo. Además, pienso que los conocimientos que se piden en la PSU de matemáticas y en el módulo de física son unidades básicas, que las debe manejar toda persona culta en nuestros días. No hay una exigencia desmedida en matemáticas. En ese sentido, el sólo hecho de que hayan 200 puntajes nacionales en esta prueba implica que hay al menos 200 personas que hacen todo bien. No es algo demasiado demandante, que digamos.

Pero de todas formas hay jóvenes que quieren aprender. ¿Qué les aconsejaría a ellos?
Es clave haber estudiado el colegio. Hay que tomarlo en serio, no como un conjunto de ramos que hay que pasar. La idea es aprender en ese período. Si se estudia bien en el colegio no deberían existir los preuniversitarios. Ahora, otra cosa importante también a considerar, es tener curiosidad. La curiosidad siempre motiva a los estudiantes a plantearse preguntas que, al ser respondidas, automáticamente generan las condiciones para que se empiecen a entender las cosas.

¿Modificaría usted la PSU?
Haría un poco más difícil la de matemáticas. Una de las críticas que hago a esta prueba es que es muy poco discriminatoria. El que hace todo perfecto parece ser tan bueno como aquél que se equivocó en un solo problema. Si las preguntas fueran más difíciles, permitirían diferenciar con más facilidad quiénes son los buenos estudiantes. Actualmente, eso no se logra, pues muchos estudiantes obtienen puntajes muy parecidos. Lo indica el alto número de puntajes nacionales.

Según usted, ¿cuáles son los factores que influyen en esta situación?
Varias cosas. Como país, somos demasiado autocomplacientes. Si los buenos colegios de Chile obtienen resultados menores a los que obtienen los establecimientos extranjeros, el resto ya tiene un problema mayor. Sin embargo, poco se hace para aumentar tales niveles. Por ejemplo, el gasto del Estado en las universidades está muy lejos de las cifras de los países extranjeros.  Y también, el esfuerzo que hace por la educación pública es muy bajo. A esto hay que sumar que los problemas con el profesorado. El reconocimiento social que tiene el profesorado se manifiesta en la remuneración: el sueldo de un profesor es bastante pobre, precario. Mientras no haya un reconocimiento social (me refiero a que se le considere tal cual como a un abogado, a un médico, a un ingeniero), junto con un sueldo pertinente, no van a concretarse cambios.

En el ámbito de la física, que es el área que más conozco, hay situaciones únicas. El promedio de profesores de física que se gradúan en Chile por año es de 17, para una población de cerca de 5.500 colegios en todo el país. Eso quiere decir que las clases de física, en la mayoría de los colegios, están en manos de personas que no necesariamente son profesionales de esa área.

¿Y qué medidas habría que tomar para mejorar el panorama en educación?
Tener claro que esto no es cuestión de un Gobierno sino que debe ser una política de Estado. En cuatro años no se va a cambiar nada. Las modificaciones o acciones que se deben tomar deben ser pensadas al largo plazo, en algo así como 20 a 25 años. Me parece buena la medida que dio a conocer el ministro Joaquín Lavín, de hacer gratuita la pedagogía para estudiantes destacados. Ese es un buen primer paso, de un costo relativamente modesto y que va en la dirección correcta. Pero hay que asegurarse que, cuando la gente egrese de esas carreras, recibirán una remuneración razonable. De lo contrario, los jóvenes van a sacar rápidamente propios cálculos: les sale gratis estudiar, pero los sueldos que tendrán el resto de la vida no llaman la atención. Porque hay que asumir la lógica mercantilista que existe hoy. Y no entiendo que a todo le queramos aplicar el libre mercado, menos a los profesores. Vemos con malos ojos que piensen en el dinero. A ellos les exigimos que hagan su trabajo por vocación, sin embargo nadie le pide vocación a un economista o a un ingeniero. Eso yo no lo entiendo.

¿Que actitud deberían tener los jóvenes que ingresen a estudiar una carrera relacionada con la física?
Quiero insistir en esto: la curiosidad. Si no tienen curiosidad por entender el mundo, tal vez no debieran elegir esta carrera. Si su objetivo es ganar plata, mejor dedíquense a otra cosa, pues Física no es muy buena para lograr objetivo. Pero si sienten curiosidad de entender el mundo, esta es la opción. Además, obviamente, deben tener un cierto gusto por los números, pues el lenguaje de la física son las matemáticas.
Entonces hay que tener ganas…
Sí. Aunque quiero dejar bien en claro que la universidad no debe ser el único camino que pueden tomar. Encuentro que no todo el mundo tiene que convertirse en estudiante universitario. Y en ese sentido, no debería ser un estigma para la gente el no ir a la universidad. Creo que hay mucha gente que estaría feliz teniendo una carrera técnica, siendo un buen técnico agrícola, un buen técnico mecánico, de refrigeración, de lo que sea. La carrera universitaria no es una cosa obligatoria y justamente el país necesita más técnicos. Si estas carreras estuvieran remuneradas como corresponde, serían mucho más atractivas para parte de la población. En mi opinión, es un requisito para entrar a la universidad tener curiosidad.

Respecto a su experiencia como estudiante universitario, ¿qué hechos recuerda de esa época?
En los tiempos en los que estudié, entrar a la universidad era u privilegio de verdad. La masificación de la educación superior vino después. Recuerdo que mi grupo curso fue muy reducido. Éramos como 22 alumnos. En el colegio estudié en Santiago y cuando me convertí en estudiante universitario me fui a vivir en una pieza en solo. Era bastante novedoso todo. Pero lo que más me entretuvo fue que aprendí a volar. Tomé el curso de vuelo y para convertirme en piloto comercial. Me gusta volar, pero hace tiempo que no lo hago. Sólo como pasajero.

¿Qué ha significado la física para usted?
Para mí, esto de haber podido dedicar mi vida a la investigación es una suerte increíble, porque me dedico a hacer lo que a mi me gusta y más encima me pagan. Es como si no le hubiese trabajado un día a nadie. Es la mejor profesión del mundo.

Información

Técnica

Fecha de Modificación03/12/2010
Descripción BreveEntrevista a Miguel Kiwi Tichauer, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2007.
IdiomaEspañol (ES)
Autoreducarchile
Fuenteeducarchile

Queremos tu

Opinión