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La minería chilena a través de la historia: siglo XIX

Toda la historia de la minería en Chile, desde el siglo XVI hasta la fecha.

El salitre fue, sin duda, el principal producto minero del siglo XIX. Las décadas del 30 y del 40 marcan el inicio de la conquista del mercado europeo, en Alemania e Inglaterra. La demanda del salitre se apoyaba entonces en su aplicación a la producción de explosivos. En la imagen: obreros trabajando.

Siglo XIX

En los años de la emancipación (1810-1818), la minería fue una de las pocas actividades económicas que se mantuvo más o menos intocada por los acontecimientos bélicos, dada la lejanía de los yacimientos de los escenarios donde se desarrolló la lucha armada, y la política de las autoridades de atenuar el reclutamiento masivo de la población minera, que proporcionaba recursos indispensables en momentos críticos.

Asegurada la Independencia, la minería se vio animada por un mayor contacto comercial y humano con el exterior. Muchos extranjeros se radicaron en los centros mineros del norte, con lo que se facilitaron las vinculaciones con las empresas foráneas y se abrió la puerta para introducir mejoras tecnológicas y, posteriormente, para la afluencia de nuevos capitales.

La apertura al exterior descansó, casi enteramente, en el mejor aprovechamiento de los recursos naturales. Las actividades económicas que tuvieron mayor desarrollo fueron la minería y la agricultura. El trigo se convirtió en el artículo de exportación más importante, gracias a la ampliación del mercado tradicional del Perú y al surgimiento de otros nuevos, como California y Australia.

En la minería, lo más relevante fue el aumento de la producción de plata, el auge del cobre y el surgimiento de la producción de carbón. El período que va desde 1830 a 1880, es conocido como el ciclo de la plata, el cobre y el carbón de piedra.

La Plata

 Sector: estudio y comprensión de la sociedad
Nivel: NB4
Objetivo fundamental: conocer grandes etapas e hitos principales de la evaluación política y económica de chile, desde la guerra del pacífico hasta el presente.
contenido mínimo:historia económica de chile en el siglo xxn comparación entre el modelo de industrialización y sustitución de importaciones y la política de apertura a los mercados internacionales.
sector: historia y ciencias sociales
Nivel: NM1
Objetivo fundamental: conocer y analizar los rasgos distintivos de la economía nacional, comprendiendo conceptos básicos de la ciencia económica.
Contenido mínimo:sistema económico nacional. Geografía económica de chile: recursos naturales, actividades económicas.
Nivel: NM2
Objetivo fundamental:n reconocer las diversas formas de organización política y económica, la evolución social y las expresiones culturales que se han dado en la historia nacional.
Contenido la sociedad finisecular: auge y crisis del liberalismon la economía del salitre: la riqueza salitrera dinamiza al conjunto de la economía. Rol del estado en la distribución de la riqueza del salitre. Inversiones públicas en vías de comunicación, infraestructura y educación.
Descripción: completo resumen de la actividad minera en chile, desde la colonia hasta el siglo XX.

Fuente: Ministerio de Minería.

Aunque había yacimientos de plata en producción, fue el descubrimiento de Chañarcillo el factor decisivo en el explosivo crecimiento de este sector en el siglo pasado. Nuevos descubrimientos y explotaciones, aumentaron espectacularmente la producción de plata. Esta subió de 7.000 10.000 kilos por años a comienzos de siglo, a una producción media anual de entre 100.000 y 150.000 kilos entre 1867 y 1900. El auge de este metal en el siglo XIX tendría su última expresión en el descubrimiento de Caracoles, en 1870. La producción nacional bajó a menos de la mitad entre 1890 y 1900. La mayor producción del siglo fue obtenida en 1887, con un total de 220.183 kilos.

El auge de la plata y de la minería en general, se reflejó en otros aspectos, como el demográfico y urbanístico, siendo lo más sobresaliente de todo la construcción del ferrocarril entre Caldera y Copiapó, proyecto realizado por Guillermo Wheelwright en 1851. El ferrocarril permitió reducir el tiempo y costo del transporte, que anteriormente se efectuaba a lomo de mulas, y generó un fuerte impulso a la minería y a las exportaciones.

La riqueza minera y el comercio exterior trajeron consigo el surgimiento de nuevas fortunas. La transferencia de capitales provenientes de la minería hacia el centro y sur del país, se reflejó en todo orden de actividades y especialmente en la agricultura. Muchas familias adquirieron haciendas, realizaron importantes obras de regadío e introdujeron nuevos cultivos y adelantos técnicos.

El Cobre

El apogeo cuprífero a partir de la década de 1850 estuvo fundamentado en la creciente demanda mundial, en la introducción de una moderna tecnología y en el surgimiento de la industria fundidora del mineral.
La economía inglesa, que hasta antes de 1825 se autoabastecía de cobre, comenzó a aumentar sus requerimientos al ritmo de la Revolución. En 1826, Chile exportaba a Inglaterra 60 toneladas de cobre; en 1831, más de 2.000 y, en 1835, 12.700.

Hacia mediados del siglo, la producción chilena de cobre adquirió importancia mundial. El creciente uso del metal aumentó el consumo internacional, de unas 15.000 TM por año a principios del siglo, a 25.000 TM en la década de 1820 y a un promedio de 44.000 TM por año en la década de 1840. En esta Época, Chile ya producía unas 10.000 TM por año y, más tarde, se convertiría en un exportador de primera importancia.

Durante los primeros veinte años del siglo, el cobre era exportado en forma de relaves y ejes hacia Swansea, Inglaterra, lo que implicaba castigos en el precio, porque se trataba de un producto de muy pobre elaboración. Un avance fundamental en el tratamiento del cobre fue el reemplazo de los antiguos hornos de manga por hornos de reverbero, aporte logrado gracias al químico alsaciano Carlos St. Lambert, quien había llegado en 1897 como gerente a la Compañía Minera Sudamericana.

El primer horno fue instalado en 1831 y su uso se difundió ampliamente a partir de 1841. Otro espectacular aporte a la producción de cobre se debió al esfuerzo de José Tomás Urmeneta que, tras 20 años de excavaciones en 1852 descubrió la veta principal de la mina Tamaya, que alcanzó niveles considerables y fue altamente redituable en corto plazo.

Urmeneta más tarde se lanzó a la creación de la industria fundidora de cobre. Instaló las grandes fundiciones de Guayacán y Tongoy, unida esta última a Tamaya por un ferrocarril construido a sus expensas, y habilitó modernas instalaciones portuarias. Nuevos hornos de fundición se levantaron en Tongoy, Lirquén y Lota.

Todos estos hechos favorecieron el crecimiento y desarrollo de la producción nacional, que de un nivel de 10.000 TM por año llegó a 40.000 TM. Ni aún la baja de precios a comienzos de la década del 60 afectó a la industria. La demanda de cobre siguió creciendo debido a los descubrimientos en el campo electrónico y a los usos del cobre en el área de las comunicaciones.

La mayor producción chilena de cobre del siglo se registró en 1876, con 52.308 TM. A partir de 1870 se inició un largo período depresivo de la economía internacional, que se reflejó en una baja general de los precios, afectando en forma directa al cobre chileno, que sufrió una caída vertical de la que no se recuperaría hasta comienzos del siglo actual. Esto coincidió con el agotamiento de los minerales más ricos de Chile y la explotación de grandes depósitos cupríferos en España y en EE.UU., donde comenzaba el empleo de técnicas más avanzadas.

La importancia relativa de Chile en la producción mundial de cobre disminuyó, en consecuencia. En 1879, significaba un 30% de la producción mundial; en 1890, un 9,7% y, en 1900, sólo un 5,5%. Otro factor del eclipsamiento de la producción de cobre, fue el desplazamiento del interés minero hacia un nuevo mineral: el salitre.

El Salitre

El salitre fue, sin duda, el principal producto minero del siglo XIX. Las décadas del 30 y del 40 marcan el inicio de la conquista del mercado europeo, en Alemania e Inglaterra. La demanda del salitre se apoyaba entonces en su aplicación a la producción de explosivos.

Exitosos experimentos realizados en 1850, sobre el empleo de nitratos como abonos agrícolas, hicieron crecer el interés y la demanda del salitre. Su aplicación como fertilizante se intensificó, además, por el crecimiento de la población europea y de sus requerimientos alimenticios. Ello implicó necesariamente aumentar el rendimiento agrícola, a través de la aplicación de métodos científicos que mejoraran el proceso de nutrición vegetal.

En los inicios de la década del 70 ingresan nuevos capitales, se mejoran las técnicas de elaboración y de transporte con el surgimiento de líneas férreas. El químico e ingeniero inglés Santiago Humberstone, por ejemplo, adaptó el sistema Shanks -inventando para fabricar carbonato de calcio- a la elaboración del mineral.

Pero sólo en 1879 el salitre adquiere su real importancia, desde la Guerra del Pacífico, cuando Chile empieza a explotar las salitreras de Tarapacá y Antofagasta, como lo demuestran las cifras de la Época: entre 1879 y 1900, la producción crece sostenidamente, desde unas 600.000 a 1.460.000 toneladas anuales, fruto del trabajo de 80 oficinas salitreras que ocupaban 25.000 personas en sus faenas.
El período 1830-1880 es conocido históricamente como el ciclo de la plata, el cobre o el carbón de piedra.

Carbón de Piedra

Aunque ya se conocía la existencia del carbón de piedra en la zona de Concepción, sólo a partir de 1840 comenzó su explotación sistemática. En 1841 Guillermo Wheelwright extrajo más de 4.000 tons. y, al año siguiente, veleros ingleses lo transportaban a El Callao. En 1843, Roberto Mc Kay abastecía de carbón a barcos de la Pacific Steam Navegation Company. La producción era aún pequeña y la calidad del carbón deficiente. En ocasiones, el anegamiento de algunas minas obligaba a abandonarlas. En 1844 ya trabajaban tres minas, una en Colcura y dos en Coronel.

En 1847, fueron realizadas las primeras experiencias de fundición de cobre con carbón de piedra por Jorge Rojas Miranda, administrador del establecimiento de fundición de cobre de Lirquén, propiedad de JoaquÍn Edwards. El carbón provenía de las minas de Cerro Verde. Los resultados de la experiencia fueron excelentes y, más tarde, Rojas Miranda se convertía en exportador con autorización del gobierno. En 1852, Matías Cousiño compró la hacienda Colcura junto a su socio Tomás Bland Garland y organizaron el mismo año la Compañía de Lota.

A mediados del siglo se trabajaban otras minas de carbón como Playa Negra, por Ramón Rojas, y Puchoco, por Guillermo Délano y Agustín Edwards. En Lebu se instala José Tomás Urmeneta, y desde 1871 empieza a funcionar la Compañía de Maquehua, que explotaba carbones de Colico. También había trabajos en la mina Dichato, en Coelemu. Las minas de Arauco proporcionaron gran cantidad de carbón que servía como combustible a la industria del país, así como a los barcos que navegaban por la costa del Pacífico. Hacia 1854 la exportación llegaba a 22.000 toneladas, volumen que casi se había duplicado al terminar el siglo.

El Desarrollo Chileno en el Siglo XIX

Chile, como colonia de la corona de España, recibió el influjo de la cultura hispánica, a través de sacerdotes católicos especialmente, quienes para extender la fe, establecieron escuelas y universidades, a partir de los comienzos del siglo XVIII.

Más tarde, las familias acaudaladas enviaron a sus hijos a completar su educación, tanto a la Península, como a Francia e Inglaterra, captando ellos, conceptos filosóficos distintos de libertad e institucionalidad que les permitieron, a comienzos del siglo XIX, hacerse cargo del gobierno de la Colonia con motivo de la invasión napoleónica en España, y, después, declarar la Independencia, en 1818, originándose una guerra de liberación que culminó con el triunfo de las armas chilenas en abril de 1818.

Apenas declarada la Independencia nacional, comenzaron a verse los frutos de nuestros visionarios padres de la patria, como que, en sus primeros años, establecieron la primera bandera nacional; declararon la abolición de la esclavitud, primer país del hemisferio y segundo después de Dinamarca en el mundo occidental; fundaron el primer periódico, Aurora de Chile; y establecieron la gratuidad de pasajes para todo maestro, artesano, científico, profesional, militar y marino, artista, etc. que quisiera ir a Chile para llevar sus conocimientos necesarios para el desarrollo y afianzamiento de nuestra naciente república.

Los frutos de tan sabias medidas no tardaron en hacerse sentir en los diferentes ámbitos de la actividad nacional, concretándose la formación de la primera Escuadra Nacional, que al mando de Blanco primero, y del almirante inglés, Cochrane, después, afianzaron el dominio del mar para impedir la llegada de refuerzos españoles a reconquistar la colonia y llevaron a los ejércitos chilenos al Perú para terminar con el virreinato español; dando, así, independencia a Perú y Bolivia y reforzando, a su vez, la campaña libertadora que el general Bolívar emprendiera para liberar Venezuela, Colombia y Ecuador; empresas que, sumadas y unidas en Ayacucho, terminaron con el dominio español en el Pacífico Sur, a fines de 1824.

Desde 1818, fecha de la derrota española en Chile, hasta 1830, se suceden los gobiernos de los generales O’Higgins, Freire y Prieto, entre los cuales se producen revoluciones propias de una nacionalidad no consolidada aún. La lucha entre españoles y criollos, de aristócratas y liberales, entre unionistas y federales, crea un confuso período de anarquía política que termina con el presidente Prieto, quien con su ministro Portales, establece una segunda constitución que dio al país una estabilidad política que duraría largo tiempo. La Constitución de 1933 establecía un gobierno presidencial fuerte, independiente de los poderes legislativo y judicial, mediante el cual Chile pasó a ser una isla institucional en América Latina. En este período de estabilidad, se suceden cuatro gobiernos, de 10 años de duración cada uno, régimen que es cambiado en 1871 por períodos de cinco años.

Durante toda esta larga etapa histórica de la república, caracterizada por la estabilidad política, la reconstrucción económica y el reconocimiento del territorio nacional, resaltan varios hechos dignos de mencionar: se explotan importantes yacimientos de plata y cobre, como también de carbón y salitre natural, que darían gran riqueza al país; se construyen los primeros grandes canales de regadío, que permitirán la expansión de la agricultura; se construye el primer ferrocarril, uno de los tres primeros de  Sudamérica; se instala el primer telégrafo del continente; se introduce la navegación a vapor; se funda el Diario El Mercurio de Valparaíso, vigente hasta la fecha, con 173 años ininterrumpidos de existencia, que lo convierten en el periódico más antiguo de habla hispana; y finalmente como otro hito importante, se manifiesta su soberanía en el Estrecho de Magallanes.

Gracias a la estabilidad política y al progreso económico experimentados por el país a mediados del siglo pasado, surge un amplio movimiento cultural en Chile, que permitirá organizar todo el sistema educativo nacional -desde la escuela primaria hasta la universidad- y fundar, asimismo, las primeras instituciones científicas y artísticas.

En el ámbito universitario, se crea la Universidad de Chile, siendo su primer rector don Andrés Bello, eminente jurista venezolano, contratado por el gobierno de Chile cuando se encontraba exiliado en Inglaterra, desempeñando hasta su muerte dicho cargo y contribuyendo a la redacción del Código Civil, como asimismo, de una Gramática de la lengua castellana y a colaborar como redactor en los periódicos de la época y a quien Chile honra, declarándolo ciudadano chileno.

Muchas fueron las eminencias extranjeras que llegaron a Chile a contribuir con su talento al desarrollo cultural, contándose entre ellos a varios argentinos que huían de su patria gobernada por el dictador Rozas. Pequeños grupos de inmigrantes europeos fueron determinantes en el desarrollo económico que, gracias al comercio marítimo, trascendió a otros países dando a conocer las posibilidades económicas que ofrecía nuestro país en el campo de la agricultura, de la minería y del comercio. La Marina Mercante recorría el Pacífico distribuyendo nuestros productos y nuestra moneda era cotizada en esos países ribereños.

Continúa con la historia de la minería en Chile:

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Descripción BreveToda la historia de la minería en Chile, desde el siglo XVI hasta la fecha.
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Fuenteeducarchile
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NivelSectorUnidad o eje
2° medioHistoria, geografía y ciencias socialesLa inserción de la economía chilena en el orden capitalista
6° básicoHistoria, Geografía y Ciencias SocialesHistoria
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