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Pedagogía Hospitalaria

Llegan al hospital por algún accidente o enfermedad. Son niños de distintas edades y con diversas necesidades. No importa de donde vengan, todos tienen derecho a la educación; esa que se preocupa de la persona, esa donde la sala de hospital se transforma en un sala de clases.

“No sólo los niños, sino también los médicos y las enfermeras aprecian este trabajo, porque se dan cuenta que ayuda a la recuperación de la enfermedad",  Sylvia Riquelme, Presidenta de la Red de Pedagogía Hospitalaria.

Para conocer las experiencias latinoamericanas de la pedagogía hospitalaria en países como Costa Rica, Brasil y Argentina, ingresa aquí.  

“La escuela hospitalaria Casabierta es reconocida por el Ministerio de Educación desde el 2002, con la idea de que los niños no pierdan la escolaridad”, explica María Bori, Directora de Casabierta de Coaniquem y Presidenta de CEDAUC, quien entrega, además, ciertas características de esta escuela para niños quemados. Si quieres conocer esta experiencia ingresa a este artículo.

niña en silla de ruedas pintando sobre una bandeja

cintillo de Escuelas Hospitalarias Chile

Las Aula Hospitalarias requieren mucha dedicación por quienes las promueven tanto en Latinoamérica como en Europa. Se necesita un proyecto curricular común y un rol personalizado a la hora de tratar a los alumnos-pacientes.

Marianela Ferreira, directora de la Fundación Carolina Labra

Marianela Ferreira
, Directora Académica de la Fundación Carolina Labra y vicepresidenta de Cedauc, nos cuenta los objetivos de estas jornadas: “Difundir y promover la pedagogía hospitalaria, además de compartir experiencias de Chile y el mundo a fin de ampliar los horizontes y ver cómo podemos tener un espacio de colaboración mutua. Por ejemplo, este año contamos con la presencia de Humberto Maturana, cuyo recorrido en su especialidad ha estado muy vinculado con lo que nosotros hacemos: no sólo atender la educación, sino también atender el alma y la esencia de las personas”.

Las escuelas hospitalarias “se diferencian un poco de las regulares, en cómo acogemos a los niños. Es un ambiente cálido y contenedor para esos niños que están sufriendo por una enfermedad, por lo que el buen trato con ellos es muy rehabilitador. Además, lo curricular está muy presente desde la potencialidad del niño, no de lo que le falta. Partimos por las materias donde son más hábiles para luego abocarnos en lo que no es tanto y de esa manera centrar su atención en las capacidades que tiene. Así crece su autoestima y el acompañamiento emocional, lo potencia”, explica Marianela.

Por eso, en el marco de la X Jornada Nacional e Internacional sobre Pedagogía Hospitalaria y el Derecho a la Educación del Niño Hospitalizado y/o Enfermo Crónico, realizada a principios de septiembre, conversamos con algunos representantes de esta notable formación. Todas son mujeres que luchan a diario por transformar una sala de hospital en un aula de aprendizaje.

Durante estos últimos diez años, Sylvia Riquelme, presidenta de la Red de Pedagogía Hospitalaria (Red Latinoamericana y del Caribe por la educación de niños, niñas y jóvenes hospitalizados o en tratamientos), le ha tocado viajar a Venezuela, Costa Rica, Brasil, Argentina, etc., unificando criterios, metodologías de trabajo, independiente de la realidad de cada país. “En Chile, por ejemplo, nos basamos mucho de la experiencia de España la que adaptamos a nuestra realidad”, dice Riquelme.

Si bien, la educación hospitalaria se basa en los currículos de cada país, “la idea es elaborar un proyecto educativo similar. Son niños que requieren atenciones especiales, con necesidades educativas diferentes a la educación tradicional. Un niño enfermo de cáncer, el niño crónico, el niño con parálisis cerebral, tendrá las mismas condiciones de salud en cualquier parte del mundo y es ahí donde podemos aplicar criterios de trabajo”, explica Sylvia.

El derecho a la educación se respeta en todos los niños hospitalizados, aunque sea por un día. En Chile, existen 25 aulas hospitalarias desde Copiapó hasta Temuco. “Debiéramos tener al menos 80, pero hay que pensar que hace nueve años atrás sólo teníamos cuatro aulas”, explica Sylvia Riquelme, quien acota: “En promedio se atienden mil niños anualmente en cada aula, pero en algunos hospitales públicos pueden llegar a 4 mil niños”.

Este tipo de educación es absolutamente personalizada. Los alumnos son de multigrados, lo que los hace trabajar diferentes ejes temáticos, de acuerdo al curso en que va cada niño.

“No sólo los niños, sino también los médicos y las enfermeras aprecian este trabajo, porque se dan cuenta que ayuda a la recuperación de la enfermedad. Ha sido un proceso de crecimiento mutuo con los hospitales para ayudar a los niños a salir adelante”, afirma la presidenta de la red.

El año 2000, Sylvia Riquelme fundó la organización CEDAUH, cuya presidenta actual es María Bori. Se creó para que se formalizara este trabajo profesional docentes y el Ministerio de Educación lo reconociera como tal.

Los profesores trabajan con todo tipo de niños: con parálisis cerebral, con cáncer, con enfermedad siquiátrica, incluso con no videntes. Adaptan la educación a las necesidades de cada uno. “Un logro que tengan es un aprendizaje”, dice emocionada Riquelme.

“En nuestra Fundación Carolina Labra, incorporamos sicólogos, para proteger y darle herramientas a los profesores para que trabajen con estos niños que también sufren de bipolaridad y mucha depresión”.

Por lo general, no hay más de 15 alumnos por sala. Hay que considerar que muchos de ellos están en silla de ruedas o andan con un balón de oxígeno. De hecho, Riquelme, cuenta que cuando el niño llega al hospital, se les deriva a la escuela hospitalaria del  siempre que los apoderados lo autoricen. Así estos alumnos no pierden su tiempo educativo ya que sus estudios son validados tanto fuera como dentro del hospital.

Miles de docentes han optado por ejercer su profesión dentro de los hospitales, acercando así la escuela al niño en aquellos momentos en que éste no puede asistir a ella.

 flecha de tonalidades de naranjo que representa el escritorio genérico Para conocer las experiencias latinoamericanas de la pedagogía hospitalaria, ingresa aquí.  

flecha de tonalidades de naranjo que representa el escritorio genérico Para conocer la experiencia de Casabierta de Coaniquem, ingresa aquí.

flecha de tonalidades de naranjo que representa el escritorio genérico Para conocer a la escuela-hospital de alumnos-pacientes, del Hospital Luis Calvo Mackena de Santiago, ingresa aquí.

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