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Planificación

La erosión: daño de rápida materialización y lenta recuperación

Ficha

Descripción breveA través del desarrollo de la actividad de aprendizaje de esta unidad didáctica, los estudiantes aprenderán a reconocer los tipos de erosión más frecuentes así como las alternativas más usuales para prevenirla.
NivelAsignaturaEje y habilidades
5° básicoCiencias NaturalesOrganismos, ambiente y sus interacciones
Autoreducarchile
Tiempo de aplicación 8 horas pedagógicas

Planificación

Actividad
La actividad de aprendizaje que se detalla a continuación permitirá a los estudiantes reconocer los tipos de erosión más frecuentes, así como las alternativas más utilizadas para prevenirla.
Detalle Actividad
La parte fértil del suelo –la que contiene los nutrientes que necesitan las plantas– se encuentra en la capa superficial de la Tierra, y mide entre 20 y 100 cm.
Al arrastrar las partículas de suelo, el agua y el viento hacen que dicha capa fértil se pierda, y que el terreno ya no sea apto para sostener la vida vegetal.
Este fenómeno –que es causado por la naturaleza y por el ser humano, y que se denomina "erosión"– puede, en muchos casos, prevenirse.

Antecedentes para el profesor:
La erosión es un fenómeno que se produce debido a la fuerza con que actúa el agua, al escurrir sobre la superficie terrestre; o el viento, al soplar directamente sobre el suelo; o el hielo, al desplazarse formando glaciares que trituran las rocas que están bajo ellos; o la misma fuerza de gravedad, que tiende a desplazar materiales rocosos o porciones de suelo cuesta abajo.
Adicionalmente, el hombre favorece la erosión o pérdida del suelo cuando utiliza prácticas agropecuarias inadecuadas, que facilitan la labor de los agentes arriba mencionados. Fundamentalmente, se reconocen dos tipos de erosión: la erosión natural y la erosión antrópica o causada por el hombre. A su vez, la erosión natural se subdivide en erosión pluvial y erosión eólica.
a. La erosión natural
La erosión pluvial
Una gota de agua es –aproximadamente– 1000 veces más grande que una partícula de suelo. Por lo tanto, la fuerza del impacto de una sola gota de lluvia es suficiente para dispersar y arrastrar las partículas de suelo que encuentre a su paso. Así se inicia la erosión pluvial. Al comienzo de una lluvia, millones de gotitas golpearán el suelo y arrastrarán sus partículas. Si la lluvia continúa, el agua se juntará sobre la superficie y aumentará la velocidad con la que escurre; se formará una red de pequeños canales que –al unirse– irán formando otros más grandes, que luego se transformarán en surcos, zanjas y, finalmente, en zanjones muy grandes llamados "cárcavas".
La erosión eólica
El viento, al soplar con fuerza, levanta las partículas de suelo y las moviliza en distintas direcciones. En ocasiones –a través de un proceso lento, pero persistente– puede llegar a producir concavidades o depresiones que alcanzan varios metros de diámetro, o a formar dunas de polvo o arena sobre los terrenos productivos. Localidades de nuestro país como Chanco (VII Región) y Con Con (V Región) son resultado de la erosión eólica.
b. La erosión antrópica
Las prácticas agropecuarias inadecuadas fomentan la erosión. Entre las más frecuentes, tenemos: La realización de cultivos en cerros o terrenos inclinados, haciendo la labranza en el mismo sentido de la pendiente. La sobrecarga de un potrero con animales, lo que se traduce en la pérdida de su capacidad para regenerar hierba o pasto. La eliminación de vegetación en suelos de aptitud forestal, ya sea por medios mecánicos químicos o usando el fuego. La ocurrencia reiterada de incendios forestales en un mismo lugar. Todas estas prácticas crean las condiciones para que el agua y el viento arrastren las capas fértiles del suelo e incluso provoquen daños a mayor profundidad, por escurrimiento o infiltración acelerada.
c. Consecuencias de la erosión
Pérdida parcial o total del suelo: Resulta muy poco recomendable extraer árboles de terrenos con pendientes acentuadas, sin tomar las debidas precauciones y máxime si se localizan en regiones lluviosas o de fuertes vientos, ya que el suelo desnudo es fácilmente arrastrable. Alteración de los ecosistemas acuáticos: El arrastre de sedimentos por los cursos de agua puede modificar algunas de las propiedades físico-químicas de esta última, como la turbidez y la densidad. En el primer caso, la turbidez del agua disminuye la penetración de la luz, lo cual afecta la fotosíntesis de algas y plantas acuáticas. Además, esta turbidez puede decantar en sedimentos que modifiquen el fondo marino, sepultando la vegetación acuática, y desplazando moluscos, insectos y plantas que requieran adherirse a una roca. La densidad del agua se ve alterada cuanto las partículas de suelo se disuelven en ella. Estas partículas están constituidas por diferentes elementos y compuestos químicos, como potasio, fósforo y magnesio. Dichos componentes pueden aumentar la «fertilidad de las aguas», provocando un crecimiento acelerado de algas y plantas que agudicen los procesos de descomposición acuática.
Daño a represas: En un país como Chile –que depende en gran parte de sus ríos para generar electricidad– es vital prevenir la erosión de los sectores anteriores a la represa, ya que la acumulación de sedimentos disminuye su vida útil; además, los fragmentos de suelo tienen un efecto abrasivo sobre las turbinas, es decir, actúan como una verdadera "lija" en su interior.
d. Acciones que previenen la erosión
Los criterios fundamentales que deben ser considerados en un manejo de tipo preventivo son: Frenar la velocidad de escurrimiento del agua a través de una buena cobertura

Sugerencia Interdisciplinaria


Se sugiere trabajar la comprensión de lectura con algunas unidades del sector "Lenguaje y comunicación", por ejemplo, "Ideas principales e información relevante" o "Si leo y entiendo la noticia, opino". También podría vincularse esta actividad con el subsector "Educación artística", por medio de la confección de maquetas.

Materiales

Una plancha de madera o cartón para la base de la maqueta, por grupo; un ventilador o abanico, cola fría o engrudo, dos maceteros, uno con tierra y otro con una planta de raíces abundantes; tierra, greda, arena, una regadera, diversos elementos para construir las bases de montañas y cerros –como papel maché, papel reciclado, greda, plasticina, etc.– y las coberturas vegetales; instrucciones para la confección de maquetas, material didáctico: "Familiarizándonos con los efectos de la erosión".

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