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Europa en crisis

El comienzo del siglo XX en Europa no fue nada fácil. Las rivalidades entre grandes naciones y la Primera Guerra Mundial fueron uno de los problemas surgidos. Te invitamos a estudiar este período de crisis.

Europa en crisis

Mapa del mundo en 1914

Europa empezó el siglo XX con Estados fuertes; muchos de ellos habían construido imperios inmensos. Alemania e Italia se habían constituido como naciones soberanas, y el imperialismo político y económico inevitablemente despertó rivalidades.

Como reacción se conformaron diversas alianzas. Por una parte Alemania, Italia y el Imperio Austro-Húngaro formaron la Triple Alianza; por otra parte, Francia, Rusia e Inglaterra conformaron la Triple Entente.

La rivalidad entre las potencias se fue haciendo mayor. Francia pretendía recuperar Alsacia y Lorena, que estaban en poder de Alemania; Inglaterra estaba preocupada por el gran desarrollo industrial y económico de Alemania; por su parte, Alemania pretendía reforzar su hegemonía centroeuropea; y Rusia quería consolidar su posición en Los Balcanes, frente al Imperio Austriaco-Hungaro.

Las naciones europeas se estaban preparando para una posible guerra que, de producirse, preveían como breve, pero la realidad superó ampliamente todas las previsiones con una guerra larga y con consecuencias sociales y políticas que, en cierta medida, crearon las condiciones para que veinte años más tarde estallara la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, los conflictos entre naciones no eran los únicos que formaron parte de las características de comienzos del siglo XX en el viejo continente.

En 1917, en plena guerra mundial, en Rusia se produjo la primera revolución socialista. El régimen Zarista, uno de los pocos con características monárquicas que quedaban en Europa, cayó frente a un ejército revolucionario animado ideológicamente por el socialismo y el marxismo.

La Revolución Rusa ha tenido una enorme trascendencia histórica, a veces comparada con las consecuencias de la Revolución Francesa. En el caso de los rusos, intentaron llevar a la práctica las teorías marxistas que proponían la sustitución del orden capitalista por un nuevo sistema dirigido por el proletariado. Este modelo sirvió de guía a los intentos que, posteriormente, se realizaron en otros países para instaurar un sistema comunista.

Desarrollo de la Revolución Rusa

Como ya hemos mencionado, el Imperio ruso se encontraba a principios del siglo XX, gobernado de manera absoluta por el Zar Nicolás II. La situación económica era absolutamente precaria, principalmente para la gran masa de campesinos que predominaba en el país.
El ingreso de Rusia en la Primera Guerra Mundial aumentó los problemas económicos del pueblo y acrecentó el malestar hacia el régimen zarista. Este descontento se materializó en febrero de 1917, cuando en San Petersburgo estalló una revolución que obligó al zar a abdicar, eligiendo un gobierno provisorio en manos de Alejandro Kerensky.

Los cambios introducidos por el gobierno provisorio no fueron los esperados y pronto comenzó la agitación popular promovida por el sector político de los Bolcheviques, cuyo principal líder era Lenin. Esta agitación puso fin al gobierno de Kerensky en la llamada Revolución de Octubre.
Una de las primeras medidas tomadas por los Bolcheviques fue firmar un tratado con Alemania (Tratado de Brest –Litovsk), mediante el cual Rusia se retiraba de la guerra a cambio de algunas pérdidas territoriales. Junto con eso, comenzaron los cambios políticos y económicos internos. Se abolió la propiedad privada; se expropiaron tierras que estaban en manos de la nobleza y la Iglesia; industrias y fábricas pasaron a manos del Estado. Todas estas medidas significaron en su conjunto, transformar a Rusia de un Imperio a un gobierno de régimen socialista.

La implementación de esta serie de medidas provocó el rechazo de los sectores más conservadores de la sociedad rusa, lo que provocó el estallido de una guerra civil que se prolongó hasta 1920 y que costó la vida a miles de personas (incluyendo al zar y su familia). Una vez que se produjo el triunfo del Ejército Rojo (Bolchevique) se aprobó una Constitución que transformó a Rusia en una Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.).

Lenin

(Caricatura de Lenin barriendo con el capitalismo y los sectores acomodados)

Al morir Lenin en 1924, asume el poder como jefe del gobierno soviético Stalin, el cual, mediante una serie de purgas fue eliminando a sus enemigos políticos y consolidándose en el poder.
El gobierno de Stalin, que va desde 1928 hasta su muerte en 1953, es caracterizado como una dictadura de carácter personal y cuya obra puede resumirse en los siguientes puntos:
- Reestructuró definitivamente el Estado como uno de tipo Federal integrado por las Repúblicas Soviéticas.
- Industrializó el país a través de los llamados planes quinquenales, cada uno de los cuales, durante 5 años se encargaba del desarrollo de un sector de la industria (industria pesada, siderúrgica, energética, etc).
- Colectivizó las tierras eliminando todo vestigio de propiedad privada.

Como consecuencia de estas transformaciones, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas logró superar la crisis económica que se arrastraba de los períodos anteriores y con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en una de las dos superpotencias que se disputaba el predominio mundial.

La crisis de postguerra

Al terminar la guerra en 1918,  tanto los países vencedores como vencidos estaban destruidos. El final del conflicto no logró generar condiciones de tranquilidad ni orden para el continente. El Tratado de Versalles (1919) impuso una serie de  duras  condiciones a  Alemania: pago  de  reparaciones de  guerra  a  los vencedores, ejército limitado a 100.000 hombres, etc. Este tratado fue considerado por muchos alemanes, durante los años veinte y treinta, como una de las principales causas de sus problemas políticos y económicos.

Italia se encontraba en medio de numerosas dificultades económicas y sociales que fueron aprovechadas por Benito Mussolini para llegar al poder en 1922 e implantar un régimen fascista.
En 1933, Hitler se convirtió en canciller alemán, y entre sus objetivos se encontraba la búsqueda del "espacio vital", que se tradujo en una agresiva política exterior cuyo resultado conduciría a la guerra.

El Fascismo Italiano

La sociedad italiana, defraudada producto de las escasas compensaciones territoriales obtenidas en el Tratado de Versalles, comenzó a dar un importante apoyó político al partido Fascista dirigido por Mussolini. Sus partidarios lo proclamaron “Il Duce” (el líder), el encargado de liderar el régimen que permitiría la recuperación de Italia.

Una vez en el poder, los fascistas se encargaron de organizar un gobierno de tipo totalitario, con un marcado carácter nacionalista y de exaltación de su líder, del cual podían formar parte solo los elegidos, por lo tanto eran críticos del sistema democrático. Desde un punto de vista económico, el régimen fascista estableció un estado de tipo Corporativo y de promoción de obras públicas.
Las mayores consecuencias del Estado Fascista se encuentran en su política exterior, ya que esta se basó en un marcado expansionismo asociado a la militarización de la sociedad. Italia conquistó Etiopía en África y Albania en Europa, rompiendo las disposiciones de la Sociedad de las Naciones. Estos hechos serán, entre otros, determinantes para el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Mussolini

(Benito Mussolini, líder del Fascismo Italiano)

El Nacional Socialismo Alemán

Al igual que el caso italiano, el surgimiento y consolidación del Partido Nacional Socialista Alemán (conocido como Partido Nazi), se debió a las repercusiones de la Primera Guerra Mundial. Alemania había sido derrotada en la guerra y sometida a duras condiciones de paz por el Tratado de Versalles, las cuales se vieron en la obligación de aceptar. El país se hallaba arruinado económicamente, y la naciente República no era capaz de solucionar los problemas. La situación se agravó aún más con la depresión de 1929, por lo que muchos comenzaron a confiar en quien proponía un gobierno fuerte que rechazara las cláusulas impuestas por Versalles y que estuviera dirigido por un caudillo que actuara como aglutinador de la sociedad y que planteara además, la recuperación de la grandeza de Alemania. Ese rol le correspondió a Adolfo Hitler.

Una vez en el poder, Hitler y el partido nazi, se propusieron a través de una importante campaña propagandística, inculcar al pueblo alemán los valores propios del nazismo, entre los cuales se contaba:

- La unión de todos los alemanes en una “Gran Alemania”.
- La recuperación del “espacio vital” alemán (para ellos debían recuperar territorios perdidos por el tratado de Versalles).
- La nacionalización de grandes empresas.
- La persecución a los no arios (particularmente a los judíos, a quienes se les quitó la nacionalidad alemana en 1935).

Todas estas disposiciones, requerían de un importante apoyo militar, por lo que el régimen nazi militarizó nuevamente a Alemania, desarrollando una carrera armamentista y de marcado afán expansionista, que los llevó a anexar Austria e invadir Checoslovaquia. A nivel interno, el ejército declaró su lealtad al Führer (nombre que recibe Hitler como caudillo máximo), por lo que se daban todas las condiciones para el establecimiento de un gobierno de carácter dictatorial, que disolviera los partidos políticos que fueran de oposición y que a través de su política exterior, provocara el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Hitler

(Hitler y algunos símbolos del Nazismo, como el saludo y la swástica)

A lo anterior, hay que agregar la profunda crisis del año 29, que hizo temblar el sistema liberal impuesto durante el siglo XIX. Las consecuencias de la crisis del  sistema liberal permitieron la consolidación de los regímenes  totalitarios anteriormente mencionados y que criticaron al liberalismo. En todos estos casos, el punto en común era una dura crítica al liberalismo económico que había, según ellos, llevado a sus países y al mundo a entrar en crisis (fue la situación del Fascismo, Nacionalsocialismo y también del Totalitarismo Soviético dirigido por José Stalin).

La Gran Depresión de 1929

Al finalizar la Primera Guerra, la economía mundial comenzó a experimentar una mejoría, fundamentalmente por el crecimiento que empezó a tener Estados Unidos, quién se convirtió en el país con mayores índices de crecimiento en el período.
Europa, destruida y arruinada con la guerra, dependía de los préstamos estadounidenses, los que permitieron un paulatino repunte y un renacer económico que pretendía dejar atrás, los dramáticos sucesos de la guerra. Los “Felices Años Veinte” parecían ser la consolidación del sistema económico liberal. Sin embargo, esta situación de aparente estabilidad se derrumbó el 24 de octubre de 1929; ese día, conocido como el “Jueves Negro”, cayó la Bolsa de Valores de Nueva York, arrastrando a la economía mundial a una Gran Depresión, la cual tendría repercusiones económicas, políticas y sociales de amplia magnitud.

Las causas que dieron inicio a esta crisis son múltiples, pero quizás una de las más importantes se relaciona con la carencia de un ente regulador del sistema económico, lo que provocó una especulación financiera y principalmente productiva, lo que terminó saturando los mercados debido a que los niveles de producción superaban el consumo de la población. Las empresas comenzaron a ver sobrepasado su stock de productos, muchos comenzaron a desconfiar del sistema económico vendiendo sus acciones en la Bolsa de Valores, lo que terminó provocando su desplome.

Esto fue solo el comienzo de una crisis que se prolongó durante años; los precios de los productos bajaron considerablemente, lo que significó que muchas empresas debieron cerrar, esto tuvo como consecuencia el despido de muchos trabajadores. El aumento de la cesantía frenó aún más el consumo, por lo que la economía quedo paralizada. Con Estados Unidos en crisis, se suspendieron los préstamos monetarios a Europa, por lo que los países de este continente suspendieron el pago de sus deudas, así como también las compras de materias primas en otros países. (Como fue el caso del salitre chileno, tema que explicábamos en la unidad del Siglo XX chileno: la búsqueda del desarrollo económico y la justicia social).

depresión 1929

(Jornada de manifestantes cesantes producto de la Depresión de 1929)

Los altos niveles de cesantía y por ende el descontento popular, obligó al gobierno estadounidense a encarar la crisis con una serie de medidas implementadas por el presidente Franklin Delano Roosevelt, quién prometió un “Nuevo Trato” (New Deal) para solucionar la crisis. Este consistía en una activa intervención del estado regulando el funcionamiento del sistema económico (modificando de esta manera los pilares fundamentales del liberalismo económico), incentivando la construcción de obras públicas para absorber mano de obra cesante y subvencionando a quienes debían disminuir sus niveles de producción para de esta manera comercializar la antigua sobreproducción.

Las medidas tomadas en algunos países europeos producto de la crisis, apuntaron al ámbito político, ya que en varios estados se confió el poder a gobiernos de carácter dictatorial y que cuestionaban el sistema democrático liberal que los había conducido a la ruina (este fue el caso de los gobiernos nacionalistas en Italia y Alemania).

Así planteado el mundo de fines de los años treinta, se crearon las condiciones para  que  estallara  la  Segunda  Guerra  Mundial,  conflicto  en  el  que  se enfrentaron la mayoría de las naciones tanto europeas como no europeas. Al final del conflicto (1945), el mapa del mundo se comenzaba a reordenar a partir de los dos bloques vencedores de la guerra, comandados por los EE.UU. y la URSS, que se dividieron el mundo configurando una cartografía política marcada por la bipolaridad.

Para conocer los detalles visita la siguiente página:
http://clio.rediris.es/udidactica/IGM/

En 1918 tanto los países vencedores como vencidos estaban destruidos. El final de la Primera Guerra Mundial no logró generar condiciones de tranquilidad ni orden para el continente. El Tratado de Versalles (1919) impuso una serie de duras condiciones a Alemania: pago de reparaciones de guerra a los vencedores, ejército limitado a 100.000 hombres, etc. Este tratado fue considerado por muchos alemanes, durante los años veinte y treinta, como una de las principales causas de sus problemas políticos y económicos.

Italia se encontraba en medio de numerosas dificultades económicas y sociales que fueron aprovechadas por Benito Mussolini para llegar al poder en 1922 e implantar un régimen fascista.

En 1933, Hitler se convirtió en canciller alemán, y entre sus objetivos se encontraba la búsqueda del "espacio vital", que se tradujo en una agresiva política exterior cuyo resultado conduciría a la guerra.

Si deseas seguir investigando sobre este tema a partir de otros recursos, en el siguiente sitio encontrarás un listado de películas de la Segunda Guerra Mundial:

http://www.microcaos.net/artes/listado-de-peliculas-sobre-la-segunda-guerra-mundial/  

De esta forma hace su entrada el siglo XX. Las guerras mundiales, cuyas raíces se hunden en lo profundo del siglo XIX, convierten a las primeras décadas del veinte en un siglo lleno de contradicciones; marcado por los nuevos pasos de una humanidad que inventaba herramientas tecnológicas cada vez más sofisticadas y a la vez daba pasos agigantados y muy importantes en lo que a derechos civiles se refiere.

Sin duda, se trató de un siglo de enormes cambios y transformaciones que se desarrolló ante la mirada perpleja de sus protagonistas.

Bibliografía

Si deseas profundizar tus conocimientos, te sugerimos revisar la siguiente bibliografía:

Carpentier, J. y otros (1994). Breve historia de Europa. Alianza Editorial.
Carr, E.H. (1988). La Revolución Rusa: de Lenin a Stalin. Alianza Editorial.
Hampson, Norman (1974). Historia social de  la  Revolución Francesa. Alianza Editorial.
Hobsbawm, Eric (1995). Historia del siglo XX. Editorial Crítica.
Hobsbawm, Eric (1998). La era de la Revolución. 1789-1848. Editorial Crítica.
Hobsbawm, Eric (1998). La era del Capital 1848-1875. Editorial Crítica.
 Hobsbawm, Eric (1998). La era del Imperio 1875-1914. Editorial Crítica.
Joll, James (1983). Historia de Europa de 1870 a nuestros días. Alianza Editorial.
Mori, Giorgio (1983). La revolución industrial. Editorial Crítica.
Roig, Joan (1995). Atlas histórico. Ediciones Vicens Vives.
Rupert Hall, A. (1981). La revolución científica. Editorial Crítica.
Saitta, Armando (1996). Guía crítica de la historia moderna. F.C.E.
Stomberg, Roland N. (1990). Historia intelectual europea desde 1789. Debate.
Tenenti,  Alberto  (1985).  La  formación  del  mundo  moderno.  EditorialCrítica.
Varios autores, (1994). Historia de las mujeres. 10 volúmenes, Editorial Taurus, España.

Sitios sugeridos

Para la búsqueda de información te recomendamos también los siguientes sitios:

www.hyperhistory.com
www.muweb.millersville.edu/~columbus/data/art/JACHAT-1.ART www.educa.aragob.es/cprandor/wq/Renacimiento/renacimiento.htm
www.artehistoria.com/frames.htm
www.artehistoria.com/historia/contextos/1848.htm
www.clio.rediris.es/fichas/mod_descartes.htm
www.pastranec.net/historia/moderna/moderna.htm
www.mashistoria.com/revista/Galeria02/galeria-0203.htm
www.bibliotecapiloto.gov.co/virtual/moderna.pdf
www.encuentra.com/includes/documento.php?IdDoc=1949&IdSec=393
www.club.telepolis.com/geografo/urbana/moderna.htm
www.indexnet.santillana.es/rcs
www.xtec.es/~aguiu1/socials/index.htm

EUROPA EN CRISIS

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Europa en crisis

 

Los recursos recomendados permiten abordar el tema, especialmente los dos primeros, aunque dado su extensión y complejidad los alumnos deben tener una lectura previa complementaria.  El primer recurso contempla este último aspecto.

 

Si el profesor utiliza los recursos, debe ir profundizando en ellos; de lo contrario abordar el tema desde la línea de tiempo para que el alumno sea capaz de reconocer los conceptos del Item II .

Información

Técnica

Descripción BreveEl comienzo del siglo XX en Europa no fue nada fácil. Las rivalidades entre grandes naciones y la Primera Guerra Mundial fueron uno de los problemas surgidos. Te invitamos a estudiar este período de crisis.
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8° básicoHistoria, Geografía y Ciencias SocialesEl siglo de la burguesía
8° básicoHistoria, Geografía y Ciencias SocialesHabilidades de indagación, análisis e interpretación
1° medioHistoria, Geografía y Ciencias SocialesLa primera guerra mundial y el mundo de entreguerras
1° medioHistoria, Geografía y Ciencias SocialesLa segunda guerra mundial y el nuevo orden político internacional
2° medioHistoria, geografía y ciencias socialesLa época del salitre y los grandes cambios de fin de siglo
3° medioHistoría, Geografía y Ciencias SocialesChile en el mundo de entreguerras

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