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Modelo atómico de la materia

Seguramente te resulta muy difícil aceptar que la materia está hecha de unidades muy pequeñas indivisibles, llamadas átomos. El siguiente recurso te explica cómo es posible. Contiene ilustraciones.

Modelo atómico de la materia

La idea de que la materia está constituida por átomos es muy antigua. Ya los griegos, particularmente el filósofo Demócrito de Abdera (460-370 a.C.), discípulo de Leucipo, supusieron que el átomo es la unidad más pequeña de toda la materia.

Seguramente te resulta muy difícil aceptar que la materia está hecha de unidades muy pequeñas indivisibles, llamadas átomos. Para comenzar a reflexionar sobre este tema, imagina que divides consecutivamente un trozo de “metal” en pedazos cada vez más pequeños hasta llegar a un punto en el cual ya no te sea posible proseguir con la subdivisión, porque has encontrado una unidad material indivisible, correspondiente al átomo.

Este proceso lo podemos representar así:

Esquema de división de particualas

En 1808, John Dalton (1766-1844) formuló la “Teoría Atómica de la materia” en la que planteaba lo siguiente:

  1. Los elementos están formados por átomos. Todos los átomos de un mismo elemento son iguales entre sí y diferentes a los de otro elemento.
  2. Los compuestos están constituidos por átomos de diferentes elementos y la relación de combinación es de números enteros sencillos.
  3. Una reacción química implica la separación y reordenamiento de átomos, con la formación de nuevas sustancias, pero no supone la destrucción ni creación de átomos.

Esta teoría es concordante con una ley enunciada por el químico francés Joseph-Louis Proust (1754-1826), en 1799, quien descubrió que muestras diferentes de un mismo compuesto siempre tienen los mismos elementos y en la misma proporción en masa.

Por ejemplo, el agua contiene 8 gramos de oxígeno por cada gramo de hidrógeno, y esta proporción O:H = 8:1 se mantiene inalterada en el agua pura, sin importar su lugar de origen. Esto correspondería a lo que Proust anunció como la “Ley de Proust” o “Ley de las proporciones definidas”, que establece que todo compuesto tiene una proporción definida en masas de combinación.

Ejemplo:
El Cloruro de cobre I (Cu Cl) contiene un 64,1% de cobre y 35,9% de Cl. ¿Cuántos gramos de cobre hay en 150 g. de Cl?

  Cu   +  Cl   →      Cu Cl
           64,1%        35,9%        100%
            Xg              150g.
             │                      │
             └───────────┘
                   Proporción

  64,1%  =  35,9%             Xg Cu  =  267,82 g.
   Xg Cu     150g.

Dalton concluyó que los átomos se combinaban para formar los compuestos y siempre que lo hacían era en una proporción de números enteros sencillos, por ejemplo: cuando se combinan dos elementos químicos A y B para formar un compuesto AB, y utilizamos una cantidad cualquiera de estos elementos, “sobrará” una porción del elemento que está en exceso. Una representación gráfica de esto sería la siguiente:

Esquema de unión de átomos

El elemento que se consume totalmente se denomina “reactivo limitante”.

Posteriormente, John Dalton enunció la “Ley de Dalton” o “Ley de Proporciones Múltiples”, que establece que si dos elementos se combinan para formar más de un compuesto, al mantener constante la masa de uno de los elementos, las masas de combinación del otro elemento se encuentran en una relación de números enteros sencillos.

Ejemplo:

El hidrogeno forma dos compuestos  con el O, el agua (H20) y el  agua oxigenada (H202).
En el agua las masas de combinación del oxígeno y del hidrógeno es 8:1.
En el  agua  oxigenada (H202), la proporción en masa de combinación del oxígeno con respecto al hidrógeno es de 16 gramos de oxígeno por cada 1 gramo de hidrógeno (aplicación de la Ley de Proust).

Al analizar los datos,  muestra que las masas de oxígeno combinadas con 1 g. de H en los dos compuestos, se encuentran en la razón de 8 a 16, lo cual dentro de los límites de error experimentan la razón  1:2  ya que:
     8   =   1
    16       2
Encontramos que al mantener la masa de combinación del hidrógeno (1 gramo), la masa de oxígeno en el agua (8 g) es la mitad de la masa de oxígeno (16 g) presente en el agua oxigenada, lo que nos explica que en la fórmula de los compuestos, el número de átomos de hidrógeno es el mismo, y el número de átomos de oxígeno es la mitad en el agua que en el agua oxigenada.

En el agua las masas de combinación del oxígeno y del hidrógeno es 8:1. En el agua oxigenada, otro compuesto formado por hidrógeno y oxígeno, la proporción en masa de combinación del oxígeno con respecto al hidrógeno es de 16 gramos de oxígeno por cada 1 gramo de hidrógeno (aplicación de la Ley de Proust). Al analizar los datos encontramos que al mantener la masa de combinación del hidrógeno (1 gramo), la masa de oxígeno en el agua (8 g) es la mitad de la masa de oxígeno (16 g) presente en el agua oxigenada, lo que nos explica que en la fórmula de los compuestos, el número de átomos de hidrógeno es el mismo, y el número de átomos de oxígeno es la mitad en el agua que en el agua oxigenada.

Como ya debes saber, el átomo tiene un núcleo positivo muy pequeño y denso que contiene protones de carga positiva y neutrones de carga nula, mientras que en el exterior, envoltura o corteza, están los electrones.

El número de protones define el “número atómico”, Z, que caracteriza la naturaleza química del átomo de un determinado elemento. Así es como todos los átomos que contienen 1 protón son de hidrógeno, si en el núcleo hay 2 protones, se trata del helio y así sucesivamente. Hoy se conocen más de 110 elementos que se ordenan en el sistema periódico según el valor de su número atómico.

La carga eléctrica de los electrones tiene la misma magnitud que la de los protones, pero es de signo negativo. Cuando el número de protones es igual al de electrones, el átomo es neutro, pero si el átomo ha perdido algunos electrones su carga total será positiva, y si ha capturado electrones adicionales dicha carga será negativa. Estas especies cargadas se denominan “iones”. Los iones positivos se llaman “cationes” y los negativos “aniones”. En la siguiente tabla se indican algunos elementos, el número atómico, Z, sus iones monoatómicos más comunes y el número de electrones que estos contienen. 

Tabla dos

Ejercicio:

Determina cuántos electrones contiene cada una de las siguientes especies: 

Tabla tres

El “número másico”, A, se obtiene sumando el número de protones y el de neutrones, esto es:

Nº másico (A) = Nº de protones (Z) + Nº de neutrones

Átomos con igual Z, pero con distinto A corresponden a “isótopos” de un mismo elemento. Así por ejemplo, para el hidrógeno (1) (Z=1) se conocen 3 isótopos con números másicos 1, 2 y 3, que se simbolizan 1H, 2H y 3H, y se denominan protio, deuterio y tritio, respectivamente.

Un átomo de un elemento se representa por su símbolo, y al lado izquierdo superior ubicamos su número másico. En la parte izquierda inferior se anota el número atómico y, al lado derecho superior, su carga eléctrica (cuando la carga eléctrica es cero no se escribe). 

Átomo representativo, Helio

En el cuadro anterior se representa un isótopo de helio. Este tiene un total de 4 partículas nucleares, por lo que su número másico, A, es 4. Como el número atómico Z es 2, el núcleo contiene 2 neutrones y, obviamente, 2 protones.

No se han encontrado en la naturaleza elementos con un gran número de protones, pero sí son obtenidos artificialmente mediante transformaciones de otros átomos, que son impactados por partículas o fragmentos nucleares acelerados a altas velocidades, en reacciones que denominaremos “reacciones nucleares”. De este modo se han descubierto átomos de elementos con mayor número atómico que son llamados elementos transuránidos porque su número atómico supera el del uranio (Z=92).

La importancia del número atómico es tal, que los elementos del sistema periódico han sido ordenados por su número atómico creciente. Para efectos de la PSU, se considera la siguiente sección de la tabla periódica como apoyo para la resolución de ejercicios: 

Tabla periódica que aparece en la PE ESE U

Fuente: www.demre.cl  

En la siguiente dirección puedes ver la tabla periódica completa:

http://enciclopedia.us.es/index.php/Tabla_peri%F3dica_de_los_elementos  

Ejercicio:

Completa la siguiente tabla utilizando la información que ya contiene.

 

Carga del Isótopo

Nº de protones

Nº de neutrones

Nº de electrones

A

Z

815O

 

 

 

 

 

 

816O2-

 

 

 

 

 

 

49Be2+

 

 

 

 

 

 

714N3-

 

 

 

 

 

 



Numerosas teorías han sido formuladas para explicar el comportamiento de los átomos y, en la época moderna, se relacionan con una serie de científicos, entre los que destacan: Thomson, Einstein, Rutherford, Bohr, Sommerfeld, de Broglie, Schrödinger, Pauli, Born, Dirac. Las teorías atómicas, a medida que progresan, describen el átomo con mayor exactitud y hacen predicciones más exactas sobre sus propiedades, pero también se vuelven más abstractas y matemáticamente mucho más complejas.

En 1897, Thompson ideó una sucesión de experiencias con los rayos catódicos que se observaban en los tubos de descarga. Un tubo de descarga es un tubo de vidrio equipado de dos placas metálicas (uno negativo o cátodo y el otro positivo o ánodo) conectados a una batería. Cuando se cierra el circuito se aprecia que se produce el paso de corriente a través del gas que está encerrado en el  tubo, al mismo tiempo que se desprenden "rayos" del cátodo al ánodo en línea recta donde se produce una luminosidad. Al colocar un imán situado en el exterior del tubo, los rayos mostraban una desviación atraídos por este imán.

A través de esta práctica Thompson fue capaz de ilustrar, que como la luz ordinaria no es perturbada por un imán, los rayos catódicos correspondían entonces a una propiedad de la materia y no de la luz y postuló que los rayos catódicos eran un haz de partículas negativas a las que llamó electrones.

Modelo de Thompson 1903
                                                                                      
"El budín de pasas"                                             
Thompson sugirió que el átomo era  una esfera sólida de materia cargada positivamente con los electrones incrustados en un número igual para que la carga total fuera cero, naciendo así la idea de que el átomo es eléctricamente neutro.

modelo thompson

En la misma época, E. Goldstein utilizó un tubo de descarga con la diferencia que recurrió a perforar el cátodo. Al conectar este tubo a la fuente de alto voltaje  pudo observar:
Nuevamente la liberación de los rayos catódicos que se dirigen desde el cátodo hacia el ánodo.
A través del orificio del cátodo y dirigiéndose en sentido contrario, observo emisión de  rayos luminosos.
A estos nuevos rayos se les dio el nombre de rayos canales y posteriormente se les denomino protones.
 
En 1920  Rutherford sugirió la presencia de partículas sin carga eléctrica. Lo hizo con el fin de demostrar las masas atómicas de los elementos, ya que el número de protones y electrones no eran suficientes para explicar estas masas de la gran mayoría de los elementos.
Durante mucho tiempo no hubo prueba directa que ratificara la existencia real de los neutrones, sino hasta 1932, año en el cual algunos científicos al bombardear Berilio con partículas “alfa” obtuvieron rayos penetrantes. Estos rayos fueron estudiados por Irene Curie y J. Chadwick, este último demostró que las partículas que formaban estos rayos eran eléctricamente neutras y las denominó neutrones.

Rutherford, estudió también  el poder de penetración de las partículas alfa (α), (partículas similares al núcleo de helio) emitidas de una fuente radiactiva hacia una delgadísima lámina de oro para observar lo que ocurría:

Los resultados fueron los siguientes:

- La mayoría de las partículas atravesaban la lámina sin sufrir ninguna desviación y sin perder velocidad. Cuando las partículas alfas chocaban contra la pantalla fluorescente se producía un destello de luz.

- Algunas partículas eran desviadas, una de un millón, y de estas algunas volvían a invertir su trayectoria hacia la lámina.

A través de esta experiencia el resultado principal de Rutherford, fue demostrar  la existencia de un núcleo en el átomo.

modelo rutherford

Modelo atómico de Rutherford
(Modelo planetario del átomo o modelo nuclear)
Rutherford  planteó, que el átomo estaba formado por un núcleo, donde se concentraba toda la masa del átomo y su carga positiva.

Los electrones giran alrededor del núcleo a cualquier distancia, así como los planetas giran alrededor del sol.
El átomo es neutro porque tiene el mismo número de protones en el núcleo y de electrones en torno a él.

Sin embargo  el modelo de Rutherford, entró en fuerte contradicción con la teoría electromagnética, firmemente establecida. Según esta teoría toda carga acelerada (y el electrón lo está, ya que al girar alrededor del núcleo tiene una aceleración centrípeta), debe emitir energía en forma de radiación electromagnética. En consecuencia, el electrón iría perdiendo energía, con lo que su órbita se acercaría cada vez más hacia el núcleo, precipitándose finalmente sobre él, por lo tanto,  este átomo sería inestable.

En 1913, el físico danés Niels Bohr planteó los “Postulados de Bohr” que le permitieron proponer un modelo atómico para el átomo de hidrógeno. El modelo atómico señalaba la existencia de un núcleo formado por protones y neutrones, donde está concentrada la masa y la carga positiva del átomo. El electrón gira en órbitas circulares alrededor del núcleo, pero con algunas restricciones, como que solamente lo podía hacer en ciertas órbitas, cuya energía se encuentra cuantizada. Hoy sabemos que el modelo de Bohr debió ser modificado para dar origen al modelo mecano-cuántico.

Este modelo obtuvo en su época un éxito enorme, porque explicaba el origen de las líneas de los espectros de emisión obtenidos cuando el electrón del átomo de Hidrógeno es excitado y posteriormente irradia energía al volver a un nivel de menor energía. Bohr atribuyó la emisión de luz a la transición de un electrón desde una órbita de mayor radio a otra de menor radio y de menor energía. Además, Bohr calculó las frecuencias en las que aparecían las líneas espectrales del hidrógeno y explicó relaciones entre dichas frecuencias, que habían sido obtenidas de forma experimental.

En este gráfico se muestra el espectro de emisión del bario, que se observa cuando se analiza la luz emitida por BaCl2 u otra sal de bario, mediante un aparato denominado espectroscopio. La luz emitida por la sal de bario muestra dos líneas en la zona verde del espectro visible, que son características del elemento Bario y que se pueden identificar por la longitud de onda de esa radiación, expresada en nanómetros, nm. (1 nm=10-9m). 

Esquema espectro del cloruro de bario

El logro principal de Bohr es haber establecido que un átomo tiene energías bien definidas y discretas, es decir, en el lenguaje de la física, que las energías atómicas están cuantizadas y no pueden tener cualquier valor. Este descubrimiento es de gran importancia y se inscribe en la historia de la física junto con los aportes de Planck y Einstein, que establecieron que la energía está "cuantizada": se absorbe y emite en forma discontinua, como un pequeño paquete de energía de valores bien definidos, de acuerdo con las características del sistema que absorbe o emite. Esto es sorprendente, ya que en el mundo macroscópico parece que la energía fuese continua, como lo parece también la arena de una playa mirada desde la altura, pero cuando nos acercamos percibimos que está hecha de una infinidad de granos.

Sin embargo, el modelo de Bohr falla en otras predicciones y no puede ser aplicado a átomos más complejos o a moléculas. Es un modelo semiclásico, porque supone la cuantización de la energía del átomo, pero describe el movimiento del electrón en forma de una trayectoria circular alrededor del núcleo, tal como la física clásica de Newton describe el movimiento de los planetas alrededor del sol y permite calcular la posición de estos en cualquier instante de tiempo.

De la evidencia acumulada del estudio de diversos fenómenos a la escala atómica surgió el convencimiento de que la física de Newton no era aplicable a los electrones y a las demás partículas pequeñas. A partir de ello se plasmó una nueva visión del mundo físico: la mecánica cuántica. Esta rama de la física moderna señala que es imposible describir el movimiento de los electrones según trayectorias y que solo podemos determinar la probabilidad de encontrar un electrón cualquiera en un lugar del espacio. Este es uno de los principios más sorprendentes de la nueva mecánica y fue enunciado por el físico Werner Heisenberg, en su famoso “Principio de Indeterminación” o también denominado “Principio de Incertidumbre de Heisenberg” (2) (1927).

El físico austríaco Erwin Schrödinger (1926) desarrolló una teoría del átomo de hidrógeno basándose en las ideas del físico francés Louis de Broglie, quien postulaba que a las partículas en movimiento se les puede asociar una onda. Schrödinger conocía los trabajos de L. de Broglie y se preguntó: ¿por qué no sería posible describir al electrón mediante una ecuación similar a la utilizada en la física, por ejemplo, en la descripción de las ondas de una cuerda vibrante o de las ondas de sonido? Schrödinger se empeñó arduamente en resolver el problema y obtuvo resultados que en parte coincidían con los obtenidos por Bohr, pero además pudo acceder, mediante cálculo, a valores de resultados experimentales que la teoría de Bohr no había podido explicar: había nacido la mecánica ondulatoria. En forma casi simultánea, tres físicos, Werner Heisenberg, Max Born y Pascual Jordan, llegaban a los mismos resultados que Schrödinger aplicando al problema del átomo de H otras herramientas matemáticas (mecánica matricial).

En la teoría de Schrödinger se desarrolla el concepto moderno de “orbital”, que se deriva del concepto de órbita, y que podría ser definido como una región del espacio donde es probable encontrar un electrón. Las configuraciones electrónicas especifican cómo se distribuyen los electrones del átomo en sus niveles y subniveles de energía, y ellas nos informan acerca de las propiedades químicas de los elementos: la dificultad con que captan o ceden electrones, o sea, el tipo de iones que forman, cuán fácil es ionizar el átomo, etc. 

Esquema de orbitales ese y pe

En la figura se ilustran los orbitales s y p para el átomo de hidrógeno. Debes notar que los orbitales están representados en un sistema de ejes x, y, z mutuamente perpendiculares, o ejes cartesianos. En el origen de este sistema x=0, y=0, z=0 se sitúa imaginariamente el núcleo (3).

Los niveles de energía (n)  se representan con los números 1, 2, 3, 4., donde el nivel de menor energía es el 1. Los subniveles se designan con las letras s, p, d, f...
Cada nivel de energía tiene una capacidad limitada de ocupación por electrones que se calcula con la formula 2n2:

El nivel 1 solamente admite dos electrones que corresponden a la configuración 1s2, del gas noble helio. El nivel 2 puede ser ocupado por un total de 8 electrones. El nivel 2 consta de un subnivel “s” y tres subniveles “p”, px, py y pz, y se encuentra completo en el gas noble neón, siendo la configuración externa 2s2  2px2 2py22pz2 o simplemente 2s2  2p6  

En la tabla se señala la designación de los 4 primeros niveles o capas, los subniveles que cada uno de ellos contiene, el máximo número de ocupación electrónica y el número total de electrones en la capa. 

Tabla cinco

La “configuración electrónica”, es decir, la distribución de los electrones en los orbitales de los distintos niveles, se basa en tres principios:

  1. Principio de Mínima Energía.
  2. Principio de Exclusión de Pauli.
  3. Principio de Máxima Multiplicidad de Hund.

Según el “Principio de mínima energía”, las configuraciones electrónicas de los elementos se obtienen por ocupación sucesiva de los niveles desde el primer nivel de menor energía (1s). A medida que los niveles se llenan, se van ocupando los niveles superiores. El orden de energía creciente puede ser recordado mediante e siguiente esquema: 

Esquema de orden de llenado de los orbitales

Un máximo de dos electrones puede ocupar uno de los subniveles u orbitales, pero deben diferir en la propiedad conocida con el nombre de espín. Esto es el “Principio de exclusión de Pauli” (4): en cada orbital puede haber un máximo de dos electrones y deben tener espín diferente.

Por otra parte, los subniveles s, p, d y f pueden ser ocupados hasta por un total de 2, 6, 10 y 14 electrones respectivamente, pero cuando los subniveles están parcialmente llenos, los electrones se distribuyen de manera que presentan el máximo número de espines con el mismo valor o, como se dice en el lenguaje común, sus espines deben ser paralelos. Esto corresponde al “Principio de máxima multiplicidad de Hund”, que también puede enunciarse así: para orbitales de igual energía pero diferente orientación espacial, primero deben semicompletarse con electrones del mismo espín, para luego completarse con electrones de espín contrario.

A modo de ejemplo, si queremos representar la configuración electrónica del átomo de nitrógeno, que tiene un total de 7 electrones, se deben asignar dos electrones al subnivel “s” del nivel 1, esto es, 1s2, con lo que el nivel 1 queda completo. ¿Cómo se ubican los 5 electrones restantes?

Según el principio de Exclusión de Pauli cada orbital 2s, 2px, 2py y 2pz puede contener como máximo dos electrones de espín opuesto. Una vez que se ha llenado el orbital 2s se prosigue con los orbitales 2p, que poseen una energía ligeramente superior. ¿Cuál de los ordenamientos de la figura corresponde al de menor energía para el átomo de N? 

Esquema que muestra un ejemplo del Principio de Exclusión de Pauli para el nitrógeno

Solamente el primer ordenamiento es el que adopta el átomo N en su estado de mínima energía o estado fundamental; los otros ordenamientos tienen mayor energía. Hay que notar, sin embargo, que las configuraciones mostradas aquí no agotan todas las posibilidades y, de igual modo, por ejemplo, se puede escribir una configuración de mínima energía totalmente equivalente a la primera, pero con las tres flechas, que representan los espines, hacia abajo.

Ejercicio:

Escribe las configuraciones electrónicas del B (Z=5) y del C (Z=6).

Finalmente, resulta muy útil representar alrededor de los símbolos de los elementos los electrones externos o de valencia, que son los que determinan sus propiedades químicas (5). Estas representaciones son llamadas estructuras de Lewis.

En la notación de Lewis para representar un átomo escribimos el símbolo del elemento y lo rodeamos de tantos puntos o cruces como electrones de valencia tenga.

Por ejemplo:

  11 Na =  1s22s22p63s1         1ē  de valencia, en el nivel mas externo   
                                           
Símbolo de Lewis             Na ∙
                                            

16S  =  1s2 2s22p63s23p4                               6 ē de valencia, en el nivel mas externo    
                                                                          
                                        ∙∙
Símbolo de Lewis            ∙  S ∙
                                        ..

La configuración del He, 1s2, y la del Ne, 1s2 2s2 2p6, son particularmente estables. Estos elementos son muy poco reactivos y son denominados gases nobles. A ellos se asocian las reglas del dueto y del octeto electrónico. El H forma uniones con otros elementos, completando la configuración estable del He, mientras que la regla del octeto es aplicable a las moléculas e iones formados por los elementos no metálicos del segundo período (C al F).

El siguiente esquema representa las estructuras de Lewis de los elementos del primero y segundo período (la numeración del grupo experimenta un salto, ya que a partir del 4º período, se intercalan en la tabla periódica 10 elementos, llamados elementos de transición). 

Estructuras de Lewis de los elementos del primero y segundo período

Ejercicio:

Escribe la estructura de Lewis para los iones N3-, O2- y F-, sabiendo que las configuraciones electrónicas de los átomos son las siguientes:

7N = 1s2 2s2 2px1 2py1 2pz1
8O = 1s2 2s2 2px2 2py1 2pz1
9F = 1s2 2s2 2px2 2py2 2pz1

Números  cuánticos

La distribución actual que se hace de los electrones en el átomo es en forma probabilística y se basa en los resultados proporcionados por la “mecánica cuántica” la cual se puede expresar de la siguiente forma:

Los electrones están distribuidos en niveles que  poseen una determinada cantidad de energía.
Cada nivel energético posee regiones del espacio donde existe una alta probabilidad de encontrar electrones.
La distribución de los electrones en los diferentes niveles energéticos o más específicamente en los diferentes orbitales, está basada en cuatro números que reciben el nombre de números cuánticos y en los principios antes mencionados que son, el principio de exclusión de Pauli, mínima energía  y de máxima multiplicidad.

Los números cuánticos se refieren a una propiedad del electrón y estos son:

Número cuántico principal.......”n”
Número cuántico secundario...” l “
Número cuántico magnético....”m”
Número cuántico de Spin........”s”

1er número cuántico o número cuántico principal
Indica los niveles de energía (n), además de tomar los valores de 1, 2,3 ,4 etc.  también se simbolizan con las letras mayúsculas K, L, M, N, O, P, Q. Cuanto mayor sea este número cuántico, más alejado se encuentra el electrón respecto al núcleo por consiguiente mayor es el volumen del átomo.

2do número cuántico o secundario
Se designa con la letra ele (l), determina la forma del orbital.  Por razones históricas se asocian  sus valores a las letras s, p, d, f.

l = 0 (orbital s), l = 1 (orbital p), l = 2 (orbital d) y  l = 3 (orbital f)

3er número cuántico o número cuántico magnético
Se designa con la letra m, determina la orientación del orbital.  Sus valores están determinados por l (ele) tomando m los valores desde  -l hasta  +l

 Ejemplo: Si   l =  1 m = -1, 0, +1
    
                    l =  2 m = -2, -1, 0, +1, +2.

4to número cuántico, spin (giro)
Se designa con la letra s, nos dice el sentido del giro con respecto al eje, este número puede tomar sólo dos valores  -1/2  ó  +1/2 así si el electrón esta desapareado es +1/2 y si el electrón se encuentra apareado es
 -1/2.

¿Cómo se calculan  los números cuánticos?

Para tal efecto escogemos en la mayoría de los casos, el último electrón que se escribe en la configuración electrónica del elemento. Aunque también se puede determinar los números cuánticos de cualquier electrón de cualquier nivel energético.

Ejemplo: Para el 13Al, calcular los números cuánticos del último electrón
Para mayor  aclaración, se acostumbra escribir la configuración electrónica, usando el gas noble anterior al elemento, es decir, el  más cercano y de menor Z al elemento, esto es

13Al  =  [10Ne]  3s2  3p1   o   (px1).    El último electrón se encuentra en el nivel 3p1

Recordemos que todas las configuraciones electrónicas están escritas de la forma nlx  
 x es el número de electrones,
 n es el número cuántico principal
l el numero cuántico secundario
 
Por lo tanto,  los valores de los números cuánticos serán para 3p1:
 
n = 3
l = 1           →        l=1 para p
m = -1        →   m puede tomar los valores -1, 0,+1, pero el último electrón se ubica en -1o px
s = +1/2     → el electrón esta desapareado.

Propiedades periódicas de los elementos

El sistema, tabla o cuadro periódico de los elementos, que en adelante designaremos simplemente “SP”, probablemente ya lo has visto en muchos salones de clase o en laboratorios de investigación y, quizás, te habrás preguntado acerca de su utilidad.

El SP es muy útil, pues resume de manera organizada y sistemática una enorme cantidad de información: propiedades físicas y químicas de los elementos y su estructura electrónica. Esta información permite estimar las propiedades de los compuestos y predecir las reacciones que ocurrirán entre los elementos.

La utilidad del sistema periódico es enorme y podría sorprender que los científicos no ordenaran antes los elementos en un cuadro habiendo transcurrido muchos años para que ello ocurriera. Sin embargo, hay muchas razones para que esto fuera así. Las principales son las siguientes:

  • La química es, como ciencia, una disciplina relativamente nueva. Recién a comienzos del siglo XIX, John Dalton inventó símbolos para los elementos químicos y los ordenó en una tabla, que no tiene demasiada relación con el SP actual.
  • Los gases nobles, que se ubican en el último grupo de la derecha del SP, poseen gran importancia desde el punto de vista químico, dada su gran estabilidad química. Fueron descubiertos recién a fines del siglo XIX por Ramsay.
  • En la Antigüedad se conocían solo 7 elementos: hierro, cobre, plata, oro, plomo, estaño y mercurio. Los demás elementos fueron descubiertos en el curso del tiempo. Es así como actualmente se conocen más de 110 elementos, muchos de los cuales no se encuentran en la naturaleza y son preparados artificialmente.
  • La ubicación de los elementos en el SP se relaciona con el número atómico, concepto que es relativamente reciente, ya que supone el conocimiento de la estructura básica del átomo: protones y electrones en la envoltura. Esto se ubica, cronológicamente, a comienzos del siglo XX.

Es comprensible, entonces, que la concepción del SP haya sido producto del estudio detenido de mucha información y del conocimiento del comportamiento físico y químico de elementos y compuestos. Esto permitió, por ejemplo, que con ayuda del SP fuera predicha, con bastante exactitud, la existencia de elementos que eran desconocidos junto a sus propiedades y las de varios de sus compuestos. Así queda de manifiesto, mejor que cualquier argumento, la utilidad del SP.

Recordemos que Dalton fue probablemente el primero que estimuló el estudio sistemático de las propiedades de los elementos y de los compuestos al postular su teoría atómica (1802-1803). En ella planteó el tema sobre la eventual existencia de pequeñas unidades o átomos.

Uno de los primeros intentos de ordenar los elementos de acuerdo a sus propiedades fue realizado por Döbereiner en 1817, quien advirtió sobre la presencia de grupos de 3 elementos con masas atómicas similares, siendo la masa atómica del elemento del medio la media aritmética de las masas atómicas de los otros dos, que tenían propiedades semejantes. Por eso se habla e las tríadas de Döbereiner.

Así, hierro, cobalto y níquel tienen masas atómicas y propiedades químicas similares. Por otra parte, en la serie de los elementos halógenos (cloro, bromo y yodo), la masa atómica del bromo es aproximadamente la media aritmética de las masas atómicas del cloro y yodo.

Pero ¿qué es la masa atómica (6)?

La “masa atómica” es simplemente la masa promedio de un átomo, considerando que está constituido por varios isótopos que en la naturaleza se encuentran en cierta proporción fija. Generalmente la masa atómica se expresa como un número, sin dimensión física, pero se debe entender que siempre está expresada en unidades de masa atómica o uma. Una uma es 1/12 de la masa de un átomo del isótopo 12 del carbono, 126C.

La masa atómica de un elemento se puede determinar por el promedio ponderado de los porcentajes de existencia en la naturaleza y de las masas isotópicas de los distintos isótopos del elemento.

     %I1 × A1 + %I2 × A2 + ......%In  x An
Masa atómica promedio =   ------------------------------------------------
           100

 %I =   % del isótopo en la naturaleza
 A =   Nº másico. 

Ejemplo,  el Hidrogeno es una mezcla de:

 99,985% de H con A = 1
 0,0150% de H con A = 2
 0,00013% de H con A = 3. 

Determinar la masa atómica promedio del H.

    99,985% × 1  +   0,0150%  × 2+   0,00013% × 3
Masa atómica promedio = --------------------------------------------------------
      100

  Masa atómico promedio H = 1,0001 uma

Ejercicio:

Averigua en qué difieren los conceptos de masa atómica y número másico.

Continuando con el ordenamiento de los elementos, están las contribuciones de Chancourtois (“espiral telúrica”) y Newlands (“ley de las octavas”). Posteriormente, el ruso Dmitri Ivanovich Mendeleev y el alemán Lothar Meyer publican sus trabajos en 1869 y 1870, respectivamente. Esta nueva sistematización propone que, cuando los elementos se ordenan en una tabla según sus masas atómicas, aparecen grupos de elementos con características comunes.

Lo más notable es que Mendeleev predijo las propiedades de elementos que eran desconocidos en esa época, para los que dejó espacios vacíos en la tabla. Uno de esos elementos, llamado entonces “ekasilicio”, que corresponde al germanio, Ge, fue descubierto 15 años más tarde. A continuación se comparan algunas de las propiedades predichas por Mendeleev para el “ekasilicio” y las encontradas posteriormente para el Ge: 

Tabla seis

Además, Mendeleev predijo las propiedades de compuestos desconocidos: del tetracloruro, XCl4, y de un compuesto metalorgánico, X(C2H5) 4.

Bastante más tarde, en 1913-1914, y próximo al momento en que Bohr propuso su modelo atómico, Moseley dio cuenta de un par de alteraciones de orden, que aparecían ya en el sistema periódico de Mendeleev y determinó, mediante una nueva técnica experimental, el actual ordenamiento de los elementos. El sistema periódico se ordena, desde entonces, según números atómicos (Z) crecientes en lugar de las masas atómicas.

Se habla de “propiedades periódicas”. Pero, ¿qué es una propiedad periódica? Conocemos fenómenos naturales que se repiten periódicamente: el día y la noche, las estaciones del año, las olas del mar, las mareas, los ciclos de la luna, los ciclos menstruales en la mujer, etc. Decimos que esos son fenómenos periódicos porque vuelven a suceder a intervalos regulares de tiempo. Si dibujamos un eje “tiempo” y marcamos cuándo ocurre el fenómeno, la idea de periodicidad quedará clara.

En el SP hablamos de propiedades que son periódicas en relación con el número atómico. Por ejemplo, si se puede comprobar que todos los elementos que encabezan cada periodo (H (7), Li, Na, K, Rb, Cs y Fr) tienen una configuración electrónica del tipo [gas noble] ns1, donde n es el número del nivel en que se encuentra el electrón.

En el caso de los metales alcalinos (grupo 1 o IA) es la siguiente:

Li  [He] 2s1
Na [Ne] 3s1
K   [Ar] 4s1
Rb [Kr] 5s1
Cs [Xe] 6s1

Hemos omitido el elemento francio, por cuanto es de corta vida, radiactivo, y se encuentra en la naturaleza en muy pequeñas cantidades.

Observemos que los átomos de estos elementos, por cesión de un electrón, adquieren la configuración electrónica estable del gas noble precedente. Es decir,

Li+   [He]
Na+ [Ne]
K+   [Ar]
Rb+ [Kr]
Cs+ [Xe]

Esto nos lleva a considerar como una propiedad periódica la energía de ionización, llamada también potencial de ionización.

Los elementos del grupo 2 o IIA, tienen una configuración electrónica del tipo “ns2” y corresponden al grupo denominado de los metales alcalino-térreos (Be, Mg, Ca, Sr, Ba, Ra). Cada uno de los átomos de los elementos tiene facilidad para formar cationes divalentes a través de la pérdida de dos electrones por parte del átomo.

Energía de ionización (P.I.)

La energía de ionización o potencial de ionización es la energía mínima necesaria para que un átomo gaseoso en su estado fundamental o de menor energía ceda un electrón y obtenga un ión positivo gaseoso en su estado fundamental. Para el sodio este proceso lo representamos así:

Na (g) + energía Flecha Na+ (g) + e-

La siguiente tabla entrega algunos valores de energías de ionización. Compárese, por ejemplo, los valores de las energías de ionización de los alcalinos con los de los halógenos F y Cl, los gases nobles He, Ne y los metales Fe y Cu. Las energías de ionización están dadas en unidades de electrón volt (eV). Un eV corresponde a la energía que adquiere un electrón cuando es acelerado con un potencial eléctrico de 1 V. Se utilizan también otras unidades de energía, pero el eV es de uso muy corriente. 

Tabla siete

Referencia: http://www.science.co.il/PTelements.asp?s=Name

Radio atómico

El tamaño de un átomo “X” no se puede medir con precisión, pero sí la distancia que hay entre los núcleos de dos átomos vecinos (distancia interatómica) y la existente entre los núcleos de dos átomos en una molécula X2 (longitud de enlace). La mitad de la distancia interatómica se define como “radio atómico”, y la mitad de la longitud de enlace se define como “radio covalente”.

El gráfico muestra los radios atómicos de los elementos. 

Gráfico con radios átomicos de los elementos

Vemos que el radio atómico aumenta y disminuye de una manera regular, es decir, se trata de una propiedad periódica. Hay que señalar que los máximos de la curva están ocupados por los elementos alcalinos, Li, Na, K, Rb y Cs. ¿Cómo se explica esta regularidad?

Al descender en un grupo, aumenta el número atómico y también el número de niveles con electrones, y por tanto, el radio aumenta. Al aumentar Z dentro del período, se incrementa la carga nuclear y, por lo tanto, la atracción sobre los electrones, de modo que el tamaño disminuye hasta los halógenos (F, Cl, Br, I). Una vez completado el nivel, se alcanza la configuración de un gas noble, que tiene un radio mayor que el halógeno y no forma una molécula. Un fenómeno importante es el llamado efecto pantalla, en el que la fuerza de atracción del núcleo sobre los electrones más externos se debilita por acción de los electrones más internos, que generan un efecto de apantallamiento.

Afinidad electrónica (o electroafinidad) (E.A.)

Un átomo puede captar un electrón y formar un átomo cargado negativamente denominado anión. Para el flúor el proceso se puede describir así:

F (g) + eFlecha  F- (g) + energía

La electroafinidad se define entonces, como el cambio de energía que ocurre cuando un átomo en estado gaseoso acepta un electrón  para formar un anión

La Electronegatividad (E.N)

Es la tendencia que manifiesta un átomo para atraer electrones y formar un enlace químico.

Se ha determinado que los elementos que poseen mayor E.N. que el H son los elementos no metálicos, y los elementos que poseen menor E.N. que el H son los elementos metálicos.

Con ayuda del siguiente mapa conceptual puedes comprender mejor el sistema periódico. 

Mapa conceptual del sistema periódico

MODELO ATÓMICO DE LA MATERIA

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Modelo atómico de la materia

 

Se recomienda preparar una exposición Power Point con las imágenes más representativas de la apreciación de los modelos atómicos, como son: tubos de descarga, modelo de Thomson, experimentos y modelo atómico de Rutherford, trabajos y modelos de Bohr, para ello esta ficha temática contiene un recurso que entrega algunas generalidades sobre el átomo y experimentos relacionados con su estructura, también da cuenta del modelo atómico de la mecánica cuántica, ofrece variados esquemas e imágenes como apoyo.

 

A partir de ello invitar a los estudiantes a desarrollar la actividad 1 de la ficha temática.

Algunos estudiantes creen que el Número Atómico corresponde al número de protones y electrones o sólo de electrones. Explíqueles que Z indica el número de cargas positivas de un átomo y que al tener un comportamiento neutro este número de cargas positivas se considera igual al de cargas negativas. Esto le proporcionará con posterioridad que los estudiantes comprendan el comportamiento de los iones y visualicen su formación por pérdida o ganancia de electrones, hecho que no varía el número de protones y, por ende, tampoco el Z.

También explíqueles que el numero másico (A) corresponde a la suma de protones y neutrones de un átomo, es decir, A= p+ + n y que para calcular el número de neutrones se obtiene despejando de la ecuación anterior, es decir,n= A- Z (p+), luego podrán resolver la actividad 2 de la ficha.

 

Es conveniente definirles y dar ejemplos de isotopos e isóbaros. Los isótopos corresponden a átomos de un elemento químico cuyos núcleos tienen la misma cantidad de protones pero distinto número de neutrones, es decir, presentan el mismo Z pero distinto A. Se designan identificando el nombre del elemento seguido por el número másico, ambos separados por un guión, por ejemplo H – 1, H – 2, H – 3, en cambio los isóbaros, son núcleos atómicos con el mismo número másico (A), pero distinto número atómico (Z).

 

Puede ocurrir que los estudiantes no comprendan la diferencia entre el modelo planteado por Bohr y el modelo mecano cuántico propuesto por el científico Schrödinger. Para ello es aconsejable presentar un esquema del modelo atómico de Bohr y compararlo con el de Schrödinger, estableciendo la diferencia entre “órbitas” y “orbitales”. Se sugiere mostrar la siguiente imagen.

imagen        imagen

                                  Modelo de Bohr        Modelo Schrödinger

 

Explicar que la “configuración electrónica”, es decir, la distribución de los electrones en los orbitales de los distintos niveles, se basa en tres principios:

  1. Principio de Mínima Energía.
  2. Principio de Exclusión de Pauli.
  3. Principio de Máxima Multiplicidad de Hund.

Y que según el “Principio de mínima energía”, las configuraciones electrónicas de los elementos se obtienen por ocupación sucesiva de los niveles desde el primer nivel de menor energía (1s). A medida que los niveles se llenan, se van ocupando los niveles superiores. El orden de energía creciente puede ser recordado mediante el siguiente esquema: 

 

                                                                    imagen

 

Se sugiere realizar ejercicios, los estudiantes deberán interpretar resultados (configuraciones propuestas) y predecir sus números cuánticos de la capa de valencia.

 

Es importante relacionar estas configuraciones con el sistema periódico, para ello esta ficha contiene una presentación que trata que los estudiantes aprendan todo lo que esté relacionado con la tabla periódica de los elementos químicos, es por eso que se entrega información como: la tendencia de tamaños atómicos, los colores y su significado, el grupo y su significado, y su tendencia a la reactividad. Posteriormente se explican términos como el de anión y catión. Para finalizar existen ejercicios de aplicación relacionados con los elementos de la tabla periódica y de la identificación de iones, también explica las características del grupo de los alcalinos, propiedades específicas del grupo, reacciones con el agua, etc.

Se sugiere utilizar este recurso cuando se estén viendo los diferentes grupos de la tabla periódica y sirve como ejemplo visual, para que los alumnos sigan una idea de cómo exponer ellos los grupos restantes de la tabla.

Información

Técnica

Descripción BreveSeguramente te resulta muy difícil aceptar que la materia está hecha de unidades muy pequeñas indivisibles, llamadas átomos. El siguiente recurso te explica cómo es posible. Contiene ilustraciones.
Temas relacionados

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IdiomaEspañol (ES)
Autoreducarchile
Fuenteeducarchile

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