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Región de Tarapacá

Podrás conocer la historia y las razones por las que Humberstone y Santa Laura fueron reconocidas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

En el Norte Grande chileno, en el sector denominado Pampa del Tamarugal, encontramos los recuerdos de uno de los períodos más esplendorosos de la historia del país. A 47 kilómetros de Iquique, en la comuna de Pozo Almonte, se encuentran las Oficinas Salitreras Humberstone y Santa Laura. Estas oficinas salitreras son especialmente célebres por haber sido las únicas del mundo en extraer el nitrato natural a escala industrial, debido a que es precisamente en el desierto chileno donde se encuentra en una mayor concentración.

El salitre (nitrato de sodio o azoe) se utilizó en un primer momento como base de fabricación de explosivos, y luego fue más conocido y aprovechado como fertilizante. Su extracción no sólo conllevó a un período de riqueza y prosperidad para el país, que durante 1880 hasta 1930 dependió en gran parte de esta industria, sino que fue también, un elemento clave en la producción agrícola intensiva de Europa y Norteamérica.

En 1872, la Oficina Salitrera Humberstone, llamada originalmente La Palma, fue construida por la Peruvian Nitrate Company. Ese mismo año la firma Barra y Riesco construyó Santa Laura, distante 1.5 Km de la oficina La Palma.



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Descripción BrevePodrás conocer la historia y las razones por las que Humberstone y Santa Laura fueron reconocidas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.
Otras efemérides del mes

Durante ese período, hasta finalizada la Guerra del Pacífico (1879-1884), la región del Norte Grande era parte de Perú (Regiones Arica y Parinacota y de Tarapacá) y de Bolivia (parte norte de la Región de Antofagasta) y luego pasó a formar parte del territorio chileno, con los tratados de 1883, 1904 y 1929.

Gran parte de su desarrollo fue consecuencia del uso del ferrocarril, introducido a fines del 1800. Gracias a este medio de transporte privado, fue posible la vinculación de las zonas productivas con el puerto para conducir el salitre. Como dice Rivera Letelier, en él se movilizaron “mineros, artistas, oportunistas, vendedores ambulantes, estafadores, prostitutas, etc.”. Hacia 1889, Humberstone era una de las oficinas salitreras más grandes de Tarapacá y Antofagasta.
Debido a la crisis económica mundial de 1929, denominada la Gran Depresión, las oficinas tuvieron que suspender sus actividades, retomándolas en 1933, bajo el mando de la Compañía Salitrera de Tarapacá y Antofagasta (COSATAN).

En 1934 al retomarse las funciones, la oficina La Palma fue rebautizada con el nombre de Santiago de Humberstone, en honor a James Thomas Humberstone (don Santiago), ingeniero químico inglés que introdujo el Sistema Shanks, el cual marca el período de auge de la historia de las salitreras. Entre los años 1933 y 1940, Humberstone logró su momento de mayor desarrollo, llegando a albergar una población de 3.700 habitantes. La administración inglesa le dio un carácter de ciudad a Humberstone. Por ejemplo, se crearon la escuela y el hospital, a la vez que el hotel, el teatro, el cual recibió artistas de fama mundial; la piscina, la pulpería, entre otras instalaciones. El esplendor que quería darse a la ciudad, se ve reflejado en la rigurosidad que daban los administradores ingleses en el cumplimiento de sus normas sociales. Por ejemplo, al contratarse un nuevo empleado era vestido con suma elegancia (traje negro, sombrero hongo, zapatos de charol, reloj de plata, etc.), que debía ser usado todas las noches en la comida presidida por el administrador. En cuanto al Club Social, cuando se realizaban los bailes, a los asistentes se les entregaba una ficha con un número, roja para los hombres y una blanca para las mujeres, como los números eran repartidos al azar nadie sabía hasta el final con quien le iba tocar bailar esa noche, produciéndose los encuentros y situaciones variadas y divertidas.

Durante todo el período de funcionamiento de las salitreras, se fue gestando un estilo de vida muy especial. En sus inicios los enganchadores prometieron grandes beneficios a quienes quisieran dejar sus tierras y partir a la aventura. Muchos campesinos y ex combatientes de guerra se iniciaron en las faenas extractivas. También desde los valles andinos, se recibieron a obreros peruanos y bolivianos. Todo este grupo humano se complementó con los ingenieros y técnicos norteamericanos. El trabajo en conjunto, en un medio hostil y arduo, sumado a las particularidades del trabajo en las oficinas, evolucionó en lo que posteriormente se denominó “cultura pampina”. Se desarrolló un rico lenguaje propio, una religiosidad (siendo devotos principalmente a la Virgen de La Tirana), solidaridad, sentido de pertenencia y un modo de ser con actitudes y comportamientos específicos, además de una resistencia física particular al medio.
Aún así, las condiciones de vida para los trabajadores fueron bastante precarias, debido a lo pesada de la jornada, a la aridez del desierto, y además por el sistema económico que se utilizó dentro de las oficinas. Este fue un sistema de fichas (de metal o plástico de alta densidad), que eran pagadas semanalmente a los obreros. Estas tenían validez sólo y exclusivamente en la oficina que las emitía, es decir, no eran reconocidas por los bancos, ni por las otras oficinas. A través de ellas canjeaban productos en la pulpería y el almacén, propiedad de la oficina. Este sistema monetario implicaba altos costos para los obreros, debido a que los excesivos precios no les permitían ahorrar, lo que los dejaba desprotegidos en caso de dejar la industria.

La férrea disciplina impuesta en las oficinas salitreras, sumadas a la falta de garantías básicas del trabajo, llevaron a los a trabajadores a reunirse y velar por sus derechos. Hubo distintas movilizaciones en busca de la reivindicación de sus derechos. Una de las más trágicas fue la denominada la Matanza de la Escuela Santa María, sucedida en Iquique en 1907, donde se estima murieron aproximadamente 2000 personas, entre obreros, mujeres y niños.
Fueron los trabajadores del salitre, quienes contaban con un alto índice de alfabetización y capacidad de organización, los precursores de las organizaciones mutuales y mancomunales. Finalmente en 1924 lograron que se dictaran leyes para regular sus condiciones laborales. 
 
Debido a la fabricación del salitre sintético, a fines de 1940, la industria salitrera chilena entró en una fase de declinación. Las oficinas salitreras Humberstone y Santa Laura cerraron definitivamente en 1958 y 1960 respectivamente. Concluyendo así 70 años de trabajo, esfuerzo y prosperidad, pero dejando en sus descendientes toda su cultura y sentido de pertenencia, además del recuerdo de lo que fue la base del esplendor de uno de los períodos más ricos del país. Actualmente en Santa Laura se mantiene los testimonios esenciales del procesamiento del salitre, y en Humberstone se ha mantenido gran parte de campamentos (edificios públicos y sector de viviendas).

IdiomaEspañol (ES)
Autoreducarchile
Fuenteeducarchile
Clasificación Curricular
NivelAsignaturaEje y habilidades
2° básicoHistoria, Geografía y Ciencias SocialesHistoria
2° básicoHistoria, Geografía y Ciencias SocialesHabilidades disciplinares/ Análisis y trabajo con fuentes
6° básicoHistoria, Geografía y Ciencias SocialesHistoria
6° básicoHistoria, Geografía y Ciencias SocialesGeografía
6° básicoHistoria, Geografía y Ciencias SocialesHabilidades disciplinares/Análisis y trabajo con fuentes
6° básicoHistoria, Geografía y Ciencias SocialesHabilidades disciplinares /Pensamiento temporal y espacial

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