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El cariño como alternativa al Ritalín

Según la OMS aproximadamente el 5% de la población infantil padece el síndrome de déficit atencional, sin embargo en Chile el consumo de medicamentos como el ritalín, a base de metilfenidato es mucho mayor, habiendo estadísticas que hablan de un 15%. Las pastillas son una de las formas de tratar el problema, pero existen alternativas.

Para Esther Morales, el metilfenidato es una especie de moda, sobre todo en los establecimientos de estrato socioeconómico alto que están siempre compitiendo por las mejores puntuaciones nacionales.

Los niños son por naturaleza inquietos y curiosos. Sólo se justifica la ayuda del neurólogo en casos persistentes de hiperactividad que tengan antecedentes en el jardín infantil.

El arte puede usarse como vehículo para propiciar el desarrollo intelectual del niño, ayudando la concentración y la autoestima.

La psicóloga Esther Morales, con más de 16 años de trabajo en colegios, es una firme convencida de que el suministro de medicamentos como el ritalín en niños, obedece más a la intransigencia que a una real necesidad: “no se permiten dificultades en la sala, los niños están sometidos a clases tediosas sin ningún tipo de material de apoyo, encerrados bajo luz artificial, con pocos recreos, largas horas de clase, es normal que todas estas medidas anti-niños provoquen problemas conductuales”.

Que los colegios tengan computadores no hace que la educación sea más moderna, sino más tecnologizada, insiste Esther, lo importante es que haya prácticas educativas adecuadas a las nuevas generaciones. La psicóloga recalca que hoy se mantiene la misma forma, con la diferencia de que antes el profesor escribía con tiza y ahora lo hace con plumón.

Para la especialista el metilfenidato es una especie de moda, sobre todo en los establecimientos de estrato socioeconómico alto que están siempre compitiendo por las mejores puntuaciones nacionales. La situación más típica es que los profesores realizan un prediagnóstico y le dicen a la madre que tienen que llevar al niño al neurólogo para que les den una pastillita. “Hay una presión grande (añade), y si las mamás no acatan, sencillamente las amenazan con expulsar a los niños”.

Es sabido que la cantidad de niños que necesita metilfenidato es mucho menor que la que lo consume. Los niños normales que son poco más inquietos, pueden estar manifestando su descontento con la forma en que se les enseña o por una situación familiar mal asimilada.

Como profesional, Esther Morales prioriza la evaluación del niño en forma individual y trabaja con los padres y los docentes: “a veces haciendo una intervención con los padres y a nivel escolar con la profesora jefe, solicitando su colaboración en cuanto a un trato más amable y cariñoso con el niño, se tienen resultados asombrosos”.

Un caso de la vida real

Cuando el hijo menor de Susana empezó a ir al jardín infantil, las tías le dijeron que tenía hiper concentración, diagnóstico que fue derivando con el tiempo a falta de concentración y luego a déficit atencional. El pequeño Vicente no tenía problemas en guardar información, sólo se complicaba a la hora de estructurarla hacia afuera. A veces dejaba en blanco las hojas de prueba en la escuela, tenía tantas ideas (decía) que no sabía cuál escribir.

Susana se resistió a darle ritalín a su hijo, optando por un combinado de remedios naturales de GNC. Una vez, bajo supervisión pediátrica y por ver si le hacía mejor, probó suministrarle aradix retard, un medicamento a base de metilfenidato (el componente activo del ritalín). A la semana lo encontró estudiando con anteojos de sol, y hasta ahí llegó el nuevo tratamiento.

Después de esa experiencia le fue quitando las pastillas que actuaban como estabilizadores emocionales y comenzó una terapia muy sana, que la involucraba activamente como mamá. Entonces, haciendo ejercicios, dibujando juntos, haciendo laberintos y pintando, fue ayudando a Vicente a concentrarse y estar más tranquilo. Hoy Vicente tiene diez años y en palabras de su mamá, en todo este tiempo “han pasado cosas súper bonitas y se ha abierto un espacio en el colegio para la artesofia que es una disciplina nueva que se encarga de ver cómo te ayuda el arte en la escuela”.

Susana piensa que a fin de cuentas, “hay personalidades que son muy dispersas y que no les interesa el colegio, y en vez de aceptarlos hoy se les medica”. En el caso de su hijo, sigue con la misma actitud pero tiene una base más sólida para añadir materia sobre materia. “No es un niño flojo (agrega) sino que no le interesa tanto el colegio y no se va a esforzar en algo que no le interesa”. A su juicio los profesores de hoy “son menos tolerantes, quieren que todos vayan al mismo ritmo y eso es imposible”.

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Técnica

Descripción BreveArtículo sobre la masificación del ritalín en las escuelas chilenas.
IdiomaEspañol (ES)
Autoreducarchile
Fuenteeducarchile

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