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Prevención del consumo de drogas: ¿Cuál es el nivel preventivo de tu escuela/liceo?

Nivel inicial, Nivel de compromiso y nivel de gestión son los tres estados definidos por Conace para caracterizar el grado de desarrollo de la prevención frente consumo de drogas que tienen los establecimientos educacionales. Son progresivos y están estrechamente vinculados con la implementación de la oferta programática desarrollada por Conace.

¿Cuál es el nivel preventivo de tu escuela/liceo?
Nivel inicial, Nivel de compromiso y nivel de gestión son los tres estados definidos por Conace para caracterizar el grado de desarrollo de la prevención frente consumo de drogas que tienen los establecimientos educacionales. Son progresivos y están estrechamente vinculados con la implementación de la oferta programática desarrollada por Conace.

Para determinar las características de cada nivel se utilizan siete criterios, los que son considerados como condiciones fundamentales para consolidar a la comunidad educativa como un espacio efectivamente preventivo y promotor de estilos saludables para niños, niñas y jóvenes. Éstos son:

• Implementación del Continuo Preventivo.
• Aplicación del Incorporación Programa “Prevenir en Familia”.
• Desarrollo de la instalación de una política preventiva.
• Nivel de compromiso y colaboración de la Dirección escolar.
• Nivel de participación de los alumnos.
• Sensibilización y capacitación a los distintos actores del establecimiento (profesores, co-docentes, administrativos, entre otros).
• Participación y trabajo con la red comunal.

Al tener claro el perfil del establecimiento es posible orientar de mejor las forma las medidas, contenidos, tipo y frecuencia del acompañamiento que se requieren en cada caso en particular, ayudando –de paso - a formar una escuela efectiva en el aprendizaje y en la prevención.

Primer Nivel: Nivel InicialLos establecimientos en este nivel son instituciones inscritas en el “Continuo Preventivo”, que no han asistido a las Jornadas de Capacitación de las distintas estrategias o -si es que lo han hecho- no aplican los programas. También se incluyen en este nivel aquellos establecimientos que realizan una aplicación irregular, poco sistemática y/o sólo en algunos cursos de los programas.

Las familias no participan o existe un bajo nivel de incorporación de éstas en la escuela. En algunos establecimientos incluso se ha ofertado el “Programa Familia”, pero ha sido rechazado o no se ha aplicado, pese a estar inscritos.

En estos establecimientos las iniciativas son aisladas y no existe la necesidad de elaborar una política preventiva en su interior.

La dirección de estas escuelas asume un rol pasivo frente a la prevención del consumo de drogas; o bien, habiendo firmado el compromiso de implementar los programas, su papel se reduce a autorizar o no a los docentes para asistir a las Jornadas de Capacitación.

La participación de los alumnos/as se reduce a recibir algunos programas y a trabajar en sus sesiones, en respuesta a la invitación que realizan los profesores.

En su gran mayoría, los distintos funcionarios del establecimiento no han participado en jornadas de capacitación o perfeccionamiento, y si lo han hecho, ha sido producto de un interés personal poco integrado al trabajo que realizan cotidianamente.

Los codocentes y administrativos pueden no estar considerados dentro de la temática de la prevención o son aquellos que tienen un rol de fiscalización de los alumnos en el tema de prevención, que no logra un alcance distinto a sus funciones formales en la relación con los alumnos/as.

Por último, en torno a la participación y trabajo con la Red comunal, no se cuenta con un conocimiento de los distintos actores e instituciones preventivas a nivel local o no existe contacto con las redes de apoyo en torno a la prevención.

Segundo Nivel: “Nivel de Compromiso”Estos establecimientos participan de la implementación del “Continuo Preventivo” e implementan los programas de una manera regular y sistemática, sin embargo aún no se reconoce la importancia de generar un proceso paulatino de inserción curricular de sus contenidos.

La familia está incorporada al trabajo de prevención a través de las sesiones propuestas en los Programas, las que se desarrollan instancias como las reuniones de apoderados. También pueden contar con algunos monitores activos del “Programa Familia” o familias que hayan participado de su aplicación; sin embargo, no se visualizan como parte importante de los recursos propios e integrados de la comunidad educativa para la prevención de drogas.

En estos establecimientos se implementan los programas y se toma conciencia de la necesidad de elaboración de política, sin embargo aún no se ha elaborado ni difundido.

La dirección del colegio se encuentra involucrada y comprometida con la prevención de drogas, reflejando una sensibilidad hacia el tema, entregando las facilidades para la implementación de las acciones planificadas. No obstante, aún no se visualizan como parte integrante de la red comunal y no consideran la posibilidad de generar y liderar iniciativas propias.

Se observa una mayor participación de los alumnos, debido a que la escuela, considerándolos un actores relevante de la comunidad escolar,  abre los espacios necesarios y realiza con ellos las actividades contempladas en el contexto de la implementación de los programas de manera regular y sistemática. No obstante, los alumnos y sus organizaciones no se consideran como parte integral de los recursos que permiten generar iniciativas preventivas propias en el establecimiento educacional.

Existen profesores, orientadores y co-docentes capacitados en los programas preventivos, de acuerdo a los niveles y roles en que se desempeñan, permitiendo en algunos casos alcanzar un rol activo en el vínculo con los procesos de formación de niños/as y jóvenes. No obstante lo anterior, aún no se ha consolidado un equipo transestamental, que integre sus conocimientos y capacidades.

Existe conocimiento de distintos actores de la red preventiva, compartiendo actividades y acciones, desde una perspectiva funcional específica y en algunos caso de carácter asistencial con las necesidades de algunos estamentos del establecimiento.

Tercer Nivel: “Nivel de Gestión”Estos establecimientos presentan el desarrollo de un trabajo sistemático e integral con los distintos Programas del “Continuo Preventivo” y reconocen la necesidad de generar un proceso de inserción curricular de sus objetivos, contenidos y metodologías. En este sentido, trabajan con los documentos que CONACE y MINEDUC han puesto a su disposición y gestionan recursos profesionales -propios o externos- para resolver las dificultades técnicas derivadas de esta integración.
 
El establecimiento cuenta con Micro Centros de Padres informados y sensibilizado respecto a su rol, que además cuenta con las herramientas necesarias para abordar el consumo de drogas.

Existen padres y apoderados, que habiendo participado en la aplicación de  los talleres del Programa “Prevenir en Familia”, se han organizado para replicar su experiencia, generando espacios e instancias de coordinación y difusión dentro y fuera del establecimiento.

La organización de padres se encuentra en un proceso de integración con los demás actores de la comunidad educativa, con el fin de contribuir y participar de la instalación de la política preventiva en desarrollo.

Las organizaciones de padres de estos establecimiento son un promotor relevante de la sensibilización y formación de otros padres en el tema, propiciando su incorporación en las preocupaciones del funcionamiento de las Uniones Comunales de Centros de Padres, en la realización de  las Escuelas para Padres, en los Consejos Escolares y en todas aquellas instancias y espacios internos del establecimiento y de la red comunal.

Finalmente, requerirán de apoyo técnico y de gestión para la sistematización de las experiencias desarrolladas y  obtención de recursos para la realización de proyectos.

El Establecimiento reconoce la necesidad de elaborar una política de prevención y en algunos casos, ya han iniciado su proceso de preparación, se han definido las etapas y se han conformado los equipos responsables. La dirección y las unidades técnicas de los establecimientos, han reconocido la necesidad de fortalecer las capacidades técnicas propias, como por ejemplo a través de su participación en cursos de perfeccionamiento reconocidos por el CPEIP, de tal manera de contar con los conocimientos y habilidades que les permitan culminar con éxito la escrituración de la políticas y su integración al PEI.

La dirección del establecimiento es capaz de visualizar la integralidad de los recursos existentes en la comunidad educativa, para abordar el tema de la prevención de drogas. Es posible encontrar un liderazgo que promueve las acciones en torno a la Prevención y que realiza esfuerzos para empoderar de esta forma, a los distintos actores de la comunidad educativa, generando iniciativas, experiencias y proyectos propios en este ámbito.

Es capaz de visualizar la importancia de integrarse progresivamente a los recursos existentes en la comunidad y sentirse parte de los desafíos preventivos a nivel local, intercambiando el conocimiento y la experiencia obtenida, con otros establecimientos a nivel comunal y regional.

Los alumnos, a través de sus organizaciones se sienten sensibilizados a participar y apoyar la implementación de las estrategias de prevención del consumo de drogas al interior del establecimiento. No obstante, requieren asesoría para visualizarse como un actor relevante en el trabajo de la red comunal, propiciando iniciativas en conjunto con alumnos de otros establecimientos y con representantes de otras instituciones a nivel local.

El establecimiento cuenta con profesores, orientadores, co-docentes y administrativos capacitados y que participan en cursos de perfeccionamiento en prevención de drogas. Del mismo modo, logran estructurar una orgánica interna, que a través de la identificación de responsables validados por la comunidad educativa, coordinan las acciones de prevención, control y referencia para el tratamiento de drogas. En este sentido, la comunidad educativa formada en prevención, requerirá de apoyo técnico para el manejo de herramientas de construcción de equipos de trabajo, que permitan contribuir al seguimiento y evaluación en la implementación de las políticas preventivas en desarrollo.

En estos establecimientos se manifiesta el reconocimiento a la importancia de la participación y trabajo con la red comunal, conocen la instituciones, se contactan frecuentemente con sus representantes y apoyan la realización de jornadas de encuentro, lo  que un nivel de participación activa en prevención. Del mismo modo, conocen las redes de referencias para tratamiento infanto adolescentes, los proyectos comunitarios de prevención que se ejecutan en la propia comuna y en las comunas cercanas y desarrollan esfuerzos para sensibilizar a la comunidad respecto a la importancia de prevenir, desde una perspectiva de movilización y construcción social.

Información

Técnica

Descripción BreveNivel inicial, Nivel de compromiso y nivel de gestión son los tres estados definidos por Conace para caracterizar el grado de desarrollo de la prevención frente consumo de drogas que tienen los establecimientos educacionales. Son progresivos y están estrechamente vinculados con la implementación de la oferta programática desarrollada por Conace.
IdiomaEspañol (ES)
AutorConsejo Nacional para el Control de Estupefacientes, CONACE
Fuentewww.conace.cl

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