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¿Qué hay detrás de las movilizaciones secundarias?

Ser estudiante no es sólo estar matriculado en un colegio. Este período es un momento de desarrollo en que, además de aprender conocimientos científicos, humanistas y técnicos, se están formando ciudadanos que tomarán decisiones y participarán en la vida pública de los próximos años. Las recientes movilizaciones de estudiantes secundarios, llamaron la atención pública por su masividad y violencia. Pero el movimiento evidencia una realidad que la sociedad debe oír y que se invisibiliza por las imágenes de la TV.

Para los estudiantes, la primera causa del malestar en las aulas secundarias tiene que ver con la sensación de que los estudiantes están siendo marginados de la toma de desiciones en ámbitos que les afectan directamente. 'no somos partícipes de nuestro proceso educativo, las grandes reformas jamás han sido consultadas con los estudiantes, hay rabia por el dilatamiento respecto a nuestras propuestas', señala Germán Westhoff , presidente del centro de alumnos del Instituto Nacional. (Ver entrevista a los dirigentes secundarios).

'Los adultos nos comunicamos sólo desde la normas con los jóvenes, estamos exhibiendo a los jóvenes y a los niños un deber que ni siquiera nosotros somos capaces de llevar adelante', señala la profesora Mónica Bravo. Por su parte el sicólogo social Antonio Stecher agrega: 'Vivimos quejándonos de falta de interés der los jóvenes; pero cuando emerge una situación en que ellos se expresan, no vemos lo valioso que es para la sociedad. (...) PSU y pase escolar, condensan otros sentimientos de malestar e injusticia que atraviesan la vida de estos jóvenes '.

PSU y pase escolar, serían reinvindicaciones que condensan otros sentimientos de malestar e inequidad que atraviesan la vida de muchos jóvenes y sus familias.


Las protestas secundarias de las últimas semanas, y las imágenes de destrozos de bienes públicos y privados, han grabado en la retina de los chilenos una situación de violencia y descontrol, que reduce la información acerca de las demandas juveniles a acciones vandálicas reproducidas por los medios.

Sin embargo, más allá de los desmanes, expertos coinciden en que la movilización secundaria evidencia situaciones más profundas, incluso más allá de las demandas específicas planteadas, y que es necesario abordar. ¿Qué está en juego en la demanda juvenil y cómo entender estos procesos de movilización?

Buscando respuestas, consultamos a algunos de los protagonistas: estudiantes, representantes del Mineduc y algunos especialistas en sicología social, mediación y convivencia escolar. De la información recogida, se advierten varias conclusiones consenso: estamos ante un proceso que no se zanja ni en movilizaciones callejeras, ni en una puntual mesa de negociaciones y que requiere de políticas que aprovechen el capital social juvenil respondiendo de una manera continua a las disociaciones e inequidades por las que transitan los estudiantes chilenos.

Con ojos de estudiante, la primera causa del malestar en las aulas secundarias tiene que ver con la sensación de que los estudiantes están siendo marginados de la toma de desiciones en ámbitos que les afectan directamente. Según Germán Westhoff , presidente del centro de alumnos del Instituto Nacional, en los secundarios hay gran descontento porque 'no somos partícipes de nuestro proceso educativo, las grandes reformas jamás han sido consultadas con los estudiantes, hay rabia por el dilatamiento respecto a nuestras propuestas'.

Un buen ejemplo, señalan los estudiantes, sería la escasa acogida del documento de 2005, donde habrían confluido los intereses de las distintas organizaciones estudiantiles y fue entregado al ex ministro Sergio Bitar en diciembre de 2005, poco antes de que éste terminara sus funciones. (ver artículo con entrevistas a los dirigentes estudiantiles).

Desde el Mineduc en tanto, Cristóbal Almeida, uno de los responsables de las negociaciones con los alumnos, reconoce el derecho de éstos de expresar sus reivindicaciones, al tiempo que considera indispensable 'hacernos cargo de instalar el diálogo en las instancias que corresponde y con los temas que a ellos les interesan'. Explica:

-Cuando los estudiantes te están hablando de una cosa, hay que hablar de eso, porque así se tienden puentes. Sabemos que detrás de las demandas expuestas hay otros temas que hablan de inequidades del sistema, que como idea general, los dirigentes consideran que no va a movilizar a sus base y por eso se ponen objetivos más sencillos. Pero es importante notar que es posible articular ciertas demandas.

Desde la perspectiva de la sicología social, el académico de la Universidad Diego Portales Antonio Stecher dice tender a pensar que 'hay que relevar los aspectos positivos de estas acciones. Vivimos quejándonos de la pérdida de asociatividad, falta de interés der los jóvenes, pero cuando emerge una situación de estudiantes que plantean interés por lo público, no vemos lo valioso que es para la sociedad….'

En la misma línea, Mónica Bravo, profesora básica, actual directora del Centro de Mediación de la Corporación Municipal de San Bernardo señala que 'siento que los adultos nos comunicamos sólo desde la normas con los jóvenes, estamos exhibiendo a los jóvenes y a los niños un deber ser que ni siquiera nosotros somos capaces de llevar adelante'.

A la hora de analizar los ejes críticos generadores de violencia, Stecher asegura que cuando hay movimientos de acción colectiva 'hay temas explícitos a nivel de petitorio, pero hay también otras cosas que se ponen en evidencia'. En el caso de las actuales manifestaciones, el académico señala que 'PSU y pase escolar, condensan otros sentimientos de malestar e injusticia que atraviesan la vida de estos jóvenes y sus familias, como malas condiciones habitacionales, desigualdad de oportunidades etc'.

Pero ¿por qué los desmanes cuando es posible expresarse de otro modo? A juicio de Stecher, 'es difícil encontrar una lógica homógenea ya que aquí convergen dinámicas distintas'. Sin embargo, dice, 'me atrevería a subrayar que mirar sólo la violencia nos ahorra pensar... es cierto que al ver las imágenes de ataques contra los paraderos, uno se cuestiona si no habrá otras vías y aunque se comprende la imposibilidad de evitar desbordes en este tipo de situaciones, tiendo a pensar que la destrucción misma responde al anonimato de la masa y una lógica más fiestera que se ha instalado y que implica una preocupante pérdida de perspectiva respecto a que finalmente la legitimidad de la demandas podrían ser respetada si, a su vez, se respeta la legitimidad política de la comunidad a la que le están formulando las demandas.'

En ese contexto, agrega Stecher, 'pienso que la sociedad tiene que ser capaz de responder de una manera continua a las demandas de los distintos sectores, de tal manera que genere menos violencia, que contenga ciertos elementos de justicia...'.

Por otra parte, subraya Bravo, estos hecho muestran que en Chile 'a los adultos se nos olvida que el conflicto es parte de la vida, que el ser humano se conflictúa desde que nace hasta que muere y que, por lo tanto, se debe utilizar el conflicto como una herramienta pedagógica..'

La idea de aprender del conflicto es relacionada por Stecher con la capacidad de abrir las matrices de análisis con las que se miran los temas. 'Si miramos las movilizaciones estudiantiles desde la matriz orden-desorden como único eje explicativo, obviamente vamos a ver más cosas negativas que positivas'. Sin embargo, dice, también es posible hacer un análisis desde otras matrices analíticas. 'Por ejemplo, en términos de ciudadanía y apatía o de autonomía versus lógicas menos autónomas... entonces al mirar desde esas perspectivas se ve un movimiento interesante, que invita a pensar lo que está pasando'.

En el plano específico de la situación estudiantil, el sicólogo subraya la tensión que se genera desde la institución escolar 'que interpela a los estudiantes como sujetos de disciplina al tiempo que ellos coexisten con una cultura mediática donde le mensaje es todo lo contario: tú puedes construir lo que quieras, nadie te pone límites, que son argumentos de la publicidad.' Entonces, señala el académico, 'hay una situación social que genera cierta disociación… eso genera conflicto, contradicción de la sociedad en su conjunto. Lo que hacen los jóvenes es expresarla…y de eso hay que hacerse cargo'.

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Técnica

Descripción BreveLas movilizaciones de los estudiantes secundarios son vistas desde diferentes ángulos por especialistas.
IdiomaEspañol (ES)
Autoreducarchile
Fuenteeducarchile

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