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La colación, el alimento del recreo

La lucha contra la comida chatarra no es nueva en las escuelas. Países como España, Francia y Estados Unidos fueron pioneros en reemplazar las golosinas y snacks que dispensan las máquinas expendedoras de los colegios por alimentos saludables, en la lucha por prevenir la obesidad infantil.

Es recomendable que los papás conversen con sus hijos sobre la conveniencia de las colaciones saludables

Con la jornada escolar completa, se ha incorporado otro tiempo de comida fuera del hogar: el almuerzo.

Los niños viven mucho tiempo en el colegio, especialmente ahora con la Jornada Escolar Completa. Desde el punto de vista nutricional, no sólo tienen la oportunidad de ingerir alimentos para satisfacer una necesidad, tanto en las colaciones como en el almuerzo, sino que, en una dimensión social, comparten, adquieren e imitan hábitos de alimentación de sus pares.

Considerando que casi el 40 por ciento de los escolares presenta algún grado de sobrepeso -según Salesa Barja, pediatra de la Universidad Católica de Chile- la alimentación durante la jornada escolar adquiere especial interés, ya que puede ser una instancia de educación en hábitos de vida saludables.

Hay estudios que muestran que el patrón alimentario global del escolar en nuestro país, presenta una deficiente adecuación a las recomendaciones: es insuficiente en verduras, frutas y lácteos y excesivo en azúcares, aceites y carnes.

Según la doctora Barja, sólo el 1.2 por ciento de los niños cumple con las recomendaciones de la pirámide alimentaria. El 90 por ciento de los niños de cuarto básico consume de preferencia colaciones que incluyen gaseosas, jugos, galletas, chocolates y bocadillos.

Primero, un buen desayuno

En la edad escolar, es importante el aporte en vitaminas A, B y C, presentes, principalmente, en frutas y cereales, que además proporcionan hidratos de carbono. Minerales prioritarios son el calcio y el hierro. Los niños deben comenzar el día con un buen desayuno, ya que después de 10 a 12 horas de ayuno necesitan la energía de los alimentos para realizar sus actividades. Si no desayunan, pueden sentir fatiga o incluso desmayarse si practican algún tipo de actividad física. Además, se ha comprobado –según el Hospital Clínico de la Universidad de Chile- que los niños que no desayunan tienen un menor rendimiento escolar, pues el cerebro no recibe la glucosa que es su principal combustible para un buen funcionamiento.

Un buen desayuno entonces debe incluir un lácteo, de preferencia bajo en grasa (leche o yogurt), pan o cereales y fruta que puede ser natural o preparada (como jugo o ensalada). Es una de las comidas más importantes del día. Los prepara para la jornada, pero cuando el tiempo transcurrido supera las cuatro horas, es necesario una colación, aquella preparación que se consume entre comidas habituales, que incorpora alimentos naturales o elaborados, tales como lácteos, frutas, verduras y cereales, y que no reemplaza la comida.

Su objetivo es aportar una alimentación mínima entre el desayuno y almuerzo. Debe ser baja en grasas, azúcares y sal, y rica en vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra dietaria. Hace décadas, existían los panes con dulce de membrillo o el huevo duro que comían los estudiantes en los recreos.

Ahora –según un estudio realizado por el Ministerio de Salud- los escolares compran mayoritariamente papas fritas, galletas, chocolates y golosinas, seguidos por bebidas, y al final yogurt. Pero la colación ideal y saludable, en cambio, debe estar compuesta por productos lácteos, frutas naturales, cereales y frutos secos. El aporte calórico y el volumen dependen de la edad del niño, pero se recomienda que cada colación proporcione 150 calorías a los preescolares, 200 a los alumnos de enseñanza básica y 250 a los estudiantes de enseñanza media.

A juicio del doctor Víctor Saavedra, vicepresidente de la Sociedad Chilena de Obesidad y Director Instituto Nacional de Obesidad y Enfermedades Crónicas, la colación, en la etapa escolar, puede ser una apoyo muy importante para la dieta diaria, siempre y cuando sus contenidos sean saludables.

"Los escolares, entre los 4 y 18 años de edad, gastan niveles altos de energía que deben ser compensados con una alimentación adecuada. La colación no debe exceder en total las 500 calorías, y se debe repartir en dos porciones: la primera entre el desayuno y el almuerzo, y la segunda, entre el almuerzo y la hora del té. Puede ser una fruta saciadora, como una manzana o una pera con cáscara, un yogurt y quesillo".

El total de la alimentación diaria de estos niños y jóvenes no debe superar un total de 2500 calorías. Así se puede evitar los elevados niveles de obesidad infantil que se están observando en Chile: un 40 por ciento de los niños sobre las tablas normales de peso, el 20 por ciento es obeso y el otro 20 por ciento carga con sobrepeso. "Cabe destacar que en nuestro país se está yendo a una velocidad mayor en el aumento del número de casos de obesidad que en los propios Estados Unidos, aún cuando las tasas siguen siendo inferiores, pero nos estamos acercando a ellos aceleradamente", señala Saavedra.

La familia tiene un rol fundamental en esto. Es recomendable que los papás conversen con sus hijos sobre la conveniencia de las colaciones saludables, que les permiten mantenerse sanos y en buena condición física. Lo mejor es preparar la colación en casa y no dejar que el escolar la compre en el quiosco durante el recreo. Es verdad que ello requiere tiempo, preparación y creatividad, de manera de no transformar el menú en algo rutinario y desbalanceado, pero permite controlar la composición y la cantidad de comida que consume el niño.

Según el Servicio de Salud Metropolitano Oriente, ejemplos de colaciones saludables hay muchos: yogurt y galletas dulces sin relleno; frutas y pasas; leche con sabor, fruta y cereales laminados; jugo de fruta, huevo duro y galletas de agua o pan; jugo de fruta, jamón de pavo y galleta de agua; leche con sabor y sándwich con tomate, poroto verde y lechuga; yogurt y semillas (almendras o maní sin sal), entre otras opciones. Las proporciones y cantidades dependen de la edad del escolar.

Algunas sugerencias:

· Planificar la colación para la semana, anótela, cómprela y prepárela pensando en el menú semanal.
· Comprar una cantidad de frutas y envíe cada día una fruta diferente con un lácteo.
· El pan más recomendable es la marraqueta, tiene menos grasa y es más firme, lo que evita que el pan se moje demasiado y así el sándwich tendrá mejor aspecto y sabor.
· Las galletas simples son más saludables que las con relleno.
· Enseñar a tus niños a lavarse las manos antes y después de consumir un alimento.

La lucha contra la comida chatarra no es nueva en las escuelas. Países como España, Francia y Estados Unidos fueron pioneros en reemplazar las golosinas y snacks que dispensan las máquinas expendedoras de los colegios por alimentos saludables, en la lucha por prevenir la obesidad infantil.

En Chile se está recién empezando. El Consejo Nacional para la Promoción de Salud Vida Chile, organización que agrupa a 25 instituciones cuyo fin es construir un país más saludable, fomenta en la comunidad educativa (cerca de dos mil establecimientos de educación acreditados) el consumo de colaciones saludables y que los lugares de venta de alimentos sean kioskos saludables de acuerdo a las orientaciones sanitarias, es decir, libres de contaminación, aptos para el expendio de alimentos y a cargo de manipuladores con adiestramiento básico para ofrecer este tipo de servicio a la comunidad.

Con la jornada escolar completa, se ha incorporado otro tiempo de comida fuera del hogar: el almuerzo. Si el establecimiento educacional no dispone de casino, se debe tener en consideración lo siguiente:

· Para la adecuada conservación de los alimentos, si no dispone de termo, debe mandarse alimentos secos como arroz o fideos, y evitar preparaciones con caldos.
· Seleccionar alimentos que puedan ser ingeridos a temperatura ambiente si no se dispone de microondas para calentar la comida.
· Picar las carnes y sáquele el hueso al pollo para hacer más fácil la ingesta de los alimentos.
· Mandar verduras sin aliñar, de preferencia zanahoria, apio, pepino y lechuga.
· De postre envíar una fruta.

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Técnica

Descripción BreveEn el colegio los niños no sólo ingieren alimentos, sino que adquieren e imitan hábitos de alimentación de sus pares. ¿Cómo incide la colación diaria en su desarrollo?
IdiomaEspañol (ES)
Autoreducarchile

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