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LA TIERRA DINÁMICA
¡La Tierra es un planeta dinámico! Si pudiéramos retroceder
en el tiempo 1.000 millones de años o más, encontraríamos
un planeta con una superficie absolutamente diferente de la que tiene en
la actualidad. No habría Gran Cañón del Colorado ni
Montañas Rocosas, tampoco habría cordillera de los Andes,
ni los Alpes de Europa o los Montes Himalayas de Asia, ni el océano
Atlántico o el mar Mediterráneo, y ninguno los otros accidentes
o rasgos geográficos mas destacados que hoy conocemos. Además,
encontraríamos continentes con formas diferentes y localizados en
posiciones distintas con respecto a los actuales. En síntesis, el
"mapamundi" sería absolutamente otro.
Por el contrario, hace 1.000 millones de años la superficie de
la Luna era casi igual a la que vemos hoy. De hecho, si mirásemos
con un telescopio desde la Tierra, quizá sólo faltarían
unos pocos cráteres. Por tanto, cuando se compara con la Tierra,
la Luna es un cuerpo sin vida que vaga a través del espacio y el
tiempo. La Tierra en cambio, es un cuerpo vivo y cambiante, con una dinámica
asombrosa que modifica constantemente la faz de su superficie.
La Tierra es un planeta dinámico debido a que los materiales de
las diferentes esferas de la tierra, capas concéntricas que la
forman, están en movimiento constante. En las capas envolventes
externas, atmosfera e hidrosfera, en estado de gas y líquido, el
movimiento de la materia parece obvio (Fig. siguiente), pero no así
en las capas internas de la tierra sólida (núcleo - manto
- astenosfera - litosfera), dónde su estudio es más complejo.
En todos los procesos dinámicos la energía es necesaria,
y las formas de energía mas importantes son: energía térmica,
energía cinética, energía gravitatoria potencial,
energía química y energía nuclear. La energía
puede cambiar de una forma a otra, pero no se crea ni se destruye
Los procesos que alteran la superficie terrestre pueden dividirse en
dos categorías: destructivos y constructivos. Los procesos destructivos
son los que desgastan la Tierra, entre ellos la meteorización y
la erosión. A diferencia de la Luna, donde la meteorización
y la erosión progresan a velocidades infinitesimalmente lentas,
estos procesos están alterando continuamente el paisaje de la Tierra.
De hecho, esas fuerzas destructivas habrían nivelado hace mucho
tiempo los continentes si no hubiera sido por los procesos constructivos
que se oponen a aquéllas. Entre los procesos constructivos se cuentan
el volcanismo y la formación de montañas, que aumentan la
elevación media de la Tierra. Como veremos, esas fuerzas depende
del calor interno y externo de la Tierra para obtener su fuente de energía.
Los sistemas dinámicos mayores de la tierra son: el sistema hidrológico,
el sistema tectónico y la isostacia
Sistema Hidrológico

Ciclo complejo y continuo por medio del cual el agua se desplaza del
océano a la atmosfera, por efecto de la evaporación, y como
vapor de agua es traslada por la circulación atmósférica
sobre los continentes. Eventualmente, por efecto de la condensación,
el agua cae o precipita a la superficie terrestre y, por efecto de la
la fuerza de la gravedad, fluye de regreso a los océanos, por escurrimiento
superficial y subterráneo.
El ciclo hidrológico comprende el movimiento del agua en los océanos
(corrientes oceánicas, oleaje, mareas); en la atmosfera (nubes,
vientos, lluvia y nieve); en los continentes (sobre la superficie: ríos,
lagos y glaciares; bajo la superficie: agua subterránea a través
de los espacios y poros de las rocas cercanas a la superficie)
La fuente de la energía necesaria para el movimiento del agua
proviene del calor del sol y de la gravedad.
El volumen del agua en movimiento es casi incomprensiblemente grande:
4.000.000 km3 de agua se evaporan por año. Significa que si el
agua evaporada de los océanos no regresara a éstos, los
océanos se secarían en 4.000 años. En las épocas
glaciares la cota de la superficie del mar baja en unos 100m su nivel
actual.
Los diferentes agentes responsables del movimiento del agua en los continentes
y océanos, incluido el aire, desgasta la corteza por efecto de
la erosión (proceso erosivo), y las partículas disgregadas
por esta acción son transportadas como sedimentos a lugares topográficamente
mas bajos (proceso de transportación). El material transportado
se deposita luego (proceso de sedimentación) en ambientes diversos
y diferentes, dónde se acumula formando depósitos sedimentarios
de ambientes que pueden ser continentales (aéreos) o subacuáticos,
lacustres o marinos, profundos o someros.
Estos procesos generan o esculpen las distintas formas de paisaje que
caracterizan a la superficie terrestre (montañas, colinas, cuencas
y valles).
Todos los procesos asociados al sistema dinámico externo se denominan
procesos exógenos.
Los subsistemas son: el fluvial, el glaciar, el de aguas subterráneas,
el costero o litoral, y el eólico.

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