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EXTRACTOS DEL
LIBRO DE MIRCEA ELIADE, LO SAGRADO Y LO PROFANO. EDITORIAL LABOR. BARCELONA,
1988.
INTRODUCCION
Hierofanía: El acto de manifestación de lo
sagrado. Solo implica que algo sagrado se nos muestra.
Para aquellos que tienen una experiencia religiosa, la Naturaleza
en su totalidad es susceptible de revelarse como sacralidad cósmica.
El Cosmos en su totalidad puede convertirse en una hierofanía.
El hombre de las sociedades arcaicas tiene tendencia a vivir lo más
posible en lo sagrado o en la intimidad de los objetos consagrados.
La Sociedad Moderna habita un Mundo desacralizado
CAPITULO I: EL ESPACIO SAGRADO Y LA SACRALIZCIÓN DEL MUNDO.
HOMOGENEIDAD ESPACIAL E HIEROFANÍA.
Para el hombre religioso el espacio no es homogéneo;
presenta roturas, escisiones: hay porciones de espacio cualitativamente
diferentes de las otras
Digamos que la experiencia religiosa de la no-homogeneidad del espacio
constituye una experiencia primordial, equiparable a una "fundación
de mundo".
Es la ruptura operada en el espacio lo que permite la constitución
del mundo, pues es dicha ruptura lo que descubre el "punto fijo",
el eje central de toda orientación futura.
En la extensión homogénea e infinita, donde no hay posibilidad
de hallar demarcación alguna, en la que no se puede efectuar ninguna
orientación, la hierofanía revela un "punto fijo"
absoluto, un "Centro".
nada puede comenzar, hacerse, sin una orientación
previa, y toda orientación implica la adquisición de un
punto fijo. Por esta razón el hombre religioso se ha esforzado
por establecerse en el "Centro del Mundo". Para vivir en el
Mundo hay que fundarlo, y ningún mundo puede nacer en el "caos"
de la homogeneidad y de la relatividad del espacio profano.

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