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HOMO NEANDERTHALENSIS 1. Nuestros primos Sin embargo, primero revisemos a Homo heidelbergensis, a fin de tener una idea más clara del árbol evolutivo. 2. Homo heidelbergensis Entre Homo antecessor, una especie poco conocida basada en fósiles de las colinas de Atapuerca, en España, y los lineajes Sapiens y Neanderthalensis existió una especie con fósiles en Europa desde hace medio millón de años, y en África un poco más tempranamente, que presenta carácteres intermedios entre H. Erectus / Ergaster y H. Sapiens. De todas formas, debido a que la tradición dicta que entre estas dos especies no hay intermediario, una escuela (principalmente del mundo angloparlante) toma estos fósiles como Homo sapiens, si bien "arcaico", dado que no son H. erectus. Otra escuela, principalmente francesa, cree que estos fósiles son una forma "avanzada" de H. erectus, dado que no son H. sapiens. Por supuesto, cada escuela niega que su razonamiento sea tan simple, pero no es mucho más que eso. Pero para tal persistencia no hay más razón que el peso del conocimiento recibido, dado que estos fósiles pertenecen a una especie completamente distinta (y tal vez a más de una).
Los fósiles en cuestión son una mezcla de especímenes
que datan entre 500.000 y 250.000 años. El más antiguo es
una mandíbula inferior encontrada en Mauer, cerca de Heidelberg.
Posteriormente, en una cueva llamada Arago, en Francia, se encontraron
los restos, mayormente fragmentarios, de una docena de individuos. El
más completo es la cara y parte de la caja craneana de un individuo,
que tiene gran parecido a un cráneo encontrado en Petralona, Grecia. Los utensilios asociados con estos fósiles son generalmente muy crudas, consistiendo básicamente en simples "piedras de cortar" y algunas herramientas de lascas como puntas y raspadores, siendo ellos los iniciadores de esta técnica. Se han encontrado fósiles de esta especie en África en los sitios de Bodo, al noreste de Etiopía, Con un ejemplar más robusto pero similar que data de hace 600.000 años, y en Kabwe, en Zambia. Los huesos postcraneales concuerdan con los de Arago, e indican que ésta era una forma robusta, pero moderna. También en el sitio chino de Dali se ha encontrado un cráneo que concuerda con este grupo. Otros sitios sn los de Steiheim, Alemania; Swascombe, Inglaterra; Lago Ndutu, Tanzania, Y en la Sima de los Huesos, en España se encontraron fósiles con características neandertalianas. Hay que notar que en Terra Amata, Francia, se encontraron restos de refugios
construídos durante la época de H. heidelbergensis. Estos
refugios tenían una forma ovalada, con veinticinco pies de largo
y veinte de ancho. Habiendo ya conocido, al menos en parte, a Homo heidelbergensis, volvamos a Homo neanderthalensis. 3. Homo Neanderthalensis - la época de los Neandertales
Ciertamente, los neandertales no vivían en un clima fácil. Los ejemplares europeos vivían en la era de las glaciaciones. Los ejemplares palestinos, en cambio, habitaban un territorio mucho más tibio. sin embargo, durante las glaciaciones había una serie de microclimas en zonas en que algunos ejemplares se han encontrado. Esto hace que la típica visión de que estos homínidos estaban especialmente adaptados al frío sea ligeramente cuestionable. La fauna que acompañaba a los neandertales era bastante rica, y un poco extraña para lo que uno pensaría. Por ejemplo, había mamuts, rinocerontes lanudos, hienas, leones, y toda clase de animales que uno asociaría con África, en versiones adaptadas a climas fríos. También habían especies gigantes de venados y osos. La flora alternaba entre la típica de la tundra, cuando la temperatura promedio era baja, y los bosques, en los periodos en que el clima se hacía más agradable. 4. Características físicas
Los neandertales eran más bajos que nosotros, pero tenían
una musculatura extremadamente fuerte. Sus esqueletos eran masivos, y
tienen prominentes marcas musculares. Su anatomía en general está
hecha para el territorio no muy agradable en el que vivían. Incluso
los niños eran más musculosos que los niños actuales. Su cerebro, en promedio, excede el tamaño del nuestro. Sin embargo, su manufactura, conocida como Mousteriana, siguió casi incambiada durante el tiempo en que la especie vivió. 5. Herramientas En vez de utilizar un tipo de heramienta multipropósito, como el hacha de mano acheuliana, crearon diferentes tipos de herramienta según la necesidad. Tenían diferentes herramientas para cortar carne, raspar, trabajar la madera, etc. Algunas puntas tienen signos de haber sido parte de flechas. Además, los Neandertales deben haber sido expertos en usar la piel de animales muertos y convertirla en cuero. Algunos resultados experimentales nos conducen a pensar que comían grandes cantidades de carne. También manejaban el uso del fuego, el que probablemente podían crear por sus propios medios. Hacia el final de la era de los neandertales, vemos un avance en las técnicas y pasamos a una etapa llamada Chatelperroniana. Este avance se supone debido a copias de los neandertales de las técnicas sapiens. Ahora encontramos aparte de herramientas, objetos tales como pendientes, dientes de animales agujereados, y lo que parecen ser los cimientos de una cabaña. Estos fenómenos son virtualmente inexistentes durante la fase musteriana. 6. Cultura Con los neandertales encontramos por primera vez evidencia de enterramiento de los muertos. Como vemos en la foto, el esqueleto está con las piernas flectadas hacia el pecho, circunstancia post mortem pero anterior al enterramiento. Probablemente las piernas fueron sujetas con alguna especie de cáñamo. El cráneo, sin embargo, no fue encontrado.
En la imagen vemos restos de una flauta hecha por neandertales. No es difícil darse cuenta de que la imagen típica de los neandertales como seres toscos y primitivos está errada. El hecho de que conocieran la música significa que nuestro conocimiento acerca de ellos y su cultura dista de estar completo, y requerirá estudios mayores.
7. ¿Tenían lenguaje los neandertales?
Esta pregunta es difícil de responder, dado que los elementos blandos del cuerpo no se conservan. sin embargo, basándose en en la forma del basicráneo, investigadores han reconstruído la forma del aparato bucal de los neandertales. Como podemos ver en la figura, la faringe era más corta que en los humanos modernos. Esto quiere decir solamente que no podían producir exactamente los mismos sonidos que nosotros, pero no quiere decir que no poseyeran lenguaje. Probablemente poseían un lenguje articulado, gestos u otras formas, pero no sabemos si poseían sintaxis, gramática o un alto nivel de razonamiento simbólico. En un análisis hecho por Lieberman, se llegó a la conclusión de que los neandertales podía pronunciar al menos tres vocales: a, i, u. Comparado con otros homínidos, esto es un gran avance.
Sin embargo, las dudas persisten, adquiriendo más fuerza luego del hallazgo en Israel de un hueso hioides. Este es un hueso flotante, que sirve de anclaje a los músculos de la garganta. Este hueso es sumamente parecido al de los humanos, sin embargo, el problema está en reconstruir las partes cartilaginosas, de las que dependen los anclajes antes mencionados. 8. Simbolismo 9. Convivencia de los neandertales con sapiens
Otro punto a considerar es la posibilidad de cruzamiento entre neandertales y humanos. Esta posibilidad, ampliamente tenida en cuenta hace años, parece ahora imposible, sobre todo luego de un examen de ADN practicado a huesos de un neandertal. Este examen mostró que la diferencia genética entre ambas especies es lo suficientemente grande como para que no haya habido posibilidad de un embarazo. Luego, los europeos no tienen "genes neandertales" como había sido sugerido.
Para terminar, debo decir que debemos desterrar completamente la idea acerca del primitivismo de los neandertales. Ellos eran una especie tan evolucionada y adaptada a su medio, el que era hostil, que no puede dejar de sorprendernos el hecho de que hayan podido sobrevivir en él. Probablemente no tenían las mismas habilidades cognitivas que nosotros, ni se representaban al mundo de la misma manera, pero sin duda pudieron arreglárselas perfectamente, al menos hasta que llegamos nosotros, sus primos, y causamos probablemente su extinción.
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