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HOMO ERGASTER / HOMO ERECTUS 1. Introducción. ¿Por qué la diferencia? Si bien antes estas dos especies eran tenidas por una sola (H. erectus), ahora los paleoantropólogos distinguen dos especies. Esto se debe a diferencias corporales entre los especímenes asiáticos y los africanos. Estas diferencias son especializaciones que presentan los primeros, particularmente el cráneo más largo y plano, y el hueso más grueso del que está hecho. Los ejemplares africanos no poseen estas especializaciones. Además, y más importante, Homo erectus posee especializaciones que Homo Sapiens no posee. Así, aunque la mayor parte de la opinión científica aún agrupa estos fósiles como H. erectus, hay una tendencia creciente en agrupar los especímenes africanos en su propia especie, Homo ergaster.
Homo ergaster, así, parece ser el ancestro de H. Sapiens y de H. erectus, aunque los tres no parecen formar una secuencia lineal, sino que H. erectus parece ser un descendiente asiático especializado que eventualmente se extinguió. 2. Características físicas
Este individuo murió cuando tenía alrededor de nueve años, lo que corresponde en términos humanos a once o doce años. Al morir, sus restos se hundieron rapidamente al un pantano, quedando así a salvo de animales carroñeros. Sus proporciones eran muy parecidas a las de los habitantes modernos del lago Turkana. Era delgado y con extremidades largas. Esto es una adaptación al clima tropical de la zona. Era bastante alto: al momento de morir medía cerca de 1,60 mt., lo que estaba muy por debajo del metro ochenta que hubiera alcanzado si hubiera completado su desarrollo.
Ergaster / erectus era, en promedio, una especie bastante alta. Los seis fósiles africanos completos como para estimar su estatura, estarían dentro del 17% actual más alto de la población. Pero una vez que esta especie se hizo grande, así se quedó: comparando fósiles africanos con otros de Zhoukoudian, en China, muy posteriores, se descubrió que las variaciones de altura eran mínimas. Las principales diferencias (exceptuando el cráneo) de su especie
con la nuestra son:
c. Los huesos del muslo tienen cuellos más largos, probablemente
para compensar lo que en las hembras habría sido un canal de parto
pequeño. Esta característica es acorde con el limitado tamaño
del cerebro que sabemos, a través de distintos esqueletos, que
era típico de esta especie.
El hacha de mano acheuliana ha sido correctamente descrita como "la
navaja suiza paleolítica", ya que servía para distintos
propósitos, como cortar, excavar o raspar. Pero hay poca evidencia
que indique que significó un cambio sustancial en la vida de sus
inventores, ya que su uso contrasta fuertemente con la continuación
en el uso de la tecnología Oldowan. Con respecto a este punto,
las primeras interpretaciones indicaban que los contemporáneos
del H. erectus cazaban activamente grandes mamíferos, pero en vista
del uso de ambas
Además, algunas de estas hachas de mano llegaban a pesar diez kilos, por lo que es difícil imaginárselas como puntas de lanzas, circunstancia que había sido propuesta. De hecho, no se ha encontrado en ningún sitio de erectus algún instrumento asociado con la caza, como puntas de flecha. Finalmente, debe decirse que, a través del largo intervalo de tiempo en que ergaster / erectus anduvo en la Tierra, sus artefactos de piedra, aparte del cambio de la tecnología Oldowan a la Acheuliana, no mostraron ningún signo de mejora o de modificación.
Pero tan importante como los desarrollos técnicos de esta especie, es el hecho de que son los primeros homínidos en usar el fuego. Se han encontrado en Zhoukoudian y en Swartkrans restos de fogatas, consistentes en capas de ceniza. De todas formas, no hay evidencias de que hayan podido prender fuego por ellos mismos.
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