Iluminación

  • Usa ampolletas de baja potencia cuando sea posible.
  • Apaga las luces al salir de una habitación. Mantén encendidas sólo las luces que se van a ocupar.
  • Limpia tus instalaciones fijas de iluminación regularmente. Por ejemplo, saca el polvo que se acumula sobre las ampolletas, limpia las cubiertas de vidrio de tus lámparas.
  • Ilumina directamente tus lugares específicos de trabajo. Por ejemplo: escritorios, mesones de trabajo. Así las actividades se realizarán sin la necesidad de iluminar espacios grandes en forma completa.
  • Si es posible, coloca lámparas en las esquinas de las habitaciones, en esos lugares se puede reflejar la luz de dos superficies de pared de una vez.
  • Utiliza iluminación al aire libre sólo cuando la ausencia de luz natural no permita continuar la realización de tus tareas. Se pueden instalar controles fotoeléctricos o timers para iluminar en forma efectiva de noche y no mantener la iluminación durante el día.
  • Usa ampolletas fluorescentes compactas en instalaciones fijas que se mantengan encendidas por más de 2 horas al día. Este tipo de ampolletas proveen iluminación permitiendo un ahorro de hasta un 75% de electricidad. Tienen una duración que puede llegar a ser 10 veces más larga que las ampolletas tradicionales.

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