Chile va a la vanguardia internacional con esta evaluación que guarda una estrecha relación con el desarrollo futuro del país en la sociedad del conocimiento. Encuentra acá los aportes de las políticas de medición en educación del gobierno noruego y la visión de la UNESCO.
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Chile es uno de los pocos países en el mundo que está midiendo las habilidades en tecnologías de la información y comunicación en los colegios y adelantándose a la educación de las competencias que exige siglo XXI. Es una de las afirmaciones de los expertos internacionales que visitaron Chile para referirse a los esfuerzos en la prueba Simce TIC, que examinó por primera vez en noviembre de 2011 a una muestra representativa de nuestros segundos medios.
Básicamente, la evaluación pide que el estudiante sea capaz de trabajar con fuentes informativas y crear y difundir sus propios textos de acuerdo a estándares éticos y manejo de plataformas tecnológicas. El resultado arrojó que sólo un 29% mostraba un nivel adecuado en el uso funcional de las herramientas y que un 73% de los jóvenes de estratos bajos sólo alcanzaron el nivel inicial en la evaluación.
Esto implica que en los próximos años hay que innovar en curriculum, evaluación escolar, formación del profesorado y mejoramiento de la conectividad y acceso a las tecnologías. En este contexto, la medición es fundamental.
Un caso del que se puede aprender es Noruega, otro de los contados países que están evaluando estas habilidades en el globo. En ese país, la reciente reforma curricular en la educación escolar hoy estipula 5 habilidades básicas. Junto a las tradicionales destrezas oral, escrita, lectora y aritmética hoy se incluye como elemento esencial la digital.
El rol docente
De acuerdo a los expertos noruegos, las llamadas TIC ayudan a mejorar el aprendizaje, la motivación y el rendimiento de los estudiantes, aunque siempre y cuando se hallen mediados por la pedagogía, donde el foco está en las materias y las competencias digitales más que en las herramientas. El cambio entonces debe ser “inspirado por la tecnología pero llevado a cabo por la pedagogía”, como titula la OCDE un informe de 2010.
En esta materia, uno de los principales llamados de atención del gobierno noruego es la falta de difusión de los estudios disponibles. La comunidad educativa generalmente no aplica las investigaciones en la sala de clases o simplemente no se mantienen al día. Según los expertos, se necesita integrar estrategias pedagógicas innovadoras, impulsadas por los gobiernos en los marcos generales y los objetivos y por los colegios en lo estratégico.
"En Europa y Noruega hay una tendencia de que cada profesor inventa su propia práctica… incluso si tienes experiencia, estudios, muchos profesores prefieren hacerlo de su propia forma (…) creo que los talentos son entonces fomentar y motivar de algún modo y tener un buen diálogo con los profesores para que se sientan seguros y puedan mejorar", explica Morten Søby, Director del Centro TIC en educación del Gobierno de Noruega.
Alumnos y redes sociales
Aunque los llamados "nativos digitales" pasan horas frente al computador desarrollando un sinfín de actividades sociales y de entretención, esto no suele reflejarse en el mejoramiento de las habilidades curriculares y laborales. Es más, el uso de las tecnologías en los establecimientos es menor que en los hogares.
El experto del gobierno noruego, Morten Søby , llama a separar el mundo profesional del aprendizaje en las escuelas del espacio ofrecido por las redes sociales cuando se trata de socialización, aunque valora algunas de las herramientas que incluyen:
"Puede haber algunos ejemplos en el mundo donde se integran las redes sociales directamente en lo que aprendes y puede funcionar (…) por supuesto que hay muchas oportunidades en el uso de blogs y Facebook que también puedes usar cuando aprendes, pero deberíamos estar conscientes cuándo estamos en modelos de aprendizaje y cuándo estamos en modelos sociales y no mezclarlos".
Alfabetismo digital
Los estudios que ha encargado el gobierno noruego apuntan a que el alfabetismo digital depende principalmente de la cultura y del interés de los estudiantes, algo que pasa en gran parte por el nivel socioeconómico de las familias. Aunque el liderazgo escolar resulta más difícil de asociar al alfabetismo en internet, se hace un gran esfuerzo incorporando herramientas y consejos a profesores y directores junto a los resultados de los estudios nacionales y regionales.
La estrategia del gobierno chileno apunta a tres niveles de trabajo: la política nacional, los establecimientos y el entorno y la relación entre el profesor y el alumno. El Índice de desarrollo digital escolar (IDDE) del Enlaces, Centro de Educación y Tecnología del ministerio de Educación muestra que la experiencia en la escuela es relevante en estas materias, aunque hay que fortalecer la gestión y frecuencia del uso de TIC, más allá de la infraestructura.
Las habilidades del Siglo XXI
Las tecnologías en la sociedad de la información están transformando las formas de aprender y trabajar y demandando nuevas habilidades para este siglo. Entre los consensos en esta materia se encuentran creatividad, liderazgo, pensamiento crítico, solución de problemas y colaboración.
Francesc Pedró, jefe de políticas sectoriales y TIC en educación de la UNESCO, las define como competencias laborales y las diferencia de lo que llamamos habilidades TIC: “Las competencias del siglo XXI no están necesariamente relacionadas con la tecnología y tienen mucho que ver con las demandas de las empresas en la economía del conocimiento. Están mucho más relacionadas con la capacidad de las personas de trabajar cooperativamente, tener una aproximación crítica ante la información de acuerdo con las fuentes, ser capaz por ejemplo de realizar presentaciones que sean impactantes, de expresarse correctamente”.
Si no se llevan a cabo las políticas necesarias, la falta de trabajadores con las habilidades necesarias provocará que muchos trabajos a futuro queden vacantes, con efectos directos sobre el empleo y el dinamismo económico. Según Francesc Pedró, la prueba Simce TIC convierte a Chile en uno de los países que ya se está preparando:
"Chile está en una situación muy peculiar porque es uno de los pocos países que realmente ha puesto manos a la obra y está haciendo un esfuerzo para medir lo que aquí se denomina competencias TIC, pero que a mi juicio tiene mucho más que ver con las competencias del siglo XXI orientadas al aprendizaje. Por consiguiente, es una situación un tanto inusual porque son pocos los países que lo están haciendo y sin embargo sabemos que en los próximos cinco años veremos muchos países seguir la estela de Chile".
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