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Se deben definir políticas anti-bullying en el establecimiento con participación de toda la comunidad educativa: padres, profesores, estudiantes, personal administrativo y directivo. Esta política debiera ser sostenida en el tiempo, debe definir normas, apuntar a cambiar relaciones interpersonales y climas discriminatorios e intolerantes.
SERIE BULLYING EN EDUCARCHILE:
- Foro de la Educación Chilena.
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La pregunta que se hacen estudiantes, profesores, padres y directivos de los establecimientos educacionales es cómo atender y, por sobre todo, prevenir el bullying.

Los países que han tomado consciencia del problema y que han actuado, han logrado desarrollar una serie de políticas públicas para enfrentar el problema, siendo evaluadas y establecida su eficacia.
Las estrategias además de convocar a diferentes actores: estudiantes, profesores, padres y directivos de los establecimientos educacionales, se realizan a nivel del establecimiento escolar, de la sala de clases y, en casos específicos, de intimidados o intimidadores. Todo indica que las estrategias más eficaces son las que pueden entenderse como integrales, aquellas que incorporan a toda la comunidad escolar y operan en los distintos niveles. Ahora bien, la integración de los padres es considerada en la mayoría de las estrategias, porque ella se define como fundamental.
- Es importante que tanto estudiantes, padres, profesores y directivos de los establecimientos educacionales, tomen, en primer lugar, conciencia de que el bullying existe, que es un problema grave, que no necesariamente hay que buscar culpables, reconocer que intimidados e intimidadores requieren atención, y tomar la decisión de enfrentar el problema.
- Saber que el bullying ocurre preferentemente cuando los profesores, padres y adultos no están presentes: en el recreo, en el cambio de hora, a la salida del colegio, en los camarines, en los baños, en los chats o blogs.
Atención padres y apoderados:
Se recomienda que se fijen en algunas señales que les permiten sospechar que el bullying está ocurriendo con su hijo o hija:
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- llega a casa con su ropa, libros y cosas rotas o le han sido robadas; - tiene moretones, heridas, cortes y rasguños que no puede explicar; - ha perdido el interés por ir al colegio y por hacer tareas; - baja en su rendimiento académico; - tiene pocos amigos o no tiene amigos; - no invita a compañeros a su casa y rara vez va a la casa de amigos; - falta de apetito, dolores de cabeza y/o de estómago (en las mañanas); - presenta alteraciones del sueño: insomnio, pesadillas o llora mientras duerme; - pide dinero extra o saca dinero a escondidas (entregado al intimidador); - llega del colegio ansioso, triste, alicaído, con los ojos lagrimosos; - aspecto triste, deprimido y de infelicidad; - cambia de humor de forma inesperada; - está irritable y con rabia repentina.
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Si se dan cuenta que su hijo o hija participan en acciones de bullying:
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- evite culpabilizar; - evite castigar; - explíquele que intimidar no es un juego; - señale que no va a tolerar que este tipo de comportamiento continúe; - establezca normas familiares sobre relaciones interpersonales; - refuércelo cuando cumpla con sus deberes; - si rompe las reglas, sea claro en sus respuestas, pero no agresivo; - sea un buen ejemplo cumpliendo las reglas; - trate de pasar más tiempo con su hijo, involúcrese en sus actividades y pasatiempos; - conozca a sus amigos; - estimule y refuerce habilidades y aspectos positivos de su hijo; - ayúdelo a desarrollar estilos de comportamiento no agresivos; - mantenga contacto con el colegio.
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Sugerencias para profesores y profesoras:
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- Diagnosticar la situación: aplicar un instrumento de diagnóstico para conocer la situación de su curso o casos individuales; - estar atentos a conductas que no son habituales en algún(a) estudiante; - operar con recursos accesibles y que son familiares; - jerarquizar las necesidades.; - hacer un plan estratégico de atención, intervención y prevención; - realizar campañas masivas; - romper la cultura del silencio; - hacer participar a los estudiantes y conversar con ellos sobre las consecuencias del bullying.
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Recomendaciones para los directivos y para el establecimiento:
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- Diagnosticar la situación: aplicar un instrumento de diagnóstico para conocer la situación del bullying en su establecimiento.
- Definir políticas anti-bullying en el establecimiento con participación de toda la comunidad educativa: padres, profesores, estudiantes, personal administrativo y directivo. Esta política debiera ser sostenida en el tiempo, debe definir normas, apuntar a cambiar relaciones interpersonales y climas discriminatorios e intolerantes.
- Sensibilizar a los padres y apoderados en torno al bullying y hacerlos participar activamente en programas de intervención.
- Evaluar los resultados de las acciones emprendidas, reconocer avances y dificultades, y definir nuevas acciones.
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