Actividad Nº 1: La cadena es tan fuerte como su eslabón más débil
El sentido de esta actividad es entrenar a los participantes en la valoración de la actitud colaborativa al interior de los equipos de trabajo. Se practicará tanto la habilidad para solicitar apoyo como para ofrecer colaboración, en contraste con una actitud competitiva a ultranza.
Se trabajará en equipos de cinco personas, armando cuadrados a partir de piezas fragmentadas. Ninguno de los participantes tendrá todo el material para lograr el objetivo y requerirá colaboración de su equipo para llegar a la meta. Los grupos trabajarán bajo dos condiciones diferentes, para contrastar el efecto de la colaboración en los resultados.
Actividad Nº 2: Una mano lava a la otra
El sentido de esta actividad es facilitar el autoconocimiento de las condiciones personales que favorecen y limitan el trabajo en equipo, entendiendo que cada cual debe potenciar sus fortalezas y complementar capacidades con los otros miembros del equipo.
Se trabajará en un ejercicio de retroalimentación y autoevaluación de capacidades, en equipos de cinco personas como máximo.
Actividad N° 3: El reality de la confianza
El sentido de esta actividad es fomentar una actitud que genere confianza entre los miembros del equipo de trabajo, mediante el cumplimiento de compromisos adquiridos y la manifestación de opiniones diversas en un ambiente de respeto.
Se hará en la forma de un “reality show”, en que varias personas vivirán juntos durante tres meses. El supuesto es que ellos están en una reunión anterior al inicio del experimento y conversan diversos temas para fijar reglas de convivencia, apreciando cuánta afinidad y confianza podrán tener entre ellos. Fuera del set habrá un grupo de observadores que deberá retroalimentar a los protagonistas, en relación a cuán confiable fue la posición asumida por cada uno de ellos.