El establecimiento República de Alemania, de Santiago, convierte el 21 de mayo en un fecha de acercamiento entre los niños chilenos y peruanos.
Qué duda cabe, el 21 de mayo es una de las fechas de mayor importancia para Chile, está sólidamente incorporada al ideario nacional y es representativa de la voluntad de sacrificio y del heroísmo de los habitantes de este país.
Pero es también la efeméride que recuerda un conflicto bélico, por cierto, ocurrido hace más de cien años, con dos de nuestros países vecinos. Este último aspecto es comúnmente rescatado por muchos establecimientos escolares donde los niños dibujan a Arturo Prat con la espada en ristre, saltando a la cubierta del Huáscar, o recuerdan en un mapa de la bahía de Iquique el recorrido de los buques que protagonizaron el famoso combate naval.
La escuela República de Alemania no es uno de ellos. Situada en pleno corazón del barrio Yungay, esta unidad educativa -de más de 59 años de antigüedad- se distingue por acoger alumnos de diversas nacionalidades latinoamericanas en sus aulas. De hecho, más del 50% de sus alumnos son extranjeros y, de entre estos, la gran mayoría es de nacionalidad peruana. Esto plantea un desafío que terminó influyendo decisivamente en la dinámica de trabajo del establecimiento y su proyecto educativo.
De partida, todos los lunes se da comienzo a la semana cantando. "Es el día en que nos dedicamos a cantar", cuenta el director, Leopoldo Cerda. Se cantan los himnos de Chile, Perú, y también el de la escuela. Esto ocurre religiosamente a las 8:20; si llega alguien después de esa hora tiene que esperar a que la ceremonia termine, "así se trate del Presidente de la República", porque "como son himnos patrios merecen el máximo de respeto".
Padres participativos
Los papás tienen el hábito de entrar a la escuela a dejar a los niños hasta la misma formación cada mañana y participan en diferentes actividades multiculturales durante el año, como el día internacional de las fiestas costumbristas, en las que cada familia aporta platos típicos de su región de origen. Estas celebraciones suelen convocar también a colegios que tienen nombres de países y que en consecuencia organizan bailes de acuerdo con la nación que representan. Notable excepción, en este sentido, es la de la escuela República de Alemania, que contribuye exponiendo la muy rica tradición peruana.
Leopoldo Cerda es, a juicio de su secretaria Hilda González, "un director de patio", que pasa poco tiempo en su oficina. En efecto, quien trate de ubicarlo tendrá más éxito si lo busca en las salas de clase, donde toma controles de lectura o incluso hace clases él mismo. "Los alumnos extranjeros se sienten acogidos con nosotros -cuenta Leopoldo-, y como le hemos dado un sello intercultural a la escuela, aquí el 21 de mayo se recuerda más que se celebra". Por razones de calendario escolar el establecimiento ha planificado diferentes actividades durante mayo, declarado "Mes del mar". El foco de la actividad central es la carta enviada por el almirante Grau a doña Carmela Carvajal, luego de la muerte en combate de Arturo Prat. "Es un gesto de fraternidad y no de pelea -dice el director-, con el que queremos rescatar que un señor del Perú saluda
respetuosamente a una viuda chilena; así destacamos más la amistad que el conflicto histórico que hayamos podido tener en ese momento", aclara.
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Este artículo es parte de la serie que el Área de Educación de Fundación Chile publica semanalmente en el diario Las Ultimas Noticias.
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